Rehabilitación edificio en bloque con lana insuflada, falso techo bajo forjado y cubierta invertida - Ursa #ViviendaSostenible

La rehabilitación energética ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente. En esta nueva entrega de la serie Ursa #ViviendaSostenible, descubrimos un caso que demuestra cómo la combinación de tecnología, diseño y soluciones constructivas innovadoras puede transformar por completo un edificio tipo bloque, habitual en nuestras ciudades, en un ejemplo de eficiencia y confort.
El informe tiene como objetivo principal evaluar el impacto de estas tres soluciones sobre la demanda energética de calefacción y refrigeración, el confort interior y la reducción de emisiones en un edificio tipo bloque, una tipología común en el parque residencial español.




En ocasiones, los grandes cambios empiezan por acciones invisibles. En esta entrega de la serie URSA #ViviendaSostenible, nos adentramos en el estudio "Vivienda unifamiliar: insuflado con lana, falso techo y solera", donde se demuestra que no hace falta transformar la fachada de una casa para revolucionar su eficiencia energética. Actuar desde el interior, de forma limpia, rápida y eficaz, puede suponer un antes y un después en el confort y el ahorro del hogar.
Los sistemas de ventilación para estancias descentralizados con recuperación de calor son ideales para renovaciones y reformas, ya que pueden instalarse fácilmente y sin grandes esfuerzos.
Con el objetivo de evaluar el impacto en la inercia térmica en la eficiencia energética de los edificios, se ha realizado un estudio que compara dos soluciones constructivas: Muros construidos con Hormigón Celular Curado en Autoclave (HCCA) y la solución tradicional, basada en muro capuchino (MC). Se realizaron tres tipos de análisis: (1) la evaluación de puentes térmicos con el programa THERM siguiendo la clasificación del Código Técnico de la Edificación (CTE), (2) simulaciones energéticas con la Herramienta Unificada LIDER-CALENER (HULC) y (3) campaña experimental.
El diseño de la cubierta de un edificio responde generalmente a criterios de adaptación al clima en el que se construye, pero también a criterios estéticos, normativos y al uso principal del edificio y los requerimientos del mismo. Es por ello por lo que existen diferentes tipologías de cubiertas. La clasificación más básica distingue entre cubierta plana y cubierta inclinada. Ambas pueden ser ventiladas y no ventiladas, o transitables, para personas y/o vehículos, y no transitables. También podemos hablar de cubiertas de diseño bioclimático, como las cubiertas ajardinadas, cubiertas reflectantes, también llamadas cubiertas frías, o cubiertas estanque. En este artículo nos centramos en las características principales de las cubiertas planas e inclinadas
En K·Line innovan para ofrecer soluciones cada vez más eficientes, sostenibles y adaptadas a las necesidades del mercado. Por ello, presentan la nueva ventana practicable KL-FHP con doble y triple vidrio, una evolución en diseño y rendimiento que responde a las exigencias de viviendas de consumo nulo, Passivhaus/biopasivas.

