Aguas grises y pluviales en los edificios: Contaminantes habituales y normativa
- Escrito por Albert Soriano
Uno de los aspectos esenciales para depositar la confianza en las instalaciones y equipos de tratamiento de aguas grises y pluviales en los edificios, consiste en poder garantizar la neutralización y eliminación de todos aquellos residuos y microorganismos de las aguas que se tratan, para evitar cualquier posible riesgo de contaminación o infección de los usuarios de la instalación.
Aunque todavía se espera una legislación a nivel estatal que regule la calidad microbiológica de las aguas reutilizadas en el interior de los edificios, pueden servirnos de guía determinadas legislaciones existentes, que se mencionan a continuación en este artículo.
No hay que perder de vista que el objetivo de las instalaciones de reutilización de aguas grises y pluviales en los edificios, es la obtención de agua para usos concretos (descargas de WC, limpieza y baldeo, riego de jardines…) en los que no se requiere de la calidad microbiológica de un agua potable, tan solo agua suficientemente limpia como para no comprometer la salud de los usuarios, sin que ello, represente que el agua tratada sirva (en nuestras latitudes) como agua para consumo de boca.
Vamos a repasar cuáles son los contaminantes que se encuentran habitualmente en aguas grises y en aguas pluviales y qué dice la normativa existente sobre su calidad microbiológica.
- Contaminantes habituales en aguas grises de edificios
- Contaminantes habituales en aguas pluviales
- Normativa sobre calidad microbiológica de las aguas grises
- Normativa sobre la calidad microbiológica de las aguas pluviales
Contaminantes habituales en aguas grises de edificios
Los contaminantes habituales en las aguas grises de los edificios, dependen de la concentración de residuos y sustancias contaminantes que se evacuan a través de la red de captación de aguas grises del edificio (en bruto o no tratadas), principalmente desde duchas y bañeras. En la presente tabla, se muestra una serie de residuos evacuados que, por su carácter contaminante, deberán ser neutralizados y eliminados durante el tratamiento posterior de los equipos de depuración.
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RESIDUOS SÓLIDOS |
RESIDUOS QUÍMICOS |
DERIVADOS |
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Pelos (bello del cuerpo) |
Geles y jabones de baño |
Espumas Grumos jabonosos |
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Cabellos (cabeza) |
Champús (jabón capilar) |
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Cutículas y restos de epidermis (restos o descamaciones de piel) |
Otros productos dermatológicos |
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Residuos textiles (adheridos al cuerpo) |
Restos de tintes capilares |
Trazas de tinte textil o capilar |
Tabla 1 – Carga contaminante típica en el análisis de aguas grises en edificios
Pero también, hay que mencionar los microorganismos contaminantes que forman parte de los sólidos y fluidos corporales, denominados deshechos metabólicos (procedentes del metabolismo), que se desprenden del cuerpo durante los servicios de aseo e higiene de los usuarios, en el uso de duchas y bañeras.
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RESIDUOS SÓLIDOS |
FLUIDOS |
DERIVADOS |
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Restos de heces |
Orina |
- Bacterias, virus, parásitos y otros patógenos - Compuestos nitrogenados (urea, ácido úrico, creatinina u otros) - Fósforo |
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Micropartículas procedentes de contaminantes ambientales o industriales adheridos al cuerpo |
Sudor |
Tabla 2– Carga contaminante microbiológica típica, en el análisis de aguas grises en edificios
En realidad, los contaminantes de ambas tablas se mezclan entre sí, formando grumos, coloreando, espesando y enturbiando el agua (gris), que se deposita finalmente en el tanque de captación del equipo de tratamiento.
Los principales parámetros y contaminantes que se precisa controlar, reducir o eliminar para asegurar una óptima calidad microbiológica de las aguas grises tratadas, son:
- Turbidez*(NTU): Es una de las propiedades organolépticas del agua, expresa la concentración de partículas en suspensión y por tanto, es un indicativo visual del aspecto del fluido, por lo que a su transparencia se refiere y también de la ausencia de contaminantes. Cuanto menor es la turbidez, mayor es la calidad del agua que se obtiene. Se mide en Unidades Nefelométricas de Turbidez *(NTU).
La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que la turbidez del agua potable no supere en ningún caso las 5 NTU.
