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Ventanas de PVC vs aluminio: comparativa completa para elegir bien

Ventanas de PVC vs aluminio: diferencias, eficiencia y aislamientoLa elección de la ventana más adecuada es una decisión clave que afecta a la estética de la envolvente del edificio y que determina la eficiencia energética y el confort interior. En este artículo, analizamos en profundidad las ventanas de PVC y las ventanas de aluminio. Dos de las opciones más populares del mercado, comparando sus ventajas e inconvenientes y sus prestaciones técnicas, para ayudarte a tomar la mejor decisión.

¿Ventanas de aluminio o PVC? Ventajas e inconvenientes

Diferencias y comparativa

Aluminio con rotura de puente térmico

Coeficiente de aislamiento térmico ventanas

La importancia de los ventanas y su correcta instalación para garantizar la eficiencia energética del edificio

Ventanas de alta eficiencia energética

Conclusiones

guia ventanas libroSi estás buscando instalar ventanas eficientes para rehabilitación


¿Ventanas de aluminio o PVC? Ventajas e inconvenientes

Vamos a analizar por separado las ventajas e inconvenientes de cada tipo de marco:

Ventanas de PVC

Las ventanas de PVC o policloruro de vinilo, son conocidas por su excelente aislamiento acústico y térmico. El PVC es un material plástico que no conduce el calor, lo que evita la pérdida de energía. Son una opción económica y de bajo mantenimiento.

Estas son las ventajas de las ventanas de PVC:

  • Aislamiento superior. El PVC es un material plástico no conductor del calor. Es por lo tanto un material aislante, lo cual convierte a las ventanas de PVC en una de las mejores opciones cuando lo que se busca son ventanas altamente eficientes desde el punto de vista del ahorro energético. Los perfiles de PVC tienen una baja transmitancia térmica, por lo que contribuyen a mantener el calor en invierno y el fresco en verano, reduciendo el consumo energético. Su capacidad de aislamiento depende del grosor del perfil y del número de cámaras. Se recomienda un perfil de al menos 70 mm de grosor y cinco cámaras.
  • Eficiencia acústica. El PVC es un material amortiguador y no conductor de las ondas sonoras. Por lo tanto, las ventanas de PVC ofrecen un gran aislamiento acústico del ruido proveniente del exterior. Lógicamente dicho aislamiento acústico dependerá también de otros factores como el tipo de apertura, de acristalamiento, si incorpora o no persiana y de su instalación.
  • Las ventanas de PVC pueden tener una vida útil de hasta 50 años. De hecho, la formulación del perfil de la ventana de PVC incluye aditivos para que las ventanas y puertas fabricadas con este material mantengan sus propiedades estructurales, de aislamiento y estéticas a lo largo del tiempo, resistiendo los efectos del clima, la humedad, los rayos UV y el uso diario. Por otro lado, el PVC de la ventana tendrá que estar certificado para clima severo o clima moderado, según la zona donde se ubique (norma UNE-EN 12608-1). La mayor parte del territorio en España se considera zona clima severo.
  • Bajo mantenimiento. Las ventanas de PVC sólo necesitan limpieza ocasional, por lo que solo es necesario utilizar agua y jabón para eliminar la suciedad superficial y mantener su apariencia original. Además, tiene una elevada resistencia al impacto y a la abrasión, no se agrieta ni se deforma, no se oxida ni se corroe, tampoco cambia de color con la exposición solar, por lo que no necesita un tratamiento protector.
  • El PVC es un polímero que se compone de un 50/60% de cloro proveniente de la sal combinado con etileno obtenido del petróleo y una mezcla de aditivos que le confieren propiedades plastificantes, estabilizantes o de coloración. El PVC de los perfiles es 100% reciclable, material con el que se pueden fabricar nuevas ventanas de PVC con hasta un 30% de PVC reciclado.
  • El precio de las ventanas de PVC puede ser menor en comparación al precio de otros perfiles de otros materiales. Pero no todas la ventanas de PVC son iguales, por lo que puede existir un rango amplio de precios en función de las características y prestaciones técnicas de la ventana. Por otro lado, es importante tener en cuenta que el ahorro energético obtenido por instalar ventanas de PVC contribuye a amortizar la inversión realizada, hecho que a su vez contribuye a reducir aún más su coste.

