Rehabilitar un edificio en 10 pasos: la hoja de ruta que toda comunidad debería conocer antes de iniciar obras
- Escrito por Paula Serrano CALORYFRIO
Casi la mitad de los edificios en España superan los 45 años y fueron construidos antes de las primeras exigencias de eficiencia energética. Grietas, humedades, problemas de accesibilidad o facturas disparadas son solo la punta del iceberg. Planificar bien una rehabilitación integral no es solo cuestión de presupuesto: es estrategia, coordinación técnica con los profesionales adecuados y visión a largo plazo. Te contamos, paso a paso, cómo afrontar el proceso con garantías, según la Guía Vecinal de Rehabilitación del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE).
Una visión global del proceso que permitirá a los propietarios de viviendas del edificio entender las fases que integran una rehabilitación integral de un edificio y tomar decisiones informadas en cada una de ellas.
- ¿Qué profesionales intervienen en la rehabilitación de tu edificio?
- ¿Qué trámites debes hacer y qué documentos son necesarios?
- ¿Qué edificios necesitan una rehabilitación integral?
- ¿Qué es una rehabilitación y qué beneficios tiene?
- Paso 1: La motivación
- Paso 2: El contacto con el/la arquitecto/a
- Paso 3: Evaluación, diagnóstico y propuestas de mejora
- Paso 4: Desarrollo de la documentación
- Paso 5: Diseño de la financiación
- Paso 6: Licitación y comparación de presupuestos de constructoras
- Paso 7: Concesión de las ayudas solicitadas
- Paso 8: Ejecución de la obra y agentes que intervienen
- Paso 9: Entrega de la obra, pago y justificantes de pago
- Paso 10: Mantenimiento periódico
Objetivos de la planificación de la rehabilitación integral de mi edificio
Para afrontar la rehabilitación integral de un edificio es necesario que los propietarios dispongan de la información adecuada. Es por ello, que se plantean a continuación una serie de objetivos, para afrontar el proceso con éxito:
Visión completa del proceso
Una visión integral del proceso de rehabilitación permite no sólo conocer en qué punto nos encontramos y qué queda por delante, sino también anticiparnos a futuras necesidades que puedan surgir en cada momento, evitando sorpresas.
Se trata de un proceso largo en el que los propietarios de las viviendas tendrán que ser conscientes de los plazos a tener en cuenta. Desde que se realiza la evaluación global del edificio, hasta que se plantean unas actuaciones de mejora, se redacta el proyecto y toda la documentación administrativa correspondiente, se solicita licencia, se contacta con diferentes constructoras, se inicia y ejecuta la obra y se entrega.
Por otro lado, la propia actividad de la obra condicionará nuestro día a día en nuestro edificio, que podrá ser más o menos molesta en función de las actuaciones a realizar. En algunos casos, la obra podrá ser perfectamente compatible con la vida de los usuarios dentro de sus viviendas, en otros casos habrá que planificar una vivienda alternativa.
Planificar en etapas sin perder la visión global del edificio
Planificar en varias fases un proceso de rehabilitación integral de un edificio es una estrategia inteligente cuando no es viable su ejecución en una única fase. Una vez realizada la evaluación global del estado del edificio, y propuestas las actuaciones por parte del arquitecto o arquitecta, se puede dividir la intervención en el tiempo, de forma planificada y sin perder de vista la visión global del proyecto.
El técnico podrá evaluar que actuaciones son urgentes y cuáles se pueden realizar a corto, medio y largo plazo. Incluso podrá asesorar para que exista una coordinación eficiente, teniendo en cuenta que unas actuaciones pueden estar condicionadas por otras, cuál es el orden de ejecución de las mismas según donde se actúe en el edificio y los medios auxiliares necesarios, y por último para que unas actuaciones no causen otro problema en otra zona del edificio.
Una herramienta que se espera sea muy eficaz en este sentido, es el Pasaporte de Renovación de Edificios. Un instrumento que se recoge en la actual Directiva (UE ) 2024/1275 relativa a la eficiencia energética de los edificios, y cuya finalidad consiste en establecer una hoja de ruta para la renovación profunda de cada edificio en etapas. Cuando se expida el pasaporte, un experto deberá explicar las medidas más adecuadas para transformar el edificio en un edificio de cero emisiones mucho antes de 2050. Dicho documento se actualizará cuando se lleve a cabo una renovación o se sustituya un elemento del edificio.
