¿Cómo elegir el tubo de chimenea más adecuado?
La principal función de los conductos o tubos de las chimeneas consiste en evacuar los humos y gases de combustión, desde el aparato a la atmósfera exterior. Por lo tanto, cuando hablamos de conductos de este tipo, y en el ámbito doméstico, también podemos hablar de tubos para calentadores, calderas o estufas e incluso cocinas. En el ámbito industrial, pueden ser tubos para hornos, cocinas profesionales y grupos electrógenos, entre otros.
En este artículo resolvemos cuestiones como ¿Qué tipos de tubos de chimeneas existen? ¿Cuáles son los materiales más habituales? y también, aspectos normativos sobre la evacuación de humos por chimenea y si se pueden evacuar humos a fachada.




Existe un amplio abanico de normativa que regula las condiciones de diseño y funcionamiento de conductos de evacuación de aire y de humos. En primer lugar, hay que diferenciar entre conductos de ventilación para la renovación del aire interior y conductos de evacuación de humos. En ambos, la función es la de mantener la calidad del aire interior. Sin embargo, en la práctica, cumplen funciones distintas. El motivo está en el contaminante que evacuan.
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Los recursos hídricos a nivel mundial se encuentran bajo una presión cada vez mayor, dando lugar a problemas de escasez de agua y a un deterioro de su calidad. En particular, el cambio climático, las pautas meteorológicas impredecibles y las sequías están contribuyendo significativamente a la presión sobre la disponibilidad de agua, derivadas del desarrollo urbano y la agricultura.
En el sector de la construcción ya sea para proyectos de obra nueva como para proyectos de rehabilitación, la eficiencia energética, la sostenibilidad y la salubridad son conceptos clave. En el marco de la celebración de Rebuild 2023, tres profesionales con visiones complementarias del sector nos han dado su opinión sobre cómo conseguir que los proyectos de construcción cumplan con estos conceptos y cuáles son las variables que debemos tener en cuenta en esta ecuación que definirá cómo serán los edificios del futuro.
Definimos el control solar como todos aquellos elementos que protegen el hueco acristalado, la ventana, de un exceso de radiación solar cuando tienen que hacerlo o, por el contrario, en los días en los que tenemos aún un poco de fresco, permiten el paso de luz y de radiación directa sobre el vidrio para calentar el edificio. El control solar como elemento fijo podría ser, desde un árbol delante de un edificio, hasta un voladizo. El control solar dinámico son todos aquellos elementos delante del hueco acristalado, de la ventana, que hacen la función comentada anteriormente de una forma automatizada, inteligente, para un mejor rendimiento energético del edificio, del flujo de calor a través de la ventana. Es decir, en invierno se calienta el edificio utilizando la radiación solar y en verano permitimos el paso de luz natural, pero el exceso de radiación lo dejamos fuera del edificio.