- Nematodos intestinales (huevo/10L): Son parásitos en forma de lombrices redondas que infectan el intestino humano. Existen diferentes especies de nematodos intestinales y se transmiten al cuerpo por una higiene deficiente al tocar superficies contaminadas (suelo, tierra u otras superficies infectadas). Estas infecciones no son muy comunes, si se dispone de instalaciones de saneamiento correctas y hábitos de higiene personal adecuados.
Se mide por la proporción de huevos de nematodo por cada 10 litros de agua, en la normativa española actual sobre aguas regeneradas, se admite como máximo 1 huevo por cada 10 litros de agua (huevo/10L).
- Bacteriófagos (UFP/100mL): Es un indicativo de la presencia en el agua de patógenos de origen intestinal (restos fecales). Su detección, permite evaluar la seguridad y calidad bacteriológica del agua.
Los bacteriófagos se miden en Unidades Formadoras de Placa por mililitro de agua (UFP/mL), es un término análogo a las Unidades Formadoras de Colonias (UFC)
- Escherichia Coli (E.Coli): Es una bacteria habitual en la microbiota del tracto gastrointestinal, y por ello, está presente en las heces humanas. En algunos casos la contaminación por E.Coli puede causar diarreas, vómitos y cólicos abdominales.
La presencia de E.Coli se mide en Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por mililitro de agua (UFC/mL). En la normativa española actual sobre aguas regeneradas, no se admite la presencia de esta bacteria.
- Sólidos en suspensión (S.S): Es un parámetro indicativo de la cantidad de partículas sólidas que se encuentran suspendidas en el agua. Es un parámetro análogo al de la turbidez, y representa un indicador de la calidad del agua. A menor cantidad de sólidos en suspensión, mayor calidad del agua tratada. Se mide en miligramos por litro (mg/l).
Vista microscópica de un nematodo intestinal
- Legionela s.p.p: Es una bacteria que habita en algunas aguas y cauces naturales, puede provocar la enfermedad de la legionelosis. Prolifera bajo condiciones concretas y se transmite por la inhalación de aerosoles que contengan la bacteria. La especie más común y de mayor riesgo, es la Legionela pneumophila, que prolifera bajo temperaturas del agua comprendidas entre 35 y 37 ºC en determinados medios, como torres de refrigeración, instalaciones de agua caliente sanitaria (ACS), entre otras, muriendo por encima de los 70 ºC.
- Otros contaminantes: A parte de los citados anteriormente, existen otros microorganismos contaminantes a evaluar, como los nitratos (mgNO3), el nivel de nitrógeno total en el agua (mgN/l), el nivel de fósforo (mgP/l), o de ciertas especies parásitas como la Taenia solium y la Taenia saginata, procedentes de la ingestión de carne cruda o mal cocida con larvas, del cerdo en el primer caso o del ganado, en el segundo, que se detectan en las heces humanas, en casos aislados.
- Cloro libre (Cl/mgL): En aquellas instalaciones donde se dosifique cloro, solo o en combinación con otros productos químicos de tratamiento (amoniaco), se deberá limitar la cantidad de cloro libre en el agua, para evitar los efectos del cloro en el agua y en el ambiente (compuestos volátiles), tales como emisión de trihalometanos (THM) y cloraminas, que pueden llegar a provocar el desarrollo de determinados tumores cancerígenos, en el caso de los trihalometanos u otros efectos no deseados, en el caso de las cloraminas, como fuerte olor a cloro, irritación en los ojos, mucosas y vías respiratorias.
- Nivel de pH (0 a 14): Es el nivel de acidez o alcalinidad del agua, es especialmente importante cuando el producto de tratamiento utilizado es el cloro, puesto que un aumento del pH disminuye la efectividad biocida del cloro. Para garantizar un nivel adecuado de desinfección del agua clorada, se recomienda mantener el pH entre 7,2 y 7,6.
- Demanda Química de Oxígeno (DQO): Es un parámetro indicador de la presencia de materia orgánica, en el que se mide la cantidad de oxígeno necesario para provocar la oxidación (química) de la materia orgánica e inorgánica presente en una muestra de agua. Se expresa habitualmente en miligramos de oxígeno consumido por litro de agua (mg/l.)