Según el artículo 12 de la Directiva, el sistema para Pasaportes de Renovación se deberá introducir, por cada Estado miembro, incluso España, antes del 29 de mayo de 2026, y estará basado en un marco común descrito por la propia Directiva. Será de uso voluntario por los propietarios de edificios y de unidades de un edificio, a menos que el Estado miembro decida que sea obligatorio. A la vez, estos, tomarán medidas para garantizar que los pasaportes de renovación san asequibles. Incluso estudiarán la posibilidad de prestar ayuda financiera a los hogares vulnerables que deseen renovar sus edificios.
¿Pensando en rehabilitar tu edificio?
Rehabilitar tu edificio es más fácil cuando sabes cómo:
¿Qué profesionales intervienen en la rehabilitación de tu edificio?
El proceso de rehabilitación de un edificio implica la participación de técnicos que incluso pueden ser especialistas en diferentes áreas. La figura más reconocible es la del arquitecto o arquitecta que redacta el proyecto y realiza la dirección de la obra. También podrá ser necesario contar, según el tipo de intervención, con un arquitecto técnico o arquitecta técnica que asuma la dirección de la ejecución de la obra. E incluso, podrá ser necesario contar también con un ingeniero o ingeniera que se encargue de la renovación de las instalaciones y se ocupe tanto de la documentación correspondiente como de la instalación.
A nivel interno, pueden ser necesarios otros técnicos como un calculista de estructuras, un especialista en eficiencia energética o en protección frente al ruido, etc. Todos ellos formarán parte del equipo técnico que desarrolla el proyecto y la dirección de la obra, con la mayor garantía. Incluso si se solicitan ayudas públicas para la rehabilitación, podrá ser necesario contratar un técnico, como puede ser un agente o gestor de la rehabilitación, que se ocupe de desarrollar y recopilar la documentación necesaria, presentarla en los plazos correspondientes y realizar todo el seguimiento hasta la concesión y entrega de la subvención.
Durante la ejecución de la obra intervendrán diferentes industriales y podrá ser necesario realizar ensayos o controles para verificar que se cumplen los requisitos de proyecto.
¿Qué trámites debes hacer y qué documentos son necesarios?
Según el alcance de la actuación, un arquitecto o arquitecta y su equipo técnico, deberá redactar o bien una memoria técnica de los trabajos a realizar, o bien un proyecto de edificación. Podrá ser necesario redactar algún documento extra en el caso de edificios con protección patrimonial.
Se solicitará licencia al ayuntamiento o se presentará declaración responsable según el alcance de la obra. Cuando se realizan actuaciones en el exterior con ocupación de la vía pública con los medios auxiliares de la obra, habrá que solicitar el permiso correspondiente.
Se podrá presentar documentación para la solicitud de ayudas. Si la administración concede la ayudas para la rehabilitación del edificio, se deberá presentar la solicitud de la calificación definitiva para recibir el importe de la subvención.
¿Qué edificios necesitan una rehabilitación integral?
En 2024 España contaba con más de 9 millones de edificios para una población de 49 millones de personas. De ellos el 96% se corresponden con edificios residenciales como uso mayoritario. El 49,3% de todo el parque edificado es anterior a 1980, lo cual sugiere que prácticamente el 50% de dichos edificios tienen más de 45 años y que pueden necesitar una rehabilitación energética, ya que la primera norma que regulaba mínimos de eficiencia energética fue la NBE-CT del 79. Por otro lado, también se conoce que el 90,9% del parque edificado español fue construido antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación (CTE) en 2008.
Todos los datos anteriores han sido extraídos del borrador del Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE). Un plan que según el artículo 3 de la Directiva EPBD relativa a la eficiencia energética de los edificios (2024/1275), deberá garantizar la renovación de los parques nacionales de edificios transformándolos en parques inmobiliarios con alta eficiencia energética y descarbonizados a más tardar en 2050, y cuya primera versión deber ser presentada por cada Estado Miembro, a más tardar el 31 de diciembre de 2026.
En este contexto, se pone de manifiesto que existe un gran potencial de mejora de los edificios en nuestro país. Y no sólo en términos de eficiencia energética, sino también en términos de mejora de la accesibilidad, de la habitabilidad y del estado de conservación. Si tu edificio no es accesible y presenta importantes barreras arquitectónicas, si es muy antiguo y nunca se ha rehabilitado de manera integral, si el estado de conservación es deficiente y presenta fisuración, grietas o riesgo de desprendimientos en cerramientos, si no está correctamente aislado frente al ruido, si las instalaciones técnicas del edificio son obsoletas, si hay problemas de humedades y/o filtraciones de agua, o si no es posible calentarlo en invierno y/o enfriarlo en verano, entonces tu edificios necesita ser rehabilitado. Es el momento de evaluar su estado con ayuda de un técnico competente y de plantear una rehabilitación integral que integre todas las actuaciones necesarias.
