Certificaciones edificios sostenibles: LEED como metodología alternativa para lograr edificios más saludables
Un edificio sostenible es aquel que ha sido diseñado y construido para que su impacto en el medio ambiente sea el menor posible durante todo su ciclo de vida. Desde que se construye, incluyendo toda su vida útil, hasta su fin de vida o desmontaje. Pero además, un edificio sostenible se diseña y construye teniendo en cuenta la salud y el confort de los usuarios. Para ello es necesario haber tenido en cuenta factores relativos a la calidad del ambiente interior. Un concepto que integra aspectos relativos a la calidad del aire interior, pero también al confort térmico, acústico, lumínico o de calidad de vistas conectando el interior con el exterior.
No debemos de olvidar que la salud de las personas depende en gran medida del ambiente interior donde trabajamos, habitamos o realizamos cualquier tipo de actividad durante un tiempo prolongado. Y así lo constata la OMS (Organización Mundial de la Salud) cuando hace referencia al Síndrome del Edificio Enfermo (SEE).




A menudo se realizan obras de rehabilitación de gran presupuesto sin conocer el funcionamiento real del edificio o analizar los consumos reales de sus instalaciones. Esto es precisamente lo que puede solucionar una auditoría energética, antes de iniciar cualquier obra o proyecto en los edificios: saber en detalle cuánta energía se gasta, dónde y quizás lo más importante: cuánto cuesta. Sólo de esta manera se puede asegurar que una obra es realmente necesaria y centrada en los problemas reales de forma eficiente.
La inestabilidad climatológica ya no se concentra en una sola estación, sino que actualmente podemos sufrir las inclemencias del tiempo durante todo el año. Por este motivo, cada vez es más necesario que los espacios exteriores, como terrazas o patios, puedan aprovecharse el mayor tiempo posible y con la máxima confortabilidad. Algunas de las soluciones de weinor permiten incluso convertir el patio en una nueva estancia, una prolongación de la vivienda y de sus comodidades interiores.
El programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que cerca del 40% de las emisiones de CO2 a la atmósfera tienen su origen en la construcción y uso de los edificios constituyendo el 36% del consumo mundial de energía. Quizás por ello la concienciación acerca de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente ha ido creciendo en los últimos años, materializándose en normativas europeas dirigidas hacia la construcción de edificios de consumo nulo.
Lo que nadie duda a estas alturas es del impacto tanto directo como indirecto que los edificios tienen sobre el medio ambiente. Durante su construcción, ocupación, renovación y demolición, los edificios utilizan energía, agua y materias primas, generan residuos y emiten emisiones atmosféricas potencialmente dañinas. Estos hechos han impulsado la creación de estándares de construcción sostenible y ecológica, certificaciones y sistemas de calificación destinados a mitigar el impacto de los edificios en el entorno natural a través del diseño sostenible.
