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Calefacción por biomasa, un mercado con mucho potencial

domusa climaeficienciaCuando nos referimos a biomasa como fuente para producir energía, este concepto puede abarcar un gran grupo de materiales de diversos orígenes y características muy diferentes, desde residuos de aprovechamiento forestal, agrícola, o industria maderera, hasta cultivos con fines energéticos.

 La energía que contiene la biomasa es energía solar almacenada a través de la fotosíntesis, donde las plantas convierten el CO2 que asimilan, en compuestos orgánicos. Por esta razón, la combustión de la biomasa no contribuye al efecto invernadero, porque el carbono que se libera es el que absorben las plantas durante su crecimiento. También se reconocen otras ventajas medioambientales respecto a los combustibles fósiles, como son las menores emisiones de azufre, autoabastecimiento de combustible sin depender de fluctuaciones de precios internacionales, y mejora socio-económica en áreas rurales por la generación de industria productora de combustible en dichas áreas. 

Las instalaciones que se nutren de este tipo de combustibles, lo hacen sobre todo para producir agua caliente sanitaria y calefacción para viviendas, y para producir calor y/o electricidad en procesos industriales.

 Los principales combustibles utilizados son los pellets de madera, huesos y orujillos de aceitunas, las cáscaras  de frutos secos, y residuos forestales.

Contexto actual en España como fuente de aprovechamiento doméstico

Las regiones españolas donde se registra un consumo mayor son Andalucía, Castilla y León, y Galicia, debido a que en ellas existe un sector maderero y forestal más desarrollado, y el tipo de población rural favorece el consumo de este tipo de combustible.

A nivel doméstico, el uso de este tipo de combustibles ha estado destinado a la producción de agua caliente y calefacción, pero unidos tradicionalmente a equipos poco eficientes, cosa que ha empezado a cambiar con la llegada de productos avanzados más tecnológicamente, que dan al usuario una comodidad y una eficiencia cada vez mayores.

domusa climaeficiencia

Los productos más habituales son las estufas, que bien pueden ser de aire y calientan una sola estancia, como de agua que se pueden adaptar a un circuito de radiadores o la producción de agua caliente sanitaria.

 En un nivel superior se sitúan las calderas, y dentro de ellas, se pueden diferenciar 2 tipos:

a) las que utilizan combustibles granulados, que pueden ser  equiparables en prestaciones a una caldera de gas o gasóleo, aunque dependiendo del fabricante, la facilidad de uso y mantenimiento difieren de forma muy sustancial.

Las calderas realmente modernas de este tipo, incluyen sistemas automáticos de carga de combustible, encendido, limpieza de quemador e intercambiador, y compactación de cenizas. Hasta hace poco, este tipo de calderas estaban en manos de fabricantes extranjeros (fundamentalmente austriacos y alemanes), pero a unos precios de venta muy elevados en comparación con las calderas que utilizan combustibles fósiles, y difícilmente se recuperaba el coste invertido con los ahorros por el menor precio del combustible.

También se ha asociado tradicionalmente a este tipo e productos, la necesidad de utilizar depósitos tampón, para controlar las inercias térmicas. Sin embargo, el avance tecnológico hacia la modulación de potencia, hace que algunos fabricantes eviten tener que usar obligatoriamente este tipo de depósitos, que encarecen la instalación, además de requerir un espacio adicional, del que a veces no se dispone,

 Recientemente, algún fabricante español ha lanzado al mercado una gama comparable a las mejores de Europa, pero a unos precios mucho más económicos, lo que puede facilitar el crecimiento de la demanda de este tipo de calderas y por tanto, del propio mercado de biomasa.

b) las que utilizan combustibles de carga manual (troncos o briquetas), que a diferencia de las anteriores, son menos automatizables en el proceso de carga, mantenimiento y limpieza, y obligan al usuario a dedicar semanalmente un tiempo al cuidado de la caldera.

 

En este tipo de productos,  se ha producido un avance importante en la eficiencia energética, con productos como las que usan tiro invertido, donde se alcanzan rendimientos del 90%. Esta clase de calderas son adecuadas para zonas geográficas donde se dispone de leña barata, y para aquellos usuarios que no les importe dedicar parte de su tiempo a mantener la caldera.