10 pasos para la rehabilitación integral de tu edificio
Paso 1: La motivación
Siempre existe un detonante. Rara vez se piensa en la rehabilitación de un edificio si no es por necesidad. Las causas son variadas: grietas y fisuras en fachada, humedades en cerramientos, degradación de revestimientos, desprendimientos, existencia de barreras arquitectónicas para propietarios con movilidad reducida o con algún grado de discapacidad, hace calor o frío extremo, e incluso una ITE desfavorable. Es hora de actuar y de tomar decisiones.
Paso 2: El contacto con el/la arquitecto/a
Sea por el motivo que sea, cuando se decide actuar, la primera recomendación es contactar con un arquitecto o arquitecta. Un técnico con las competencias necesarias para evaluar el estado global del edificio en términos de conservación, accesibilidad y eficiencia energética. En la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio de Arquitectos más cercano, os pueden facilitar un registro de arquitectos o arquitectas que ofrezcan este tipo de servicio. Una vez aprobado en junta de propietarios, la necesidad de realizar una evaluación o chequeo general del edificio, se puede formalizar el encargo para que el técnico empiece a realizar su trabajo.
Paso 3: Evaluación, diagnóstico y propuestas de mejora
En la actualidad, el Libro del Edificio (RD 853/2021 de 5 de octubre) es un documento que forma parte de la documentación final de obra, de cualquier edificio que se construya. Un documento de guía y consulta para los propietarios, que entre otras cosas incluye un plan de mantenimiento con actuaciones periódicas en las diferentes zonas del edificio, así como una serie de instrucciones de cómo utilizar el mismo y sus instalaciones, incluso en situación de emergencia (incendio, inundación, etc.).
Sin embargo, la mayoría de los edificios existentes no cuentan con él, por lo que un primer paso, para conocer el estado global del edificio, puede ser encargar al arquitecto o arquitecta, el Libro del Edificio Existente. En este libro se recogerán las distintas opciones de intervención y las ayudas destinadas a la rehabilitación de edificios disponibles, además de un plan de mantenimiento y recomendaciones de bajo coste para mejorar el edificio con pequeñas acciones. Con esta base, los propietarios podrán tomar decisiones informadas.
Una evaluación técnica, ya sea una ITE o un Informe de Evaluación del Edificio que evalúe la conservación, la accesibilidad y la eficiencia energética, también podrá ser un buen punto de partida para tomar decisiones. Con esta evaluación técnica, el arquitecto o arquitecta identifica cada una de los daños encontrados en el edificio y propone actuaciones a medio, corto y largo plazo. Incluso se puede dar el caso, de que se tenga que realizar actuaciones de carácter urgente.
Una vez se tiene conocimiento de las deficiencias del edificio y los propietarios ya saben qué obras hay que realizar, entonces es el momento de encargar el proyecto técnico. Un proyecto que incluirá todas las actuaciones necesarias, las cuales se podrán realizar un una o varias fases, que justifica que las soluciones cumplen con las exigencias reglamentarias y que servirá para solicitar licencia de obras y calcular un presupuesto real. Además, servirá para solicitar financiación en caso necesario y/o solicitar ayudas públicas para la rehabilitación de edificios.
Paso 4: Desarrollo de la documentación
El arquitecto o arquitecta junto a su equipo técnico redactará toda la documentación del proyecto. Se puede dedicar una junta de propietarios para explicar el alcance del proyecto y que los vecinos planteen todas sus dudas, respecto de cómo van a afectar las obras en el uso de las zonas comunes e incluso en el interior de sus viviendas.
Es el momento de buscar y solicitar ayudas públicas e incluso de contratar, si fuera necesario, un profesional que sea competente para su gestión. En algunas convocatorias se exige la existencia de un agente o gestor de la rehabilitación o un técnico competente, según se establezcan en las bases de la convocatoria, que esté dado de alta para actuar como tal en la tramitación de las ayudas. En otros casos, puede ser la administración de fincas o el arquitecto o arquitecta o alguien de su equipo técnico, quien realice estas tareas. Básicamente, redactar y/o reunir documentación técnica, cumplimentar formularios, presentar la solicitud, hacer el seguimiento, responder a posibles reparos que ponga la administración y solicitar la entrega de la ayuda una vez concedida, e incluso solicitar algún anticipo si las bases lo contemplan o interponer recurso si inicialmente se deniegan las ayudas.
