Naciones Unidas aconseja eliminar las emisiones de gases para 2100 como única solución contra el cambio climático

Cambio-climático"Nuestra evaluación encuentra que la atmósfera y los océanos se han calentado, la cantidad de nieve y hielo ha disminuido, el nivel del mar se ha elevado y la concentración de dióxido de carbono ha aumentado a un nivel sin precedentes". Esta es tan sólo una de las afirmaciones expuestas por Thomas Stocker, Co-presidente del Grupo de Trabajo I del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas.
El IPCC Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se creó en 1988 con la finalidad de proporcionar evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones y estrategias de respuesta. 
 
Desde el inicio de su labor en 1988, el IPCC ha preparado cuatro informes de evaluación en varios volúmenes, y recientemente, tras reunirse en Copenhague (Dinamarca) ha presentado las conclusiones de su quinta evaluación realizada por más de 800 científicos durante los últimos 13 meses.
 
El informe demuestra que la influencia humana en el sistema climático es evidente y cada vez mayor. Pueden observarse  impactos con respecto al cambio climático en todos los continentes, impactos que podrían empeorar y llegar a ser irreversibles tanto para los ecosistemas como para las personas si no se toman medidas al respecto
 
En su presentación, RK Pachauri, Presidente del IPCC declaro que "Tenemos los medios para limitar el cambio climático" añadiendo que  "Las soluciones son muchas y deben  permitir el continuo desarrollo económico y humano. Todo lo que necesitamos es la voluntad de cambio, que confiamos será motivada por el conocimiento y la comprensión de la ciencia”
 

Interacción entre los seres humanos y los ecosistemas

 
El Informe confirma que el cambio climático se está registrando en todo el mundo y el calentamiento global es inequívoco. Desde la década de 1950 se vienen observando cambios pero los producidos en las últimas décadas son hechos sin precedentes.  Las emisiones de gases de efecto invernadero y las interacciones entre los seres humanos y los ecosistemas han sido las causas dominantes del calentamiento producido desde la segunda mitad del siglo XX.
 
La mayor actividad  humana altera el clima y por tanto, mayores son los riesgos. Las emisiones continuas de gases de efecto invernadero causarán un mayor calentamiento y toda esta actividad provocará un mayor y más profundo impacto en el sistema climático que afectará a todos los niveles de la sociedad y del mundo natural.
 

El Informe incide en que muchos de los riesgos que se están asumiendo constituyen retos particulares para los países y comunidades más vulnerables y menos desarrolladas, dada su limitada capacidad para hacer frente a esta problemática por su  marginación económica, cultural, política e institucional.

Ciertamente, la limitación de los efectos del cambio climático plantea cuestiones de equidad y justicia por su necesidad  para lograr un desarrollo sostenible y contribuir a la erradicación de la pobreza. “Muchas de las personas más vulnerables al cambio climático han contribuido y contribuyen poco a las emisiones de gases de efecto invernadero "
 
En palabras del Presidente del IPC,  "Abordar el cambio climático no será posible si los agentes individuales insisten en avanzar en su propios intereses de forma independiente; el cambio sólo puede lograrse a través de respuestas cooperativas, incluyendo la cooperación internacional".
 
El Grupo de Expertos presidido por Vicente Barros, el segundo de los tres grupos que han contribuido a la elaboración del informe, se centró en el papel que la adaptación de las políticas energéticas  puede desempeñar en la disminución de estos riesgos. Una adaptación que debe estar integrada con la búsqueda del desarrollo y que ayude a la sociedad a prepararse para los riesgos que ya estamos asumiendo por nuestro pasado de emisiones y por las infraestructuras que hemos creado.
 

Escenario económico

 
Pero la adaptación por sí sola no será suficiente. Debe haber un compromiso de reducciones sustanciales y sostenidas de gases efecto invernadero y será esta moderación la que aumente el tiempo disponible para la adaptación de las nuevas políticas energéticas durante algunas décadas.
 
Según el IPCC, el coste económico de dicha atenuación en la emisión de gases, aunque variable, no afectaría demasiado al crecimiento económico global. Si no se hiciera nada, se estima que el consumo, indicador del crecimiento económico, crecería entre el 1,6 y el 3% anual a lo largo del siglo XXI. Con una mitigación ambiciosa, que permitiera limitar el calentamiento a 2ºC, estos índices sólo se reducirían alrededor de 0,06 puntos porcentuales.
 
En cualquier caso, el informe recoge que “el crecimiento global no se vería fuertemente afectado” ya que, según Youba Sokona, Presidente del tercer Grupo de Trabajo del IPCC, “Es técnicamente viable una transición a una economía baja en carbono” añadiendo que “En comparación con el riesgo inminente de las irreversibles consecuencias del cambio climático, los riesgos de la moderación y ralentización de la emisión de gases son manejables”.
 
Adicionalmente, estas estimaciones económicas de los costes de una posible ralentización de emisión de gases  no dan cuenta de los beneficios que produciría el cambio de tendencia en cuanto al cambio climático además de los numerosos beneficios colaterales asociados con la salud humana, medios de vida y desarrollo. Para permanecer por debajo de los 2ºC de incremento del calentamiento y con costes manejables, nuestras emisiones deberían caer entre un 40% y un 70% a nivel mundial entre 2010 y  2050, cayendo a cero para el año 2100. “Tenemos esa oportunidad, afirmó el Presidente del IPCC, y la elección está en nuestras manos".
 
 Los informes del IPCC se basan en los muchos años de trabajo por el clima de la comunidad investigadora científica. Más de 830 autores principales coordinadores, autores principales y revisores de más de 80 países cubren una amplia gama de puntos de vista científicos, técnicos y socioeconómicos.
 
Ahora llega el turno de los líderes mundiales. Las organizaciones ecologistas piden a los líderes políticos que escuchen a la ciencia y ejerzan su liderazgo para emprender la transición hacia un modelo energético sostenible y renovable que deje atrás los combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático. La Conferencia de la ONU, que tendrá lugar en Lima (Perú) el próximo diciembre, es una oportunidad para mandar señales claras de su voluntad política y allanar el camino para conseguir en 2015 en la cumbre  de París (Francia) el acuerdo climático que el mundo necesita en sustitución del anterior Protocolo de Kioto. 
 

Fuentes: IPPC /Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

 

 
 
Modificado por última vez enMiércoles, 03 Diciembre 2014 11:15
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