 

Perspectivas futuras

En la globalidad, el consumo de productos que consumen biomasa como combustible, van a contar con el apoyo de los futuros gobiernos de España, ya que están englobados como productos preferentes dentro el plan estratégico del Gobierno español, para cumplir con los compromisos con la Directiva Europea 2009/28/CE, y que se plasma en el Plan de energías renovables (PANER) 2011-2020.

 En este sentido, el organismo encargado de impulsar dicho plan, y colaborar con las distintas Comunidades Autónomas para alcanzar los objetivos del mismo, es el  IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía).

 Ya existen Comunidades Autónomas que están incentivando la instalación de este tipo de productos, aunque la crudeza de la actual crisis económica está frenando el desarrollo de más iniciativas en este sentido. Aún así, se prevé un importante desarrollo para los próximos años,  sobre todo si se reduce el costo inicial de inversión en los aparatos más automáticos y eficientes.

El mejor coste de explotación

Comparando el coste kWh de los distintos combustibles que se utilizan para calefacción el pellet se destaca como el combustible más económico.

 

P.C.I.

Coste kW

Gas Natural

11,08 kW/Kg

0,059 €

Gas Propano

12,88 kW/Kg

0,080 €

Gasóleo

11,74 kW/Kg

0,110 €

Pellet

5,5 kW/Kg

0,035 €

Electricidad

 

0,149 €

Para hacer una comparación de costes de comparación de costes de los combustibles hay que tener en cuenta la eficiencia de los generadores que se utilizan.

En el caso del gas natural, gas propano, gasóleo y pellet se utilizan calderas para transformar la energía del combustible en calor. Estas calderas pueden ser de condensación o convencionales. Dependiendo de esto los rendimientos pueden oscilar desde el 90-95% para las calderas convencionales al 103-106% de las calderas de condensación.

De cualquier manera se puede asegurar que independientemente al combustible la eficiencia es similar y esta depende del diseño de la propia caldera.

En el caso de la electricidad la alternativa más clara es la aerotermia. Con esta tecnología se aprovecha la temperatura del aire exterior y se consigue multiplicar la energía eléctrica consumida.

Para hacer un análisis de la eficiencia de estos equipos es necesario tener en cuenta las temperaturas del aire exterior y la temperatura de trabajo del equipo. De esta manera podemos multiplicar por 2 la energía consumida para temperaturas exteriores de -10ºC y temperaturas de trabajo de 40ºC o por 3,5, para temperaturas exteriores de 10ºC y la misma temperatura de trabajo. En cambio para temperaturas de trabajo de 55ºC multiplicamos por 1,5 la energía consumida para temperaturas exteriores de -10ºC o por 2,2 para temperaturas exteriores de 10ºC.

Coste kWh

T. Exterior

T. trabajo

COP

0,07€

-10ºC

40ºC

2,1

0,06€

0ºC

40ºC

2,2

0,048€

7ºC

40ºC

3,1

0,043€

10ºC

40ºC

3,4

0,078€

-10ºC

55º

1,9

0,067€

0ºC

55

2,2

0,057€

7ºC

55

2,6

0,053€

10ºC

55

2,8

De este análisis se desprende que el mejor coste kWh se obtiene con temperatura exterior alta y una baja temperatura de trabajo.

Por lo que se ve en la tabla anterior este tipo de equipos obtienen los mayores niveles de eficiencia en instalaciones de baja temperatura por ejemplo suelo radiante, si tenemos que trabajar a temperaturas de 70-80º requieren energía de apoyo, con lo que los costes kWh aumentan sustancialmente.

Teniendo en cuenta que la demanda de calefacción coincide con temperaturas exteriores bajas el coste del kWh generado con pellet puede ser la mitad del coste del kWh con aerotermia.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA CALEFACCIÓN POR BIOMASA

Más información:

Domusa logo

www.domusa.es

Modificado por última vez enMiércoles, 25 Septiembre 2013 13:44
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