Ensuciamiento y corrosión en las calderas de calefacción

Interior de una calderaDependiendo de cada instalación particular, tras un cierto periodo de uso es posible observar efectos causados por el ensuciamiento y la corrosión en las calderas de calefacción. 

Hay una serie de indicadores que harán saltar las alarmas y solicitar un mantenimiento inmediato de la caldera.

Producción de vapor:

La reducción en la producción de vapor que se produce debido a depósitos que se forman durante la operación de una caldera, puede ser de un 10% y, en casos extremos, se ha observado hasta un 25%.

 

Temperatura del vapor:

Debido al ensuciamiento, la temperatura del vapor puede decrecer hasta en 50°C.

Economizadores:

Los depósitos en los tubos del economizador reducen la transferencia de calor al agua de alimentación de la caldera Una reducción de 5° C en el agua de alimentación durante el ciclo de operación de una caldera, representa una pérdida de eficiencia equivalente al 1% del costo del combustible. En la práctica, se puede observar reducciones medias de 10° C.

Calentadores de aire:

El ensuciamiento de los calentadores de aire da lugar a un aumento de temperatura de salida de los gases, esto se traduce en un consumo adicional de combustible. En la práctica, se observan aumentos de temperatura de 75° C.

Soplado de Hollín:

El soplado de hollín con vapor, se usa mucho en calderas acuotubulares y. en menor grado, en calderas humotubulares. En el caso de calderas acuotubulares, el soplado se hace de una a tres veces cada 24 horas. Una caldera a la que se la practican soplados de hollín en forma manual, consume para esta operación un promedio de 0,6% del vapor total producido, en tanto que si el soplado es automático, el consumo es de un 0,3%.

Corrosión en alta temperatura:

Dependiendo del tipo de gasoil, pueden presentarse cantidades significativas de vanadio. La oxidación ayudada por el exceso de aire lo transforma en pentóxido de vanadio, el cual se combina con el sodio y hierro para formar vanadatos de bajo punto de fusión. Estos se acumulan sobre las superficies metálicas y refractarias causando, aparte de ensuciamiento, corrosión por alta temperatura.

Corrosión en baja temperatura:

El azufre en el gasoil no se convierte totalmente a dióxido de azufre, sino que una pequeña porción se oxidará a trióxido de azufre. Cuando éste reacciona con vapor de agua, se forma ácido sulfúrico. En las zonas de bajas temperaturas, el ácido sulfúrico condensa sobre aquellas superficies que tienen temperaturas por debajo de su punto de rocío.

Contaminación ambiental:

La causa principal de la acidez del hollín es el carbón no quemado que lleva ácido sulfúrico. Por medio de los soplados con vapor, este hollín, con características ácidas, es arrojado al medio ambiente.

Como se puede apreciar son variadas e importantes las consecuencias del ensuciamiento y la corrosión que se genera a causa, principalmente, de las impurezas contenidas en el gasoil, pero en general, a residuos que van quedando a raíz de combustiones incompletas. En concreto se puede concluir que una caldera sucia ocasiona un mayor consumo de combustible para lograr la misma temperatura que una limpia y contribuye de manera más importante a contaminar el medio ambiente.

Para paliar estos problemas y dado que es imposible eliminar las impurezas del gasoil, deben orientarse nuestros esfuerzos a conseguir cambiar las condiciones que permiten la aparición de tales depósitos, lo cual se hace posible con uno tratamiento que al actuar como neutralizador y secante de los ácidos corrosivos volatilizándolos de una manera ecológica limpia y sin paradas de producción te permite:

Mejorar considerablemente la eficiencia total de la caldera.

Aliviar las condiciones de combustión pobres.

Reducir la contaminación atmosférica y los hollines ácidos.

Inhibir la corrosión por ácido sulfúrico.

Hacer que las calderas sean más fáciles de limpiar.

Extender el intervalo entre limpiezas.

Reducir o eliminar el soplado del hollín.

Reducir el consumo de combustible.

Aumentar la producción de la caldera.

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