- Conductividad del agua: Es un indicador esencial para evaluar la calidad del agua tratada, puesto que un agua con una conductividad alta, suele indicar que existe también un alto nivel de contaminación. Los principales factores que afectan en la conductividad del agua son, la concentración de sólidos disueltos, la temperatura del agua (a mayor temperatura, mayor conductividad), la composición iónica, la concentración de materia orgánica, entre algunos otros factores.
La conductividad del agua se mide utilizando un medidor de conductividad, que proporciona un valor numérico que indica la conductividad de una muestra seleccionada. La unidad de medida suele ser microsiemens por centímetro (μS/cm) o milisiemens por centímetro (mS/cm).
Operación para la medida de conductividad del agua con un “conductímetro”
En la siguiente tabla, se reflejan los valores habituales orientativos de carga contaminante, para diversas muestras analizadas de aguas grises en bruto (origen o captación)
|
Parámetro |
Valor |
|
Sólidos en suspensión |
45 - 330 mg/l |
|
Turbidez |
22 - 200 NTU |
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DBO5 (O2) |
90 - 290 mg/l |
|
Coliformes totales |
101 - 106 UFC/100 ml |
|
Escherichia Coli (E.Coli) |
101 - 105 UFC/100 ml |
|
Nitrógeno Kjeldahl (N) |
2,1 - 31,5 mg/l |
Tabla – Índices contaminantes de las aguas grises de origen – Fuente: “Guía Técnica de recomendaciones para el reciclaje de aguas grises en edificios” de Aqua España
Contaminantes habituales en aguas pluviales
Los contaminantes habituales en las aguas pluviales de los edificios, dependen principalmente de dos factores, en primer lugar, de la composición del agua de lluvia en la zona donde se recoge y en segundo, de la concentración de residuos arrastrados por la lluvia, al tomar contacto con el material de los tejados y cubiertas de los edificios, puesto que estas superficies no están impolutas, si no que acumulan diferentes residuos y microorganismos, de naturaleza diversa.
Aunque en general, la contaminación del agua de lluvia no suele llegar a los niveles de contaminación microbiológica de las aguas grises, es conveniente conocer y analizar su composición, que en función de su emplazamiento, puede contener una mayor carga contaminante y por ello, precisar de un tratamiento más riguroso.
En la presente tabla, se muestra una relación de algunos de los contaminantes y residuos más habituales de estas aguas, tanto en precipitación natural como en arrastre por superficies, desde tejados.
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RESIDUOS SÓLIDOS |
CONTAMINANTES QUÍMICOS |
MICROORGANISMOS |
|
Hojas y pequeños restos de árboles y vegetación del entorno |
Metales pesados (cobre, zinc, plomo, níquel) |
Bacterias (pseudomonas syringae) |
|
Heces de ave y/o roedores |
Óxidos de azufre y nitrógeno |
Hongos, líquenes, mohos y musgos |
|
Plumas de ave, insectos |
Pesticidas y fertilizantes (arrastrados por el aire) |
Protozos |
|
Partículas de arcilla, arena y polvo atmosférico (polen, semillas, esporas) |
Otros compuestos volátiles |
Cianobacterias y actinomicetos |
Tabla – Residuos y compuesto contaminantes típicos en el análisis de aguas pluviales precipitadas desde cubiertas y tejados
Es evidente, que el riesgo por acumulación de residuos y microorganismos en el agua de lluvia, dependerá de la concentración de estos compuestos en el agua y por ello, es conveniente recoger el agua de lluvia pasados unos minutos del inicio de una precipitación, de manera, que se reduzca la concentración contaminante por el efecto de autolimpieza, que de manera natural, provoca la propia cortina de agua, al caer sobre tejados y cubiertas.
Aspecto de la contaminación habitual en el tejado de un edificio
Como se ha señalado, algunos de los microorganismos patógenos más significativos detectados en aguas pluviales, procedentes de cubiertas y tejados, son:
- Pseudomonas syringae: Son bacterias en forma de bacilo que proliferan en condiciones de humedad, acostumbran a atacar principalmente a determinados tipos de cultivos y plantas
- Hongos, líquenes, mohos y musgos: Son organismos que proliferan en ambientes húmedos y poco soleados, penetran y se incrustan en las superficies de tejados y cubiertas, debilitando gradualmente su estructura y provocando cambios de color de las superficies con las que están en contacto.
