El mantenimiento de equipos de refrigeración evaporativa en 5 pasos

Un profesional realiza tareas de mantenimiento de torres de refrigeración El mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa, como son torres de refrigeración y condensadores evaporativos, es un proceso sencillo que aporta múltiples ventajas. La primera es evitar la proliferación de la bacteria de la legionella; la segunda, optimizar el rendimiento y la vida útil de los equipos. ¿Cuáles son las claves para realizar un buen mantenimiento? Manuel Lamúa,  Investigador del ICTAN y Asesor Técnico de AEFYT, nos las explica en el siguiente artículo. 

Las actuaciones desarrolladas en torno al mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa están dirigidas a propiciar las tareas de limpieza, desinfección y control de la temperatura del agua. Esta labor tiene, como se ha dicho, el efecto de evitar el riesgo de la reproducción de la bacteria de la legionela pero también de optimizar el rendimiento energético del equipo y su correcto funcionamiento.

El mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa es sencillo y, siguiendo unas cuantas recomendaciones, su eficacia y seguridad están garantizadas. Resulta de vital importancia mantener el rendimiento de la instalación, al objeto de asegurar un funcionamiento óptimo del proceso de enfriamiento y la utilización mínima de agua y energía; al mismo tiempo que se evita la proliferación incontrolada de bacterias y posibles problemas de funcionamiento mecánico. Los requisitos para mantener la eficacia de cualquier sistema pasan por el control adecuado de la calidad del agua en recirculación y un programa de mantenimiento que contribuya a las buenas condiciones y limpieza del equipo. Para realizar un buen mantenimiento hay que tener en cuenta otras cuestiones, como ahora veremos.

1. Conocer y aplicar el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis

Su cumplimiento, además de obligatorio, no puede ser más fácil. En él se establecen las condiciones de mantenimiento básicas que deben seguirse para asegurar la seguridad ambiental. Las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes toman estas normas como base, aunque en muchos casos las amplían y mejoran no solo para evitar el riesgo de proliferación de la bacteria, sino también para asegurar un estado mecánico óptimo.

2. Controlar el correcto funcionamiento de los equipos

La puesta en marcha del equipo en condiciones incontroladas es uno de los motivos que pueden contribuir a que se produzca un brote de legionela o un mal funcionamiento del mismo. ¿Cuándo se puede considerar que un equipo funciona de forma incontrolada? Básicamente, cuando no se llevan al día los controles y limpiezas periódicas recomendadas por los fabricantes. Es importante respetar escrupulosamente la periodicidad de las mismas ya que, en caso contrario, la acumulación de suciedad y las incrustaciones pueden ser difíciles de limpiar, haciendo necesario el paro prolongado del equipo para una limpieza en profundidad. Es fundamental controlar o impedir la acumulación de sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc., así como las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento bacteriológico. Evidentemente, la acumulación de corrosión o lodos también deriva en un detrimento de la eficiencia energética y de las buenas condiciones de funcionamiento del equipo.

3. Cuidar el diseño del equipo. Si el equipo tiene veinte años o más quizá ha llegado el momento de pensar en renovarlo

En la actualidad, el diseño de los equipos de refrigeración evaporativa incluyen numerosas mejoras destinadas a optimizar su rendimiento tanto energético como mecánico y a eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, así como a minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos. Entre ellos, cabe mencionar los pulverizadores de baja presión que minimizan el arrastre de agua, los sistemas de distribución de agua sin pulverización (por gravedad), los rellenos desmontables y anti-legionela, los eliminadores de gotas de alta eficiencia y anti-legionela, los filtros de acción combinada y las mejoras en la accesibilidad de las torres para realizar una mejor limpieza, entre otros.

4. Vigilar que los libros de control de mantenimiento estén al día y velar por que éste sea realizado por empresas de probada reputación

En este sentido, en los últimos años se ha observado una intensa profesionalización del sector del mantenimiento, así como una mayor concienciación sobre la importancia de realizar un buen trabajo por sus efectos mecánicos y socio-sanitarios. 

He aquí un ejemplo de sistema de mantenimiento típico de una torre de refrigeración:
 

 

Servicio

Puesta en marcha

Mensual

Cada 6 meses

Parada

Anual

Inspeccionar el estado general de la instalación

X

 

 

X

X

Comprobar la limpieza de las secciones de transmisión de calor

X

 

X

 

 

Comprobar la limpieza de los separadores de gotas y su adecuada instalación

X

 

X

 

 

Inspeccionar la bandeja de recogida de agua

X

 

X

 

 

Verificar y ajustar el nivel del agua en la bandeja y acometida

X

 

X

 

 

Comprobar el equipo de alimentación y dosificación de productos químicos

X

X

 

 

 

Verificar el funcionamiento correcto de la purga

X

X

 

 

 

Comprobar el funcionamiento de las resistencias de la bandeja

X

 

X

 

 

Limpiar el filtro de agua de la bandeja.

X

 

X

 

 

Vaciar la bandeja y las tuberías

 

 

 

X

 

 

 

Tabla nº 2: Parámetros de la calidad del agua (*)

Parámetros de calidad de agua

Parámetro

Valor nominal requerido

TAB en el agua en recirculación

Sin rebasar 105 cfu/ml(1)

LP (en caso de haberse medido)

Sin rebasar 104 cfu/ml(2)

PH del agua en recirculación

Entre 7 y 9

Dureza del agua en recirculación

Mayor 50ºF

Mayor 28ºD

Mayor mg/l como CaCO3

Otros parámetros.

Según recomendaciones específicas.

NOTA:

(1) TAB (Bacterias Aeróbicas Totales) expresada en cfu/ml, unidades de formación de colonias por mililitro.

(2) LP (Legionella Pneumophila) expresada en cfu/ml, unidades de formación de colonias por mililitro.

 

5. El mantenimiento se realiza durante todo el año

El mantenimiento de una torre, si bien sencillo, es una labor que debe realizarse con la periodicidad recomendada por el fabricante durante todo el año. Así se evitará, como se ha dicho, no solo cualquier problema con la legionela sino también se asegurará el funcionamiento óptimo del equipo.


Conclusión: eficiencia y seguridad

A modo de conclusión, cabe apuntar que los equipos de refrigeración evaporativa constituyen una de las alternativas más eficientes en el campo de la refrigeración industrial, en la medida que utilizan una tecnología respetuosa con el medio ambiente, requieren una inversión inferior a la demandada por soluciones similares y, sobre todo, son seguros para la salud humana. Un sencillo y constante mantenimiento de las instalaciones ayudará a mantener el rendimiento térmico de los equipos y a prevenir el crecimiento de micro-organismos potencialmente perjudiciales, como la Legionella.
     

Más información:
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Modificado por última vez enViernes, 21 Agosto 2015 09:00
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