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Energías fósiles: el consumo no renovable

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Los combustibles fósiles o combustibles minerales son mezclas de compuestos orgánicos que se extraen del subsuelo con el objetivo de producir energía por combustión. Pueden utilizarse directamente, quemándose para producir calor y movimiento en hornos, estufas, calderas y motores. También se puede usar para obtener electricidad en las centrales térmicas, en las que con el calor generado al quemar estos combustibles se obtiene vapor de agua, el que conducido a presión, es capaz de poner en funcionamiento un generador eléctrico.

La utilización de combustibles fósiles es responsable del aumento de emisión a la atmósfera de dióxido de carbono, gas que contribuye al aumento del efecto invernadero y al calentamiento global. Sin embargo, aunque las energías renovables estén empezando a instalarse como una importante alternativa, son los combustibles fósiles los que hoy en día nos proporcionan mayoritariamente la energía que necesitamos.

A continuación, te presentamos los combustibles más utilizados y algunas de sus ventajas:



El gas natural


El gas natural emite menor cantidad de gas de efecto invernadero que el petróleo, entre un 20 y un 25% menos. Garantiza una gran comodidad y una gran flexibilidad en términos de regulación. La evolución de las calderas y, en particular, la utilización de las calderas condensación permite alcanzar rendimientos superiores al 100%.

Esta energía tiene aún una muy buena relación inversión-coste de explotación-comodidad y se adapta especialmente bien como complemento muy económico con relación a una energía renovable como la solar térmica o la bomba a calor.

El gas propano


Este gas, llamado también GPL (gas de petróleo licuado), ofrece la ventaja de ser almacenable en un depósito aéreo o enterrado. Permite una combustión relativamente propia como el gas natural. El propano da lugar a rendimientos importantes cuando se utilizan calderas de condensación. Además, el propano es una energía flexible muy práctica como complemento ideal de una energía renovable como la solar o la biomasa.

El propano no es un competidor del gas natural ya que se justifica plenamente cuando hay una incompatibilidad o una ausencia de acometida de gas en servicio. El sistema de gas propano en red permite incluso abastecer a un grupo de viviendas y apartamentos a partir de un depósito centralizado, la mayoría de las veces oculto o enterrado por cuestiones de estética.

El Gasóleo


La energía gasóleo está muy criticada ya que se considera en parte como responsable del recalentamiento climático. El fuel tuvo un precio económico y más bien estable en el pasado y las calderas de fuel hicieron enormes progresos durante los últimos cuarenta años, tanto en quemadores, como calderas ellas mismas con la llegada de las calderas a alta presión y/o condensación.

En los años 60 se consideraba que los rendimientos eran de un poco más de 50%. A día de hoy los rendimientos de este tipo de calderas ya alcanza el 90% , lo que significa que el la cantidad fuel necesario para calentar una casa ha disminuido un 40% y las emisiones de gas de efecto invernadero también, aunque la combustión del fuel genera del vapor de agua y CO2, dióxido de carbono, gas en parte responsable de la emisión gases de efecto invernadero.

La calefacción de fuel permite la difusión de un calor homogéneo sin desecar el aire ambiente, es flexible de utilización en términos de almacenamiento, reglamento y producción de agua caliente sanitaria. Puede acoplarse a energías renovables, como la solar o la bomba de calor.

Recordemos que la duración de vida de una caldera de fuel es de 20 a 30 años.
Inconveniente: se consume más de lo que se descubre, con lo que su precio tiende a aumentar ya que la demanda energética es cada vez más importante a nivel español, europeo y mundial.

La energía eléctrica


La energía eléctrica tiene dos clasificaciones, ya que según su origen puede ser renovable o fósil. Algunos orígenes son renovables como, los saltos de agua o las centrales hidroeléctricas, eólicas, la solar fotovoltaica y otros de origen fósil, como el gas y el carbón, empleados en su combustión como energía térmica para producir electricidad.

Un gran potencial de la energía eléctrica radica en la utilización de bombas de calor que funcionan con electricidad con Coeficientes de Rendimiento (COP) de 3 o incluso más.

 
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