- Otras bacterias y microorganismos: Dependiendo de su localización y condiciones, los tejados y cubiertas, pueden ser foco de concentración de diferentes tipos de bacterias y microorganismos, especialmente en condiciones de humedad o acumulación de agua. Ejemplo: Legionela, Micrococos, Bacillos, Staphylococcus, entre otros.
Aún así, es recomendable la consulta de determinados estudios monográficos especializados, de alto rigor técnico, como el estudio sobre Caracterización de la Calidad del Agua de Lluvia. Aprovechamiento en un Entorno Urbano – Proyecto SOSTAQUA, elaborado en 2010 por Anna Llopart-Mascaró y Montse Martínez de CLABSA y Joaquín Suárez GEAMA
En este estudio se concluye que tanto el agua de lluvia urbana (recogida directamente) como el agua procedente de la escorrentía de tejados y cubiertas, es una agua clasificable como de baja carga contaminante y que a medida que se avanza en el ciclo urbano del agua de lluvia, cada vez es mayor el número de fuentes de aporte de contaminación, con lo que el agua, en su recorrido, va adquiriendo un mayor grado de partículas contaminadas.
En el estudio citado, se detectan principalmente restos de hongos, líquenes, musgos y concentraciones muy bajas de E.Coli (procedentes de restos de heces de pequeños animales), y en algunos casos trazas puntuales de algunos metales pesados como el cromo (Cr), zinc (Zn) y el mercurio (Hg).

Tablas – Gráfica de muestras de parámetros contaminantes analizados en agua de lluvia de la ciudad de Barcelona
Una parte importante de los contaminantes detectados en el agua de lluvia urbana y en la de escorrentía desde tejados y cubiertas, corresponde, como se ha dicho a contaminación atmosférica: combustiones incompletas originadas por el tráfico rodado, sistemas de calefacción, actividad industrial, etc. Así como también, arrastre de sedimentos depositados en la superficie de los tejados y cubiertas, durante el tiempo seco precedente y corrosión de los materiales del propio tejado.
Naturalmente, el tratamiento del agua de lluvia para los usos autorizados, dependerá principalmente de lo prescrito en las diferentes normativas y ordenanzas municipales que afecten en cada momento.
Normativa referente a la calidad microbiológica de las aguas grises
En materia de normativa española en la que se refleje la calidad microbiológica de las aguas grises de los edificios, citaremos la siguiente:
- Norma UNE-EN 16941-2: Sistemas in situ de agua no potable. Parte 2: Sistemas para la utilización de aguas grises tratadas.
- Real Decreto 1085/2024, de 22 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de reutilización del agua.
Norma UNE-EN 16941-2
Según el apartado 5.3 de esta Norma UNE, las aguas grises recogidas deben ser tratadas, al menos, hasta los niveles de calidad señalados en las tablas según las diferentes aplicaciones para las que se aplique. Para ello, se señala como referencia al anexo D de la misma norma, que a título informativo, establece los parámetros de calidad de estas aguas.
Para este caso, y dado que la norma hace referencia al uso de las aguas grises tratadas para el funcionamiento de lavadoras y otros usos no autorizados en la mayoría de ordenanzas municipales de nuestro país, se reflejarán tan solo los usos mayormente autorizados para nuestras latitudes, correspondiente a lo señalado en las tablas B1 y B2 del citado anexo.
|
Parámetro |
Descarga de inodoro WC |
Riego de jardín sin aspersión |
Método de prueba-ensayo |
|
Escherichia Coli (E.Coli) |
250 UFC |
250 UFC |
EN ISO 9308-1 |
|
Enterococcos intestinales |
1 huevo/10L |
1 huevo/10L |
EN ISO 7899-1 |
|
Coliformes totales |
1.000 |
1.000 |
EN ISO 9308-3 |
|
Turbidez |
< 10 |
No disponible (N/D) |
EN ISO 7027-1 |
|
Cloro residual |
< 2,0 mg/l |
< 0,5 mg/l |
EN ISO 7393-2 |
|
Bromo residual |
< 5,0 mg/l |
0,0 mg/l |
EN ISO 10304-1 |
|
pH |
5 a 9,5 |
5 a 9,5 |
EN ISO 10523 |
|
Legionela pneumophila |
No disponible (N/D) |
No disponible (N/D) |
Ver norma actual |
Tabla – Ejemplo de los valores guía, para el control bacteriológico según la serie BS 8525, tablas D.1 y D.2 de la Norma UNE EN 16941-2
Como comentario a los requisitos de calidad del agua señalados en esta norma, hay que decir que la Norma UNE EN 16941-2, aunque publicada en 2021 como norma europea, parte de lo señalado originalmente en el documento normativo británico BS 8525-1:2010 - Greywater systems, que fue oficialmente sustituido a nivel europeo en 2021, por la UNE EN 16941-2. Esto significa, que algunos de los requisitos y parámetros citados en esta norma británica del año 2010 quedan, para las instalaciones actúales, poco actualizadas e incluso en algunos apartados, obsoletas.
