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Qué es el sistema SATE y cómo se instala (Aislamiento Térmico por el Exterior)

Hablamos de sistema SATE utilizando las siglas de Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (en el ámbito europeo, ETICS – External Thermal Insulation Composite System), en referencia al sistema utilizado para aislar térmica y acústicamente una fachada por el exterior. Este sistema cuenta con grandes ventajas desde el punto de vista del ahorro energético, medioambiental y del confort, por lo que es muy utilizado tanto en obra nueva como en rehabilitación de edificios.

El sistema SATE consiste en colocar un material aislante adherido al muro, habitualmente mediante fijación mixta (adhesivo más fijación mecánica complementaria), y revestirlo después con un sistema de morteros armados con malla de fibra de vidrio. El aislamiento continuo por el exterior reduce drásticamente los puentes térmicos del edificio, mejora su inercia térmica y, en consecuencia, la habitabilidad y el confort interior. Al aislar la fachada por fuera se reducen las pérdidas de energía a través de la envolvente, con el consiguiente ahorro económico y energético.

Sistema SATE de aislamiento térmico por el exterior aplicado sobre fachada rehabilitada

Índice de contenidos

Aspectos normativos: marcado CE y evaluación técnica del sistema

Tal y como remarca ANFAPA (Asociación de Fabricantes de Morteros Industriales y SATE), es especialmente importante respetar la concepción del SATE como sistema integral de fachada: todos sus componentes (aislante, adhesivo, fijaciones mecánicas, malla y morteros de acabado) deben estar concebidos y ensayados de forma conjunta por el fabricante del sistema, asegurando la compatibilidad entre capas y el resultado en todas las fases de ejecución.

La aplicación del SATE gira en torno a dos ejes principales: mejorar la inercia térmica de los edificios y minimizar la aparición de puentes térmicos.

Los sistemas SATE comercializados en la UE se rigen por el Reglamento (UE) nº 305/2011 de productos de la construcción (CPR), que desde julio de 2013 sustituyó a la antigua Directiva 89/106/CEE. Bajo este marco, el fabricante del sistema (no de cada componente por separado) solicita a un Organismo de Evaluación Técnica (OET) una Evaluación Técnica Europea (ETE), con base en el Documento de Evaluación Europeo (DEE) específico para sistemas ETICS/SATE (EAD 040083-00-0404). Con la ETE en vigor (antes DITE), el fabricante emite la Declaración de Prestaciones (DdP) y coloca el marcado CE.

Antes de aprobar cualquier sistema SATE en obra, conviene exigir al fabricante o distribuidor la DEE/ETE y la Declaración de Prestaciones del sistema completo, no solo la ficha técnica del aislante.


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Fases de instalación del SATE

Podemos resumir la instalación del SATE en tres elementos principales: fijación del aislante al muro, anclaje mecánico complementario y revestimiento. Aunque estas son las fases fundamentales, aplicar el SATE en un edificio requiere tener en cuenta muchos factores, y su ejecución puede variar de un edificio a otro según sus características y los materiales empleados. En todo momento hay que analizar las particularidades del edificio y ejecutar los trabajos necesarios para aplicar el sistema de forma adecuada.

Fases de instalación del sistema de aislamiento térmico por el exterior SATE

Distinguimos varias fases en la ejecución del sistema SATE:

1. Preparación del edificio. Soportes

Tanto en obra nueva como en rehabilitación —y especialmente en rehabilitación energética de edificios— hay que prestar especial atención a la estabilidad, cohesión, resistencia, planimetría y limpieza de la fachada donde se va a aplicar el SATE, identificando las reparaciones necesarias y los puntos singulares del edificio para poder aplicarlo correctamente.

Por tanto, hay que realizar un tratamiento previo del soporte para que el aislante pueda fijarse y anclarse adecuadamente: nivelar la superficie (reparando fisuras), garantizar una superficie de adherencia adecuada (eliminando restos de pintura u otros materiales incompatibles) y asegurar la planimetría de toda la superficie donde se van a fijar las placas. Cuando sea necesario, se regula la superficie mediante la aplicación previa de un revoco.