Una vez conocidas las actuaciones a realizar se puede planificar la obra y decidir si se realizará en una o varias fases. Esta decisión puede afectar al desarrollo del proyecto técnico y la documentación necesaria para solicitar licencia de obras y ayudas públicas.
La solicitud de licencia de obras requiere de la presentación de documentación técnica y administrativa. Hay que tener en cuenta que su concesión puede tardar algunas semanas o varios o muchos meses. La solicitud de licencia además conlleva el pago en ese momento del impuesto de construcciones y de la propia licencia. Su coste es aproximadamente un 5% del presupuesto de ejecución material (el coste de la obra sin impuestos). Se puede planificar junto con el arquitecto o arquitecta, cuándo realizar esta gestión teniendo en cuenta ambos aspectos, el tiempo de espera hasta disponer de licencia y el desembolso económico. Pueden existir bonificaciones (instalar fotovoltaica, mejorar la calificación energética del edificio, etc.) en el impuesto de construcciones en determinados ayuntamientos, que reduzcan su importe.
Paso 5: Diseño de la financiación
El estudio de la financiación de la rehabilitación de un edificio incluye valorar gastos, ahorros, necesidad o no de solicitar un crédito bancario y de ayudas públicas, incluso deducciones en RENTA. Los gastos principales suelen ser el coste de la obra, los honorarios de los técnicos, las tasas e impuestos que sean de aplicación y los costes asociados a la solicitud de crédito.
El coste de la obra será el dado por una empresa constructora en base al proyecto redactado. Puede ocurrir que ya se disponga de un presupuesto antes de haber redactado un proyecto por un técnico, pero esta práctica no es recomendable sin la supervisión de un arquitecto o arquitecta que sea conocedora de las exigencias reglamentarias. En el siguiente paso veremos cómo proceder en la solicitud de presupuesto a constructoras (paso 6).
Se recomienda disponer de administración de fincas que realice el flujo de caja teniendo en cuenta un calendario de ingresos y gastos. Los ingresos pueden provenir de aportaciones de cada propietario o de ayudas solicitadas. Los gastos se producirán antes, durante y al finalizar la obra.
En la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio de Arquitectos más cercano os podrán informar de las ayudas disponibles para rehabilitación de edificios, ya sean de ámbito estatal, autonómico o municipal.
Paso 6: Licitación y comparación de presupuestos de constructoras
Es el momento de comparar presupuestos de diferentes constructoras. El proyecto técnico del arquitecto o arquitecta incluirá una medición con la que solicitar presupuesto. La recomendación es solicitar precio al menos a tres empresas constructoras diferentes.
El arquitecto o arquitecta e incluso la administración de fincas os pueden ayudar en el proceso de comparación de propuestas. La elección de uno y otro presupuesto dependerá del coste total pero también de la experiencia de la constructora en este tipo de obras, de la posibilidad de financiación, de la disponibilidad de la misma y de los plazos de ejecución planteados. Es fundamental contar con un adecuado asesoramiento independiente, que ayuda a la comunidad de propietarios a elegir la opción más ventajosa.
Una empresa constructora debe de cumplir unas exigencias básicas para ofrecer y realizar la actividad de la construcción con garantía. Debe de estar legalmente constituida como empresa. También debe de inscribirse en el Registro de Empresas Acreditadas, lo cual acredita que puede subcontratar personal y que cumple con los requisitos de prevención de riesgos laborales. Además, debe de contratar los seguros correspondientes, entre ellos el de responsabilidad civil, el decenal o el de accidentes. Otros requisitos tienen que ver con el cumplimiento de las exigencias normativas en prevención de riesgos laborales o la gestión de residuos en obra para que sean gestionados correctamente con arreglo a la ley que sea de aplicación. Las ayudas públicas para la rehabilitación suelen incluir requisitos relacionados con la correcta valorización y reciclaje de los residuos, en línea con los requisitos de economía circular.
El contrato con la constructora debe recoger de forma expresa asuntos como el presupuesto de ejecución material, los plazos de la obra, la forma de realizar los pagos, la forma de gestionar los posibles cambios durante la obra y las penalizaciones por incumplimiento. Siempre se realizarán pagos a través de entidad bancaria y con factura. Nunca se realizarán pagos en metálico.