Los inconvenientes de las ventanas de PVC son:

  • Degradación del color. Se suele pensar que las ventanas de PVC son sensibles a la radiación solar. Que con el tiempo la exposición prolongada a la radiación UV puede degradar el color de los perfiles blancos. Esta circunstancia puede ser cierta, pero hay que recordar de nuevo que no todas las ventanas de PVC son iguales, por lo que podemos encontrar en el mercado ventanas de PVC estables frente a la acción de la radiación solar. El secreto está en la formulación del PVC del fabricante utilizada en su proceso de producción.
  • Las ventanas de PVC son menos resistentes que las de aluminio debido a que el PVC es un material plástico con menor rigidez que el aluminio y más propenso a la deformación, especialmente en ventanas de grandes dimensiones o bajo cargas considerables como el viento. Para compensar esta desventaja, los perfiles de PVC incorporan un refuerzo interno de acero galvanizado que aporta rigidez estructural, que permite fabricar ventanas de PVC de mayor tamaño y que permite anclar los herrajes para garantizar la seguridad del conjunto de la ventana y su correcto funcionamiento.
  • Estética. Los marcos de las ventanas de PVC se caracterizan por disponer de perfiles anchos, reduciendo las dimensiones del vidrio y obstaculizando en un mayor porcentaje el paso de la luz. Además, la esquinas termosoldadas de PVC influyen también en su estética, siendo su acabado final de mayor o menor calidad, según la tecnología de soldadura empleada (con o sin rebaba). No obstante, el hecho de que las esquinas se suelden y no se atornillen, confiere más solidez y hermeticidad a la ventana.
  • Las ventanas de PVC tienen una oferta limitada de colores. No obstante gracias a la técnica de foliado dicha gama se ha ampliado e incluso podemos encontrar ventanas de PVC que imitan perfectamente a la madera o el metal, con acabados lisos e incluso texturizados.
  • Impacto ambiental. Si bien el PVC es un material 100% reciclable, su proceso es complejo y su calidad puede degradarse con cada ciclo de reciclaje, lo que a menudo limita su reutilización. El material reciclado no se utiliza en la superficie expuesta de los perfiles, sino en el núcleo interno, lo que requiere un recubrimiento de material virgen.

Además, su proceso de fabricación y desecho puede generar subproductos nocivos si no se gestiona correctamente. En este sentido es mejor opción el reciclaje, frente a la incineración o su eliminación en vertederos.

A continuación, analizamos las ventajas y desventajas de las ventanas fabricadas con marco de aluminio:

Ventanas de aluminio

El aluminio se caracteriza por ser un material ligero, robusto y muy versátil. Las ventanas de aluminio son muy populares por su resistencia, durabilidad y diseño minimalista. Son perfectas para grandes ventanales donde el perfil se reduce al mínimo para potenciar la conexión entre el interior y el exterior, perfecto para quienes buscan un estilo más moderno.

Estas son las ventajas de las ventanas de aluminio:

  • Resistencia. El aluminio es un metal con alta resistencia mecánica y rigidez, lo que le permite mantener su forma y soportar fuerzas sin necesidad de un refuerzo adicional. Su elevada capacidad de carga permite que el perfil de aluminio soporte mejor el peso del vidrio y las tensiones del viento, reduciendo así el riesgo de deformación o fallo estructural. Además, las ventanas de aluminio son más resistentes a los golpes y la presión, lo que las hace una opción más segura frente a intento de robo o vandalismo.
  • Durabilidad. La durabilidad de las ventanas de aluminio es elevada, sin que sus propiedades se vean mermadas, debido a la solidez y estabilidad inherente del material. Con un uso y mantenimiento correcto la ventanas de aluminio pueden durar incluso más de 50 años.
  • Bajo mantenimiento. Las ventanas de aluminio solo necesitan una limpieza ocasional con agua y jabón para mantener su apariencia. Como son robustas y estables no se deforman ni se agrietan por lo que se reduce la necesidad de ajustes o reparaciones. Además, el aluminio es un material que no se oxida ni se corroe, ya que forma una capa natural de óxido que lo protege de los agentes atmosféricos. Esta propiedad lo hace altamente resistente a la humedad y cambios de temperatura, por lo que no requiere de tratamientos protectores, lijado o pintado periódico.
  • Estética. El aluminio es un material muy versátil que se adapta a todos los tipos de tamaño y de formas, tanto rectas como o curvas. Además, su gran resistencia permite fabricar perfiles más finos y elegantes, perfectos para grandes ventanales. En este sentido, las ventanas de aluminio con menor porcentaje de marco y de dimensiones superiores a las de una ventana o puerta balconera, dejan pasar mayor proporción de luz en el interior, perfecto si se busca un diseño minimalista.
  • Acabados. Los perfiles pueden ser de aluminio natural o con un tratamiento exterior, lacado o anodizado. Es por ello que ofrecen una amplia gama de acabados, colores y texturas, adaptándose a cualquier estilo arquitectónico.
  • Reciclabilidad. El aluminio es un material 100% reciclable, que además se puede reciclar ilimitadamente sin perder sus propiedades originales. Por otro lado, su proceso de reciclaje es extremadamente eficiente, puesto que consume solo un 5% de la energía que se necesita para producir aluminio primario a partir de la bauxita, reduciendo así la huella de carbono asociada en su producción.

En cuanto a las desventajas de las ventanas de aluminio:

  • Alta conductividad. El aluminio es altamente conductor del calor. Sin el tratamiento adecuado, pierden energía fácilmente, creando puentes térmicos y condensación en el interior. Es por ello que se recomienda la instalación de ventanas de aluminio con RPT.
  • Aislamiento acústico. Su capacidad de aislamiento acústico es inferior a la del PVC si no están diseñadas con perfiles especiales. No obstante, hay que recordar que la capacidad de aislamiento acústico de la globalidad de la ventana dependerá además del material del marco, del tipo de acristalamiento, del sistema de apertura y de la permeabilidad al aire de la ventana.
  • Precio. Las ventanas de aluminio suelen ser más caras que las ventanas de PVC, especialmente los modelos con rotura de puente térmico. Además, el aluminio es un material de precio más elevado en comparación a otros materiales, debido al proceso de extracción y fabricación del material, que es más complejo y energéticamente costoso. La obtención de aluminio primario a partir de la bauxita, es un proceso industrial intensivo que requiere grandes cantidades de electricidad, lo que se traduce en un mayor coste inicial del material. Es por ello que al aluminio reciclado es una mejor opción al requerir menos energía en el proceso de reciclaje (un 95% menos), lo cual influye en el precio final del perfil.
  • Corrosión. El aluminio crea una capa protectora de óxido para protegerse de la corrosión, pero en ambientes muy agresivos, como los costeros con alta concentración de sal y humedad, los iones de cloruro pueden penetrar y romper esta capa protectora, acelerando la corrosión por salpicadura. Para evitar esto los perfiles de las ventanas de aluminio se someten a tratamientos de acabado, principalmente el anodizado o el lacado, que garantizan su durabilidad.
  • Impacto ambiental. La extracción del aluminio es muy contaminante y se requiere más energía para fabricar los perfiles de aluminio que los de PVC. La extracción de la alúmina de la bauxita es un proceso químico que genera grandes cantidades de lodos rojos, un residuo alcalino difícil de gestionar. Luego convertir la alúmina en aluminio puro, requiere de una cantidad masiva de electricidad, contribuyendo de manera significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero si la energía no proviene de fuentes de energía renovable.

Diferencias y comparativa

A continuación, analizamos a modo de comparativa las diferencias en cuanto a prestaciones de las ventanas de PVC y las ventanas de aluminio:

Prestaciones

Ventanas de PVC

Ventanas de aluminio

Aislamiento térmico

Elevado, no es conductor

Inferior, es conductor a menos que disponga de RPT

Aislamiento acústico

Excelente

Regular, mejora con perfiles específicos

Resistencia estructural

Material plástico, menos rígido, necesita refuerzos internos de acero galvanizado para una mayor rigidez

Superior, el aluminio es rígido y fuerte

Mantenimiento

Bajo, limpieza ocasional con agua y jabón

Bajo, limpieza ocasional con agua y jabón

Durabilidad

Muy buena, resitente a la degradación ambiental, no se pudre, correo ni le afecta la humedad, su durabilidad a largo plazo depende de la calidad de los aditivos

