Suelo radiante refrescante: cómo funciona, ventajas y claves para una climatización eficiente todo el año
La calefacción por suelo radiante se viene empleando desde la antigüedad. En un inicio, consistía en canalizar los humos de la combustión bajo el suelo con el fin de elevar su temperatura y aportar calor al local. Posteriormente, ya a mediados del siglo pasado, comenzaron a emplearse nuevas instalaciones que se basaban en el transporte de agua caliente por el interior de una serie de tubos embebidos en el suelo de la vivienda.
En la actualidad, un sistema de suelo radiante puede formar parte de una solución de climatización integral capaz de aportar calefacción en invierno y refrigeración o refrescamiento en verano. Bajo el pavimento se instala una red de tuberías por la que circula agua a distintas temperaturas según la época del año. El rendimiento final depende del diseño hidráulico, la regulación, el aislamiento, el pavimento y también de la capa de mortero que envuelve las tuberías y transmite la energía hacia la superficie.








El nuevo aulario y polideportivo de la Universidad Francisco de Vitoria, en Pozuelo de Alarcón, se ha convertido en un referente de arquitectura contemporánea y eficiencia energética gracias a la instalación de 8.200 m² de suelo radiante refrescante Arima 24 de Orkli. El proyecto responde a un importante reto técnico: garantizar confort térmico estable durante todo el año académico en un edificio de gran superficie y elevada ocupación.
Andratx Hills, una promoción inmobiliaria de Clase A+ diseñada por el prestigioso despacho de arquitectura Jordi Herrero, cumple con estas expectativas al ofrecer diez apartamentos escalonados, con superficies que oscilan entre los 200 y los 500 m2, cada uno con un diseño único y acabados excepcionales.