La constructora deberá de informar de cómo va a afectar la ejecución de la obra en las actividades en el edificio. Si van a tener que entrar en las viviendas, si las obras pueden afectar al uso de la escalera o el ascensor y en caso afirmativo, si existirá medios alternativos y cuándo. En un caso extremo podría ser necesario tener que abandonar las viviendas. La constructora debería de informar sobre este aspecto en tiempo y forma.
Una vez seleccionada la constructora, es el momento de solicitar licencia municipal en el ayuntamiento si todavía no se ha hecho. También hay que pensar cómo se va a realizar la financiación (paso 5).
Paso 7: Concesión de las ayudas solicitadas
Si habéis solicitado ayudas públicas para la rehabilitación, habrá que realizar un seguimiento y estar atentos, por si ha llegado el momento de la concesión. La concesión puede llegar de forma escrita o bien por notificación electrónica. Si se ha contratado un técnico para la solicitud de ayudas, esta tarea la debería de hacer dicho técnico.
Existen convocatorias que permiten solicitar anticipos. Habrá que leer detenidamente las bases, y si interesa solicitarlo en plazo.
Paso 8: Ejecución de la obra y agentes que intervienen
Empieza la obra en la que deben participar los siguientes agentes:
- Dirección facultativa (equipo técnico). Compuesta fundamentalmente por el arquitecto o arquitecta y según el alcance de las actuaciones también el arquitecto técnico o arquitecta técnica. El primero ejerce funciones de director de obra y visita periódicamente la misma para verificar que la ejecución se realiza conforme a proyecto aprobado por la comunidad de propietarios. Todas las decisiones de obra tienen que pasar por el arquitecto o arquitecta. El arquitecto técnico ejerce funciones de director de ejecución de la obra, y controla entre otros aspecto la recepción de los materiales, el presupuesto de la obra o los ensayos de calidad. La LOE (Ley 38/1999, de 5 de noviembre) regula las funciones de ambos agentes. Puede ser que también tenga que participar algún ingeniero para la supervisión de la ejecución de las instalaciones técnicas del edificio.
- El contratista. Puede ser una empresa constructora o una empresa de reformas, según las actuaciones a realizar. Es el agente que ejecuta la obra, y puede subcontratar partidas y otros profesionales, en caso necesario. Debe contar con la estructura, formación y experiencia adecuada al tipo de obra contratada.
- La promotora. Es la comunidad de propietarios. Quien realiza la inversión y contrata a los dos agentes anteriores.
Durante la ejecución de la obra, será necesario la realización de reuniones periódicas para conocer el estado de la obra, cómo avanza y en algunos casos, para tomar decisiones y comentar posibles incidencias. Para ello se debe constituir una comisión de obras compuesta por los propietarios y propietarias y el equipo técnico. También puede participar en estas reuniones la administración de fincas y la empresa constructora. En dichas reuniones se puede recoger lo comentado en actas, que se leen y se firman en la reunión siguiente.
El equipo técnico revisará las certificaciones durante la ejecución de la obra. Dichas certificaciones confirman la parte de obra ejecutada que la constructora ya puede cobrar, y se basan en las mediciones utilizadas para hacer el presupuesto de la obra. Puede ser que durante la ejecución de la obra se introduzcan variaciones en la medición que se utilizó para que la constructora calculara el presupuesto. Se pueden modificar, eliminar o añadir partidas (de materiales, productos o equipos), se puede modificar la medición de una partida o se puede corregir algún error. La certificación es la medición real de lo que se va ejecutando. Su función es certificar el material y la mano de obra ejecutada. Ni más, ni menos.
Paso 9: Entrega de la obra, pago y justificantes de pago
Las certificaciones de obra se irán realizando con una periodicidad que podrá ser mensual o bien otra periodicidad, previamente acordada en el contrato. El protocolo consiste en que la constructora envía la certificación firmada en plazo según la periodicidad que corresponda. Dicha certificación la debe de revisar el equipo técnico, y si es conforme se debe de firmar por el mismo equipo técnico y el presidente o presidenta de la comunidad de propietarios. En caso de que no haya conformidad, el equipo técnico debe revisar la certificación junto a la constructora hasta que sea conforme.
El pago de cada certificación se realiza cuando la constructora genera la factura tras firmar la certificación correspondiente. La comunidad de propietarios realiza el pago a través de entidad bancaria, generalmente mediante transferencia bancaria.
