Formación, soluciones innovadoras y personal cualificado serán las claves de futuro de las empresas instaladoras

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La Confederación Nacional de Instaladores y Mantenedores, C N I, ha reunido recientemente a un total de 15 empresarios instaladores de diferentes provincias españolas, para conocer cómo han vivido el cambio de los últimos años en su ámbito profesional y cómo prevén que cambie en los próximos años. Las principales cuestiones planteadas por C.N.I. fueron:  ¿cómo ha cambiado la forma de trabajar en los últimos años y qué formato de empresa instaladora se ha adaptado mejor al cambio?, ¿cuáles son los problemas más serios para una empresa instaladora actualmente?, y ¿cómo ve su trabajo los próximos años?.

“Queríamos verificar cómo perciben los empresarios la actividad profesional y hemos podido constatar que coinciden la mayoría en aspectos importantes que marcan un cambio de ciclo” afirmó Javier Cueto, Presidente de C N I.


Economía sumergida, morosidad y profesionales bien cualificados 

El problema de la economía sumergida y los altos índices de morosidad que han llevado al concurso de acreedores a importantes empresas instaladoras, se mantienen entre los problemas más serios. Lo más novedoso es el surgimiento de un nuevo problema antes desconocido que en ocasiones desbanca a los anteriores: la falta de profesionales cualificados. De los quince empresarios, diez de ellos mencionaron la escasez de profesionales debidamente cualificados y con inquietudes y ganas de crecer profesionalmente. “Los campos que abarca hoy en día una empresa de nuestro ámbito cubren muchas nuevas especialidades que antes ni se podían imaginar” según Lluís Segarra, Empresario y Presidente del Gremio de Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado de Barcelona, “Esto supone estar al día de los materiales, maquinaria y normativa para dar un óptimo servicio”.

Once de los quince entrevistados, coincidieron en que la demanda de técnicos profesionales va a aumentar con las nuevas exigencias legislativas impuestas por directivas europeas de eficiencia energética.

La economía sumergida sigue causando gran perjuicio a las empresas autorizadas, consumidores, usuarios y Administración, y a toda la sociedad en general, por la falta absoluta de seguridad y de garantías. La pasividad de la Administración en este ámbito ha impulsado en algunas Comunidades, iniciativas privadas con participación y apoyo de la Administración, para erradicar y desincentivar la proliferación de profesionales no autorizados. Así ocurre en Teruel, Menorca o Alicante con buenos resultados.

Muchas empresas instaladoras se han visto obligadas a dejar de trabajar con la Administración por la demora de hasta 420 días o más en el pago de sus facturas. Todos los entrevistados coincidieron en que es un problema difícil de erradicar y que cambiará con un Reglamento sancionador, aunque lo principal es que las empresas constructoras, las peores pagadoras del IBEX, modifiquen el sistema de financiarse a costa de dilatar los pagos a sus proveedores.


Formación y soluciones innovadoras

“Uno de los mayores retos para los instaladores hoy en día es el de conseguir diferenciarse. Diferenciarse de las empresas que no cumplen con sus obligaciones, diferenciarse de las empresas que no invierten en formación y destacar dentro del mercado no necesariamente por precio, sino por saber hacer, valor de marca y ser empresa de confianza para los usuarios”, con esta afirmación, Jorge Ibáñez, Empresario y Presidente de APEIMA, Asociación de Empresarios Instaladores y Mantenedores de Alicante, definió la clave del éxito.

“Los empresarios nos vemos dominados por las constantes cambios de normativa y avances tecnológicos que afectan a nuestra actividad diaria. Recibir una formación constante que nos permita la adaptación a las nuevas necesidades del mercado y diferenciarnos de las empresas ilegales, es imprescindible para nuestra compañía”, para Luis González Lledó, de Hispania de Instalaciones en Alicante.

