Cabezal termostático en radiadores: ¿cómo regular radiadores independientes?
El Real Decreto por el que se regula la instalación de contadores individuales en los edificios con sistemas de calefacción y refrigeración central, publicado en el BOE el 6 de agosto de 2020 cumple con la Directiva europea 2012/27/UE de eficiencia energética, obliga a instalar sistemas de medición individual en los sistemas de calefacción. AERCCA, la Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción, recomienda la instalación de las válvulas con cabezal termostático en los radiadores. En este artículo explicaremos cómo funcionan estos sistemas que permiten regular el consumo de cada radiador, funcionando como termostatos independientes de los radiadores.




Las válvulas de seguridad Fire Safe son válvulas de diferentes tipos que habitualmente se instalan en sistemas de tuberías en los cuales los fluidos del proceso representan un riesgo potencial de incendio, garantizando un cierre seguro y confiable en caso que éste se produzca.
Los sistemas de climatización, en general, deben cumplir dos requisitos fundamentales: garantizar un elevado confort térmico y limitar el consumo de energía. Para que esto sea posible, es necesario suministrar a los terminales de la instalación la cantidad adecuada de fluido caloportador para que puedan calentar o refrescar.
Todos entendemos que los daños causados por el agua pueden causar deterioros graves a las viviendas y a los artículos del hogar. A medida que el clima se vuelve más frío, las tuberías que se han congelado y luego se han descongelado pueden sufrir fugas de agua y representan un riesgo muy importante.
España se prepara para un auge de los termostatos. Cada vez más favorecidos por los españoles como medio para reducir los costes energéticos frente a la inflación, los termostatos -y los termostatos conectados en particular- tienen un brillante futuro por delante. De hecho, el gobierno español ofrece ayudas y subvenciones destinadas al fomento de la mejora de la eficiencia energética y la sostenibilidad en viviendas, animando a los ciudadanos a mejorar los sistemas de calefacción de sus hogares, y un modo sencillo de hacerlo es equiparse con termostatos conectados. Dependiendo de las mejoras, las ayudas pueden representar hasta el 75% del precio de la inversión, y no siempre estará condicionado al nivel de ingresos del hogar.
En la actualidad, se ha experimentado un notable incremento en la integración de la conectividad en los hogares, marcando un cambio significativo en la forma en que las personas interactúan con sus entornos domésticos.