Real Decreto 1085/2024
El Real Decreto 1085/2024 parte de la necesidad de actualizar la legislación sobre la reutilización de aguas regeneradas en España, derogando el anterior Real Decreto 1620/2007. Su objetivo, es el establecimiento de un nuevo reglamento que desarrolle el capítulo III del Texto Refundido de la Ley de Aguas española, sobre reutilización, estableciendo bases legales más modernas y seguras para gestionar y usar el agua regenerada en diversos sectores como el agrícola, industrial y urbano. Es importante señalar que este R.D. excluye de forma expresa los usos de las aguas reutilizadas en el interior de los edificios y por tanto no aplica sobre estos.
Aún así, el sector, ha adoptado estos criterios de calidad microbiológica como parámetros perfectamente aceptables también para las aguas grises reutilizadas desde el interior de los edificios, por lo que ante la ausencia de una legislación sanitaria específica sobre el tema, diversas ordenanzas municipales y documentos de referencia señalan los parámetros señalados en las tabla I-1 del anexo 1, correspondiente al apartado sobre requisitos de calidad de las aguas regeneradas para el uso urbano de este R.D.
|
Calidad Uso urbano |
E.Coli (UFC/10 mL) |
Turbidez (UNT) |
S.S (mg/l) |
Nematodos intestinales (huevo/10L) |
Bacteriófagos (UFP/100 mL) |
Legionela pp. (UFC/L) |
Contaminantes |
|
Calidad A. + Descarga de WC Riego de jardines privados |
Ausencia |
5 |
10 |
1 |
100 cuando existe aerosolización |
Ver observaciones |
Ver observaciones |
Tabla I-1 del Anexo 1 del RD 1085/2024 - Valor máximo admisible de las aguas regeneradas para uso urbano.
En este Real Decreto, se clasifican las aguas según su uso y calidad exigible, en este caso la calidad señalada como tipo A+, está referida al tipo de agua regenerada de mayor calidad, que ha de cumplir con los requisitos microbiológicos y fisicoquímicos más exigentes, establecidos en el propio R.D. Asimismo, en la tabla I-7 del apartado C sobre tratamientos indicativos por clases de calidad de las aguas regeneradas, del mismo anexo y documento, se señala el tratamiento aplicable a las aguas regeneradas, según su clasificación de calidad (A+, A, B, C y D).
A fecha de hoy, no existe otra legislación específica sobre la calidad microbiológica y fisicoquímica exigible a las aguas regeneradas o reutilizadas en los edificios. Es de suponer que la legislación sobre esta materia se ampliará a medida que estas instalaciones se extiendan por todo el territorio nacional, debido en gran parte a la situación recurrente de escasez de agua, debido en gran parte al cambio climático.
Los métodos o las técnicas analíticas de referencia para determinar estos parámetros son los indicados en el Real Decreto 1085/2024. Se pueden utilizar métodos alternativos siempre que estén validados y proporcionen resultados comparables a los obtenidos por el método de referencia. Los análisis deben realizarse en laboratorios de ensayo que dispongan de un sistema de control de calidad según la Norma UNE-EN ISO/IEC 17025.
Normativa referente a la calidad microbiológica de las aguas pluviales
Por reproducir lo señalado en los mismos documentos citados en el apartado anterior, se señala lo siguiente:
Norma UNE-EN 16941-1
En esta primera parte de la Norma dedicada a las instalaciones de aprovechamiento del agua de lluvia, no se concreta nada respecto a la calidad microbiológica o fisicoquímica de las aguas pluviales. En el punto 10 de la citada Norma UNE se señala que “los sistemas de recolección del agua de lluvia deben diseñarse e instalarse para que el agua de lluvia no presente un riesgo indebido para la salud, según los reglamentos, normas y orientaciones nacionales”.
