Proyecto Fiesta: ahorrar y reducir el consumo energético en el hogar

proyecto-europeo-fiestaEl Proyecto Families Intelligent Energy Saving Targeted Action (FIESTA), centrado en el ámbito residencial, pretende incentivar una mejora de los hábitos energéticos y el ahorro de energía – en concreto en el uso de la calefacción y aire acondicionado – en los hogares donde residen familias con niños.

 

En el marco de Europa y en materia de eficiencia, este sector todavía mantiene unos altos niveles de consumo de energía, ya que llega a alcanzar en muchos casos porcentajes del 29% del global de los hogares. Dentro de ese porcentaje, la climatización representa aproximadamente el 66% del uso total de la energía en casa y, por tanto, acaba siendo el principal gasto energético para la mayoría de estas viviendas.

Desde el Programa Energía Inteligente Europa se ha apostado por la financiación del proyecto FIESTA porque se confía en que ello pueda traducirse en 2.100 auditorías energéticas en hogares de 14 ciudades europeas, con el fin de lograr un ahorro energético estimado de 328 tep/año y una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero de 1.130 toneladas de CO2.

Con una duración de 36 meses, esta iniciativa inició su andadura en octubre de 2014 - de modo que está previsto que finalice en septiembre de 2017 – y se articula a partir de un consorcio formado por 19 socios procedentes de un total de cinco países ubicados en el Sur de Europa: Italia, Croacia, Bulgaria, Chipre y España. Tal y como nos explican desde el Centro de investigación de recursos y consumos energéticos (CIRCE), ubicado en Zaragoza, por el momento “se han establecido puntos de información gratuitos en cada una de las ciudades socias del proyecto que ya están en marcha” y, del mismo modo, en cada población se están llevando a cabo “actividades para informar sobre el proyecto al público y promover la eficiencia energética (stands en eventos, talleres en colegios, viviendas sociales…)”.

Asimismo, cada nación está trabajando para “promover la cultura de la compra colectiva, dando a conocer las iniciativas que existen y estableciendo mesas de negociación local en cada ciudad. El objetivo es lograr ventajas para aquellos ciudadanos que deseen invertir en productos energéticos más eficientes”.

Buena acogida del proyecto

El trabajo de campo se ha centrado en los consumidores vulnerables o familias que residen en viviendas sociales o bien disponen de pocos ingresos, a las que se ha instado a participar en las actividades que componen cada fase del trabajo.

Para coordinar el desarrollo de cada etapa se ha establecido ese punto de información del que hablaba la organización y que tiene por objeto, por un lado, instar a mejorar el uso de la energía y, por otro, observar cómo, efectivamente, se logran ahorros reales. Los responsables de la iniciativa en España se han visto “positivamente sorprendidos por la buena acogida del proyecto por parte del público” y relatan que, tras su presentación en España, a mediados del año 2015, “se recibieron numerosas solicitudes en las 3 ciudades participantes”.

Desde entonces, se ha detectado que, antes de implicarse en la iniciativa, algunas de las familias que han solicitado en los últimos meses una auditoría energética en el hogar “ya tenían un alto grado de concienciación sobre el ahorro energético y estaban poniendo en práctica algunas medidas para reducir el consumo de energía.

Sin embargo, otros ciudadanos, están descubriendo como, simplemente, cambiando pequeños hábitos diarios, pueden llegar a disminuir la factura energética”.

En contacto día a día

En paralelo, grupos de interés constituidos por colegios, organismos responsables de vivienda social, asociaciones de consumidores y medioambientales, proveedores e instaladores de sistemas de calefacción y climatización, agencias energéticas,...podrán participar en actividades vinculadas al proyecto con el fin de difundir el material entre el mayor número de colectivos posible y, de ese modo, sentar las bases para la explotación de iniciativas vinculadas a la propuesta, tanto durante su ejecución como, después, cuando ésta ya haya concluido. Y, de hecho, como argumentan desde el CIRCE, “asociaciones de consumidores, instaladores, comerciantes… han mostrado su interés desde el comienzo y se han sumado a la difusión de la iniciativa”.

En cuanto al apartado correspondiente a cumplimiento de objetivos “se avanza – afirman -sobre los planes previstos desde el comienzo del proyecto” y, en este sentido, cabe destacar que “los talleres están teniendo mucho éxito en colegios e institutos”. En relación al intercambio de datos, valoraciones y planteamientos entre los miembros del consorcio, nos explican que “los socios de cada país están en contacto día a día para informar sobre el progreso del proyecto.

Además, todos ellos elaboran informes periódicos y realizan reuniones presenciales cada cierto tiempo. La comunicación entre socios es uno de los puntos sobre los que más se trabaja, ya que una relación fluida entre los miembros del equipo favorece el intercambio de buenas prácticas entre los distintos puntos de información”. Una vez culminadas las auditorías energéticas y, por tanto, recabados los datos sobre consumo energético, expertos de las tres ciudades españolas que participan en el proyecto - Logroño, Pamplona y Zaragoza - estudiarán “qué medidas han llegado a aplicar las familias tras la visita del auditor energético y se cuantificará su ahorro y su inversión real”.
 

Modificado por última vez enMartes, 17 Mayo 2016 12:21
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