En el sector de la climatización existe una realidad incómoda que rara vez aparece en primer plano.
Muchas empresas trabajan intensamente, mantienen una agenda llena, ejecutan instalaciones correctamente y sostienen niveles de facturación razonables… pero operan con márgenes sorprendentemente bajos.
Desde una perspectiva financiera, esto no resulta extraño.
En negocios de servicios técnicos como el HVAC, los márgenes netos habituales suelen situarse en rangos relativamente ajustados, frecuentemente entre el 5 % y el 12 %, dependiendo del modelo de negocio, la eficiencia operativa y la estructura de costes.
En otras palabras, hablamos de un sector donde la rentabilidad no admite demasiados errores.