Excelente, gran resistencia estructural y solidez, inmune a la oxidación y corrosión en condiciones normales, resistente el impacto y a la fuerza del viento

Precio

Generalmente más asequible

Más costoso, especialmente con RPT

Estética

Perfiles más gruesos y voluminosos, variedad de acabados más limitada, aunque la variedad de colores y texturas ha mejorado gracias a la técnica del foliado

Perfiles más finos y estilizados, ideales para grandes ventanales, extensa gama de colores y acabados gracias a los procesos de lacado y anodizado

Reciclabilidad

Reciclable, pero con menor eficiencia

100% reciclable y con bajo consumo energético

Aluminio con rotura de puente térmico

El principal inconveniente de las ventanas de aluminio es su alta conductividad térmica, lo cual se soluciona con la Rotura de Puente Térmico (RPT). Este concepto se refiere a la inserción de un material aislante y por lo tanto poco conductor, generalmente poliamida reforzada con fibra de vidrio, un material parecido al PVC, pero de mayor resistencia, que une mecánicamente la cara interior y exterior del perfil de aluminio. La poliamida se utiliza en forma de pletina o varilla, cuyo espesor mínimo recomendado de la poliamida es de 24 mm. Cuanto mayor es el espesor de la poliamida, mayor aislamiento ofrece la ventana de aluminio.

La poliamida interrumpe la continuidad del metal, evitando que el calor o el frío se transfieran de un lado a otro. Su función consiste en mejorar el aislamiento para reducir las pérdidas energéticas y con ello además eliminar la condensación en el perfil interior de la ventana. Al incorporar la rotura de puente térmico, las ventanas de aluminio con ofrecen un rendimiento comparable al del PVC, aunque a un coste superior.

Una alternativa a la poliamida consiste en inyectar resina de poliuretano en una cavidad del perfil para formar una barrera aislante una vez que se solidifica. Se trata de un método que ofrece un aislamiento térmico eficaz, y es una solución flexible que se adapta a diversas formas de perfiles.

Coeficiente de aislamiento térmico ventanas

El coeficiente de aislamiento térmico de las ventanas se conoce como transmitancia térmica U medida en W/m2K. Es un parámetro clave que evalúa la capacidad de un material para conducir el calor. Cuanto menor es el valor de la transmitancia térmica U, mejor será el aislamiento de la ventana, ya que indica una menor pérdida energética a su través.

El valor de la transmitancia térmica de una ventana, depende la superficie y transmitancia térmica del acristalamiento y del marco. Si la ventana además incluye algún panel opaco o persiana, la transmitancia térmica se ve modificada también por estos elementos. Por lo tanto, cuando se define el coeficiente de aislamiento térmico de una ventana se debe tener en cuenta todos los parámetros que intervienen en el cálculo y para ello lo más realista consiste en realizar un ensayo que determine las prestaciones de la ventana.

Por otro lado, si lo que queremos conocer es el coeficiente de aislamiento del marco exclusivamente, tenemos que fijarnos en el valor de su transmitancia térmica Uf, la cual dependerá fundamentalmente del tipo de material y del sistema de apertura. Esta es una comparativa de la transmitancia térmica Uf según el material considerado:

Material

Uf  (W/m2K)

Aluminio sin RPT

> 5,70

Aluminio con RPT

1,50 – 3,20

Madera

1,20 – 2,40

PVC

0,90 – 1,50

Los marcos metálicos, incluidos el aluminio, sin rotura de puente térmico son altamente ineficientes y no cumplen con las exigencias reglamentarias del documento básico de ahorro de energía.

La importancia de los ventanas y su correcta instalación para garantizar la eficiencia energética del edificio

Las ventanas forman parte de la envolvente térmica al igual que los cerramientos opacos, e influyen en el comportamiento energético de la misma. La envolvente térmica envuelve a los espacios habitables de los edificios y los separa del ambiente exterior cambiante. En este sentido, una mala elección del tipo de ventana a instalar y/o una incorrecta instalación, se puede traducir en un aumento de la demanda de calefacción y refrigeración, causado por un aumento de las pérdidas o ganancias de calor no deseadas, y por lo tanto en un aumento de las facturas energéticas.