También habrá que pagar los honorarios de los técnicos del equipo técnico. Los pagos se realizarán en tiempo y forma conforme se haya establecido en el contrato de sus servicios. El pago se realizará una vez se genere la factura y a través de entidad bancaria. Podría existir otros pagos a realizar por la comunidad de propietarios por servicios de otros profesionales o bien de la administración de fincas.
Si se han concedido las ayudas, será necesario aportar toda la documentación detallada en las bases de la convocatoria para su abono en cuenta, justificando que la obra ha sido ejecutada según las exigencias y requisitos por los que fue concedida.
Paso 10: Mantenimiento periódico
Ya ha terminado la obra, y todos los propietarios pueden disfrutar por fin de un edificio rehabilitado que cumple con sus necesidades. Un edificio seguro, accesible, habitable y funcional, además de confortable. Es el momento de plantear un plan de mantenimiento que garantice que dichas necesidades siguen cubiertas en el tiempo. Para evitar que el edificio se deteriore prematuramente. Dicho plan se recogerá en el Libro del Edificio Existente y los propietarios deberán de ser conocedores del mismo para que no caiga en el olvido.
Conclusiones
La rehabilitación integral de un edificio debe entenderse como un proceso estratégico y planificado. Es por ello que para asegurar el éxito de la intervención se debe tener en cuenta tres aspectos fundamentales. El primero consiste en entender el diagnóstico como una hoja de ruta. Realizar una evaluación global del edificio e incluso utilizar la herramienta del Libro del Edificio Existente, permite a los propietarios pasar de la reparación de urgencia a una planificación técnica informada. El segundo aspecto consiste en contar con técnicos competentes que acompañen a la comunidad de propietarios, en un proceso complejo come es la rehabilitación integral de un edificio, para una mayor garantía. Y el tercero es la sostenibilidad y el valor a largo plazo. Rehabilitar bajo una visión global, ya sea en una fase o en varias, permite transformar el parque edificado en edificios de alta eficiencia energética, mejorando la salud y confort de los usuarios y revalorizando el patrimonio inmobiliario, además de su adaptación a las exigencias medioambientales para las próximas décadas.
¿Qué es una rehabilitación y qué beneficios tiene?
La rehabilitación integral de un edificio es un tipo de intervención, que incluye actuaciones en la globalidad del mismo y en relación a su estado de conservación, accesibilidad y eficiencia energética. Para abordar una actuación de este tipo es necesario realizar una evaluación previa por parte de un técnico competente como es un arquitecto o arquitecta. En base a dicha evaluación se podrá concluir qué actuaciones realizar.
Posteriormente dicho técnico será quien a través del Libro del Edificio Existente establezca un plan de mantenimiento con actuaciones más o menos periódicas en los diferentes componentes del edificio. El objetivo de dicho mantenimiento consiste en garantizar las condiciones de seguridad, funcionalidad y habitabilidad el mayor tiempo posible, evitando un deterioro prematuro. Cabe decir que una rehabilitación integral se puede realizar en una fase o en varias etapas, pero siempre de forma planificada y coordinada.
Por otro lado, la rehabilitación integral de un edificio permite adaptar el mismo a las necesidades cambiantes de los usuarios o los requerimientos que puedan surgir. Un espacio edificado en el que cada vez pasamos más tiempo en nuestro día a día. Desde actuaciones en zonas comunes para garantizar la accesibilidad universal o la seguridad y el buen ornato del edificio hasta reformas en el interior de las propias viviendas, para que sean más confortables y funcionales. En este contexto la rehabilitación integral de un edificio aporta beneficios que influyen en nuestra calidad de vida, nuestra salud y nuestro bienestar. La rehabilitación mejora espacios no saludables en los que los usuarios pasan frío o calor, están expuestos al ruido y respiran un aire interior de baja calidad, haciéndolos más habitables. Además, revaloriza el inmueble incrementando nuestro patrimonio. En lo que respecta a las actuaciones de mejora de la eficiencia energética, éstas contribuyen en la lucha contra la pobreza energética, reducen la dependencia energética y nos permite ahorrar en las facturas energéticas amortizando la inversión realizada. Tampoco nos podemos olvidar de los beneficios ambientales, contribuyendo al objetivo de alcanzar un parque edificado descarbonizado y de cero emisiones para 2050.
Si quieres evaluar tu edificio para saber qué actuaciones realizar y no conoces a ningún arquitecto o arquitecta, contacta con la Oficina de Apoyo a la Rehabilitación del Colegio de Arquitectos más cercano a tu localidad.
Fuente: CSCAE
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