Real Decreto 1085/2024
Como ya se ha comentado en el apartado dedicado a las aguas grises, el R.D 1085/2024 habla en general, del uso de aguas regeneradas, entendiendo que son aquellas que tienen su origen en los procesos de tratamiento aplicados sobre aguas residuales, por lo que este RD no sería de aplicación para este caso. Aún así, en la tabla I-1 del anexo 1, correspondiente al apartado sobre “requisitos de calidad de las aguas regeneradas para el uso urbano” se aprecia que el uso urbano pasa precisamente por el riego de jardines privados, por lo que entendemos que los parámetros microbiológicos y fisicoquímicos podrían ser adoptados igualmente para las aguas pluviales tratadas.
En cualquier caso, en los tratamientos aplicados sobre las aguas de lluvia habrá que considerar la idoneidad de aquellos con dosificación de cloro o sus derivados y las posibles consecuencias del uso de este u otros biocidas de carácter agresivo para la vegetación receptora del riego.
Otras fuentes
A pesar de que no son interpretables como normativa o legislación de obligado cumplimiento, existen otras fuentes de referencia que facilitan valores de calidad microbiológica y fisicoquímica exigibles a las aguas pluviales para riego. Como ejemplo, citaremos las “Directrices para la interpretación de la calidad del agua para riego” basadas en las normas de la FAO (organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura), que establecen los siguientes parámetros.
Para las aguas procedentes de la lluvia los métodos o las técnicas analíticas de referencia para determinar los parámetros microbiológicos i fisicoquímicos son los indicados en el Real Decreto 1085/2024. Se pueden utilizar métodos alternativos siempre que estén validados y proporcionen resultados comparables a los obtenidos por el método de referencia. Los análisis deben realizarse en laboratorios de ensayo que dispongan de un sistema de control de calidad según la Norma UNE-EN ISO/IEC 17025.
| Parámetros | Unidades | Grado de restricción de uso | ||
|---|---|---|---|---|
| Sin restricción | Ligero o moderado | Alto | ||
| SALINIDAD Afecta a la disponibilidad de agua | ||||
| Conductividad del agua (CEa) | dS/m | < 0,7 | 0,7 – 3,0 | > 3,0 |
| Total de sólidos disueltos (TSD) | mg/l | < 450 | 450 – 2.000 | > 2.000 |
| INFILTRACIÓN Se reduce la velocidad de infiltración del agua en el suelo. Se evalúa con la CEa y la Relación de Adsorción de Sodio RAS (meq/l) | ||||
| RAS 0 – 3 (meq/l) | dS/m | > 0,7 | 0,7 – 0,2 | < 0,2 |
| RAS 3 – 6 (meq/l) | dS/m | > 1,2 | 1,2 – 0,3 | < 0,3 |
| RAS 6 – 12 (meq/l) | dS/m | > 1,9 | 1,9 – 0,5 | < 0,5 |
| RAS 12 – 20 (meq/l) | dS/m | > 2,9 | 2,9 – 1,3 | < 1,3 |
| RAS 20 – 40 (meq/l) | dS/m | > 5,0 | 5,0 – 2,9 | < 2,9 |
| TOXICIDAD DE IONES ESPECÍFICOS Afecta a cultivos sensibles | ||||
| Sodio (Na⁺) | RAS (meq/l) | < 3 | 3 – 9 | > 9 |
| Cloruro (Cl⁻) | meq/l | < 4 | 4 – 10 | > 10 |
| Boro | mg/l | < 0,7 | 0,7 – 3,0 | > 3,0 |
| DIVERSOS Afecta a cultivos sensibles | ||||
| Nitratos (NO3-N) | mg/l | < 5 | 5 – 30 | > 30 |
| Bicarbonatos (HCO3⁻) | meq/l | < 1,5 | 1,5 – 8,5 | > 8,5 |
| pH | u pH | Amplitud normal: 6,5 – 8,4 | ||
Tabla - Directrices para la interpretación de la calidad del agua para riego – Fuente FAO
Como conclusión, se deberá cumplir con lo señalado en la normativa vigente en cada momento y principalmente, la que establezcan las autoridades sanitarias competentes, tanto en parámetros a monitorizar, frecuencia mínima de muestreo, valores máximos e identificación y localización de los diferentes puntos de muestreo.
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