Los soportes del SATE pueden ser de diferentes tipos: ladrillo cerámico, bloques de termoarcilla, hormigón, hormigón celular, muros de hormigón, paredes de mortero, paneles prefabricados de hormigón, etc. Habrá que analizar en cada caso cuál es el material aislante más indicado. Los más habituales son las placas de poliestireno expandido (EPS), las placas de poliestireno extruido (XPS) o los paneles de lana mineral; en cada proyecto habrá que analizar cuál es el material más adecuado en función de la superficie, el tipo de soporte y, como se explica más adelante, la clase de reacción al fuego exigida por el CTE según la altura del edificio.

2. Perfiles de arranque

Los perfiles de arranque se instalan antes de colocar las placas de aislamiento, horizontalmente en el límite inferior de la zona a revestir, de manera que sea posible realizar de forma uniforme el arranque de la colocación de las placas y crear una zona de protección frente a humedades, golpes, etc. Antes de fijar el perfil de arranque debe respetarse un zócalo (mínimo 15 mm) para evitar la transmisión de humedad por capilaridad.

Capas del sistema de aislamiento térmico por el exterior SATE

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3. Instalación de placas aislantes

Esta técnica puede variar en función del fabricante del sistema, ya que se pueden colocar diferentes tipos de materiales aislantes: placas de poliestireno expandido (EPS), placas de poliestireno extruido (XPS) o SATE con placas de lana mineral. A la hora de aplicar el adhesivo hay diferentes técnicas: en algunos productos se extiende un cordón perimetral con pelladas centradas en el reverso de la placa; en otros se extiende con llana dentada el adhesivo por todo el reverso. Para grandes superficies puede optarse por proyectar el adhesivo con máquina y colocar sobre él las placas.

Las placas se apoyan sobre el perfil de arranque, ejerciendo una fuerza de vaivén para repartir el adhesivo, y después se presionan con ayuda de la llana (o directamente, en aplicaciones con adhesivo en toda la superficie). Después, las placas se fijan al soporte mediante adhesivo y fijación mecánica complementaria con tacos de plástico de cabeza circular; el número y disposición de los tacos por m² depende de la altura del edificio, la zona eólica y el tipo de soporte, y debe calcularse conforme a la ETE del sistema.

Hay que tener especial cuidado al colocar el aislante en las esquinas, que deben protegerse con perfiles metálicos que refuercen los puntos críticos y garanticen verticalidad y uniformidad. ANFAPA recomienda el uso de esquineros con malla en estos puntos.

4. Aplicación del mortero

Las placas se revisten con una primera capa de mortero, llamada capa base, de aproximadamente 1 a 2 mm de espesor. Sobre el mortero base se coloca la malla de fibra de vidrio, que debe quedar embebida mediante presión en la primera capa de mortero fresco. Los encuentros entre paños de malla deben solaparse un mínimo de 10 cm.

Tras el secado de la primera capa, se aplica una segunda capa que cubra completamente la malla, hasta alcanzar un espesor conjunto aproximado de 4 mm. Tras el tiempo de secado se pasa una esponja o fratás para dejar la superficie lisa.

Una vez aplicada la segunda capa de mortero se esperan 24 h y se aplica la imprimación, cuyas funciones son: evitar una absorción elevada del mortero de acabado, crear un puente de adherencia con el acabado final e igualar el tono de la superficie para conseguir un resultado uniforme en toda la fachada.

Tras esto se aplica el revestimiento de acabado —una o varias capas de revoco, o un aplacado fijado al muro (ladrillo, cerámica, piedra…)— cuya elección, como se explica en el siguiente apartado, también condiciona la clase de reacción al fuego del conjunto.

Seguridad frente al fuego: qué exige el CTE DB-SI a un SATE

Uno de los aspectos más determinantes —y con frecuencia menos explicado— a la hora de proyectar un SATE es la reacción al fuego del sistema constructivo en su conjunto, regulada en España por el Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio del CTE, en concreto en la Sección SI 2 (Propagación exterior).

El DB-SI no evalúa los componentes por separado, sino la solución de fachada completa (aislante + adhesivo + malla + acabado) ensayada según la norma UNE-EN 13823 (ensayo SBI) y clasificada conforme a la UNE-EN 13501-1. La exigencia depende de la altura total de la fachada:

Altura total de la fachadaClase de reacción al fuego mínima exigida
Hasta 10 m D-s3, d0
Entre 10 y 18 m C-s3, d0
Superior a 18 m B-s3, d0

Además, en edificios de hasta 18 m de altura cuyo arranque inferior sea accesible al público desde la rasante exterior o desde una cubierta, se exige clase B-s3,d0 en una banda de al menos 3,5 m desde ese arranque, tanto para el sistema constructivo como para el aislamiento situado en el interior de cámaras ventiladas, en su caso.