Para garantizar la máxima eficiencia, no es suficiente con elegir la mejor ventana, sino que también es requisito realizar una correcta instalación de la misma. Un mal sellado o una instalación deficiente puede anular las prestaciones aislantes de una ventana, creando puentes térmicos o siendo origen de infiltraciones de aire y de condensaciones. En este sentido, se recomienda acudir a profesionales cualificados. Una ventana correctamente instalada debe instalarse para garantizar:

  • Sellado hermético. Que en el caso de que exista barrera de hermeticidad se garantice la continuidad entre dicha barrera y la ventana.
  • Reducido o nulo puente térmico. Los puentes térmicos son causa de pérdidas energéticas y de condensaciones. Garantizar la continuidad entre el aislamiento térmico del cerramiento y el marco de la ventana es crucial para reducir el puente térmico de contorno de la ventana al mínimo.
  • Fijación adecuada. Se pueden utilizar premarcos para asegurar que la ventana quede perfectamente a escuadra, nivelada y aplomada, garantizando un ajuste perfecto y evitando problemas de funcionamiento.

Ventanas de alta eficiencia energética

Las ventanas de alta eficiencia energética son aquellas que maximizan el aislamiento térmico, reduciendo el valor de transmitancia térmica total de la ventana por debajo de 1,5 W/m2K. En el caso del estándar Passivhaus, el valor de la transmitancia térmica de la ventana instalada, alcanza valores por debajo de 0,45-1,20 W/m2K, según la región climática donde se ubique.

Para minimizar el valor de la transmitancia térmica total de la ventana, se deben combinar varios elementos:

  • Perfiles de baja transmitancia térmica Uf. Utilizando para ello materiales como el PVC o el aluminio con RPT de alto rendimiento.
  • Acristalamiento doble o triple. Lo habitual es utilizar doble acristalamiento, siendo el triple acristalamiento recomendable en climas extremos (frío y calor) y en lucernarios.
  • Tratamiento del vidrio de baja emisividad y/o protección solar en función del clima de la zona. Se trata de tratamientos que permiten conservar el calor en el interior (baja emisividad) o que bloquean la radiación solar del exterior evitando el sobrecalentamiento en el interior (control solar).
  • Cámara rellena de gas inerte. La cámara o cámaras que se forman entre los doble o triples vidrios de la ventanas, pueden ir rellenas de algún gas inerte, como el argón o el kriptón, con una conductividad mucho menor que el aire, y que reducen considerablemente la transmitancia térmica del acristalamiento.
  • Material del separador o intercalario. Tradicionalmente suele ser de aluminio, un material altamente conductor que crea un puente térmico en el borde del acristalamiento. En las ventanas de alta eficiencia energética se utilizan separadores de borde caliente o warm edge. En este caso el separador se fabrica con materiales de baja conductividad térmica, que mejoran el aislamiento global de la ventana y contribuye a un valor de la transmitancia térmica global más bajo. Lo recomendable, es que sea de material plástico.
  • Hermeticidad de la ventana. La ventana tiene que ser hermética al aire y para ello debe alcanzar una hermeticidad al aire de clase C4 (≤ m3/hm2).
  • Correcta instalación para garantizar la eficiencia energética.

Conclusiones

 La elección entre PVC y aluminio dependerá de las prioridades del usuario. Si busca el máximo aislamiento térmico al mejor precio, el PVC es una opción válida. Si en cambio se prioriza la resistencia, la estética y la durabilidad, el aluminio con rotura de puente térmico podrá ofrecer un rendimiento similar y un diseño más versátil.

Como consejo, todas las ventanas aislantes deben disponer de una etiquetado de eficiencia energética donde aparezcan sus prestaciones técnicas: aislamiento acústico, transmitancia térmica global de la ventana y del marco y el vidrio por separado, clase de permeabilidad al aire y factor solar del vidrio. Incluso una doble clasificación en la escala energética para invierno y para verano. Datos técnicos con los que poder determinar la mejor elección para tus ventanas.

Paula Serrano 3.434 palabras

Modificado por última vez enJueves, 15 Enero 2026 14:09

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