Confort térmico

Son unas condiciones dadas de temperatura y humedad relativa bajo las que se encuentran confortables la mayor parte de los seres humanos.

También conocido como comodidad higrotérmica. En fisiología se dice que hay confort higrotérmico cuando los mecanismos termorreguladores del cuerpo no tienen que intervenir. El cuerpo humano reacciona a los cambios climáticos, pero estas reacciones le hacen consumir energía metabólica. La variabilidad de la sensación térmica de los individuos: el tipo de vestimenta, actividad que se realiza, sexo, edad, la aclimatación… afectan a la zona de confort y hay que tener en cuenta éstos factores a la hora de definir el confort térmico.

La función principal del aire acondicionado y de la calefacción es proporcionar una zona de confort a las personas para que puedan llevar a cabo sus actividades. Existen cinco aspectos o factores con las que se puede definir una región de confort.

La temperatura

Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (R.I.T.E), la tª en calefacción debe estar entre 20 y 23º, y en refrigeración entre 23 y 25ºC. Es importante saber que no es saludable que haya una diferencia térmica con el exterior superior a 12º, es aconsejable no bajar la temperatura del termostato más de 5º por debajo de la temperatura exterior. Otro error sería poner el termostato al mínimo. Esto causaría un gran consumo de energía y llevaría a diferencias de temperatura muy grandes.

La humedad

Es la relación entre la humedad absoluta del aire y la humedad absoluta del aire saturado para la misma temperatura. Se mide en un porcentaje que inda con qué facilidad el aire evapora el agua. Para mantener el aire en la zona de confort se debe mantener entre el 40 y 60% (H.R.)

El movimiento del aire

(0,5 mts/seg) El aire debe ser distribuido y circulado uniformemente por toda la zona acondicionada, con velocidad inferior al máximo indicado para cada uso. Solo mediante una correcta circulación de aire se puede transmitir los beneficios de un ambiente con temperatura y humedad correctas al cuerpo humano. Mejor sea el sistema de distribución de aire, mejor será el sistema de acondicionamiento.

La limpieza del aire

La limpieza en el aire es uno de los aspectos más importantes para la salud y el confort. El ser humano respira alrededor de 15 kg de aire cada día, y generalmente el aire está contaminado de impurezas, tales como polvo, que deben filtrarse. Se colocan filtros que sólo permiten el paso de partículas de escasas micras de diámetro. Éstos filtros se sustituyen o se lavan periódicamente mediante un chorro de aire o agua en contracorriente a la dirección de circulación del aire.

La ventilación o la pureza

La ventilación es necesaria por motivos térmicos y también por higiénicos. Una unidad de acondicionamiento de aire puede acondicionar (enfriar, calentar, filtrar) el aire exterior introducido para la ventilación. Se crea un aprovisionamiento continuo de aire exterior lo que crea que haya una ligera sobrepresión en la zona acondicionada. De ésta manera el aire sucio, no acondicionado no penetra por las rendijas de las puertas y ventanas, impidiendo que entre en las habitaciones. En términos económicos es mejor que haya menos cambios de aire, en cambio, en cuestiones de salud, lo mejor es que haya más cambios de aire por horas.

Located in: Glosario Técnico

Búsquedas de Interés

Síguenos en Redes