En la práctica, esto significa que el poliestireno expandido (EPS) y extruido (XPS), sin protección adicional, no cumplen por sí solos las clases exigidas en fachadas de cierta altura, por lo que en esos casos el proyecto debe recurrir a soluciones ensayadas específicamente (espesores de mortero reforzado, lana mineral, o barreras cortafuegos integradas en el sistema) que sí alcancen la clase requerida como conjunto. La única fuente fiable de esta clasificación es el informe de ensayo y la ETE del sistema SATE concreto que se vaya a instalar; no es una característica que pueda darse por supuesta a partir de la ficha del aislante suelto.

Nota de actualidad normativa. Desde noviembre de 2025 está en trámite de información pública un proyecto de Real Decreto que modifica el CTE para transponer parcialmente la Directiva (UE) 2024/1275 (EPBD) y que, entre otras cuestiones, revisa la Sección SI 2 del DB-SI. El borrador —motivado en parte por el incendio de Campanar (Valencia, 22 de febrero de 2024)— plantea exigir clase A2-s1,d0 en fachadas residenciales u hospitalarias de más de 28 m y, cuando el sistema no alcance esa clase, obligar a instalar barreras cortafuegos de lana mineral (densidad mínima 60 kg/m³) a nivel de cada forjado. A fecha de publicación de este artículo, este texto no se ha publicado todavía en el BOE y sigue en fase de proyecto, por lo que conviene comprobar su estado antes de dar por definitivas estas exigencias en proyectos de edificios de gran altura.

Ayudas a la rehabilitación energética de edificios

Instalar un SATE en una rehabilitación de envolvente puede beneficiarse de varias líneas de ayuda vigentes en España:

  • Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 (Real Decreto 326/2026, de 22 de abril): dedica en torno al 30 % de su dotación a rehabilitación edificatoria, con ayudas ligadas al ahorro de energía primaria no renovable conseguido y que pueden alcanzar los 20.500 €/vivienda en las actuaciones más exigentes; su despliegue efectivo depende de los convenios que se vayan firmando entre el Estado y cada comunidad autónoma.
  • Certificados de Ahorro Energético (CAE), con los multiplicadores actualizados por el RDL 7/2026, que permiten a la instaladora o promotora obtener un valor económico adicional por el ahorro energético certificado de la actuación.
  • Deducciones IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética de la vivienda habitual, prorrogadas mediante el RDL 16/2025.

Estas ayudas suelen ser compatibles entre sí y se gestionan, en su mayor parte, a través de las comunidades autónomas, por lo que las cuantías y plazos concretos varían según el territorio. En todos los casos, mejorar la envolvente térmica con un SATE contribuye a reducir las emisiones de CO&sub2; del edificio y a obtener una mejor calificación energética, además de reducir la factura energética y mejorar el confort térmico de los usuarios.

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Preguntas frecuentes sobre el sistema SATE

¿Qué significa SATE?

SATE son las siglas de Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior, conocido también internacionalmente como ETICS (External Thermal Insulation Composite System).

¿El SATE necesita marcado CE?

Sí. El sistema completo (no cada componente por separado) debe contar con una Evaluación Técnica Europea (ETE), basada en el Documento de Evaluación Europeo correspondiente, conforme al Reglamento (UE) 305/2011.

¿Cualquier aislante SATE cumple la normativa de fuego?

No necesariamente. La clase de reacción al fuego exigida depende de la altura del edificio y debe verificarse para el sistema constructivo completo, no solo para la placa aislante. En edificios de más de 18 m suele ser necesario recurrir a soluciones específicamente ensayadas para alcanzar la clase B-s3,d0.

¿Se puede solicitar ayuda económica para instalar un SATE?

Sí, a través de las líneas de rehabilitación energética del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) y de las deducciones IRPF vigentes, siempre que se cumplan los requisitos de cada programa.

Modificado por última vez enJueves, 13 Agosto 2026 11:23

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