Los avances tecnológicos han cambiado de forma radical la forma de trabajar las empresas. El tamaño de las oficinas ha disminuido y se han convertido en mero órgano gestor del trabajo. “La relación de los profesionales instaladores con la empresa es absolutamente tecnificada, raramente pasan por la oficina a recibir instrucciones” afirmó Lluís Segarra de Barcelona. “Esta nueva forma de trabajar, supone un ahorro de tiempo en desplazamientos y mayor rendimiento en las instalaciones; y al mismo tiempo compor¬ta un nuevo modelo de relación laboral con los compo¬nentes de esta red de trabajadores que –como siempre- son la cara visible de la empresa y nuestros mejores relaciones públicas, pero que comparado con tiempos pretéritos tienen una capacidad técnica mucho más elevada y necesitan una puesta al día continuada.”, según Luís Segarra de Barcelona.

Sin duda, “el futuro de los instaladores, continuará ligado a la búsqueda de soluciones innovadoras para cada tipo de Instalación, que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética del sistema de climatización, calefacción agua caliente sanitarias, etc.”, según afirmó Jorge Ibáñez de Alicante.


Más tiempo en desarrollar nuevas líneas de negocio y hablar con los empleados que en labor comercial

Tradicionalmente el empresario dedicaba gran parte de su tiempo a la labor comercial de contacto con los clientes. Esta actividad ha cedido paso a una función más estratégica y de gestión empresarial, como analizar y poner en marcha nuevas líneas de negocio como la gestión energética o auditorías energéticas, o hablar con los empleados para asegurarse de que reciben la formación técnica adecuada y que están motivados en su trabajo.

“En los últimos años el mercado nos ha obligado a evolucionar y profesionalizarnos más centrándonos en la mejora de la calidad y en trabajos muy específicos, integrando modelos de gestión propios de grandes empresas como lo es la incorporación de los servicios energéticos en nuestra actividad”, añade Gabriel Uría, Director General de Uría Ingeniería de Instalaciones en Asturias.

Como afirma Andrés Salcedo Empresario y Presidente de ACOIN, Asociación de Instaladores de Cuenca, “debemos dejar de vender para pasar a mantener”

Nos quedamos con estas tres intervenciones que arrojan mucha luz al panorama actual de la empresa instaladora:

  • Luis González Lledó de Alicante: “Es imprescindible adaptar tu forma de trabajar a los nuevos modos de producción, tecnologías, situación económica, etc., en lugar de perder el tiempo intentado que el mercado actual responda a las necesidades de tu empresa”.
  • Andrés Salcedo de Cuenca: “Mi trabajo ha cambiado por completo desde 2009 cuando en una reunión (fuera de España) un colega me dijo “que suerte tenéis en España (recuerdo que estábamos todos llorando por nuestra situación) ahora hay que mantener todos los edificios que habéis construido” y desde entonces mi trabajo es convencer a todo el mundo de algo evidente: la calidad del mantenimiento industrial es una inversión socio-económica que debería cambiar nuestra economía.
  • Lluís Segarra de Barcelona no se olvida del importante papel de la Administración: “Ante estos desafíos, debemos colaborar con la Administración para encontrar las mejores soluciones y poder evitar aquellas actuaciones de empresas que evitan cumplir con la normativa. La Administración ha pasado de ser quien daba autorizaciones a tener un papel de tutoría y depender el cumplimiento de las propias personas y empresas.

Y no olvidemos que todos estos cambios provienen de algo tan importante y tan simple como es el cambio climático de proporciones imprevisibles al que los instaladores deben con su trabajo aportar lo mejor de sus conocimientos y experiencia para paliar los efectos negativos del mismo en futuras generaciones como la de nuestros hijos.

Acerca de CNI

CNI, Confederación Nacional de Instaladores, se creó en el año 1973 y con sus 43 años de historia y trabajo, representa a más de 6.000 empresas instaladoras en toda España que dan trabajo a 25.000 personas. Su trabajo abarca todo tipo de instalaciones de un edificio, climatización, frío industrial, fontanería, electricidad, protección contra incendios, etc. CNI participa en numerosos grupos de trabajo y proyectos tanto en España como en Europa. CNI mantiene una posición totalmente imparcial con respecto a fabricantes y otros grupos de interés, y su finalidad es potenciar el ahorro, eficiencia energética y uso de energías renovables en las instalaciones con el máximo respeto al medio ambiente, así como impulsar una formación técnica de la máxima calidad para los instaladores y la correcta y adecuada información al usuario final.
 

Modificado por última vez enViernes, 13 Enero 2017 09:21
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