El binomio renovables - eficiencia energética, clave para impulsar la sostenibilidad en las ciudades

Mª Luisa Castaño CiematLas ciudades son un gran sumidero de energía y juegan un papel fundamental en la transformación energética, ya que son responsables de más del 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Teniendo en cuenta que las previsiones apuntan que, en 2030, el 60% de la población mundial vivirá en zonas urbanas, se hace necesario repensar el panorama energético urbano, llevando a cabo una rigurosa planificación para que las energías renovables, combinadas con la eficiencia energética, impulsen el futuro crecimiento de las ciudades.

María Luisa Castaño, Directora del Departamento de Energía del Ciemat, intervino como ponente en el Congreso Nacional de Energías Renovables organizado por APPA los pasados 18 y 19 de octubre, para hablar del papel de las renovables térmicas y eléctricas en las ciudades, donde se llegó a la conclusión de que “una ciudad eficiente en consumo de energía es igual a una ciudad sostenible y, por tanto, a una ciudad del futuro”. Para ello, explicó Castaño, serán necesarias “una tecnología avanzada que facilite dicha integración, una normativa adecuada y el papel ejemplarizante de las administraciones para movilizar el mercado”.

La representante del Ciemat afirmó que la transición energética “no significa electrificar el 100% del sistema”; de hecho, insistió, “el sistema energético no va a ser 100% eléctrico”. A partir de esta afirmación, la ponente analizó las necesidades de una ciudad desde el punto de vista energético en aquellos sectores –residencial, terciario y transporte- donde puede llevarse a cabo con éxito la integración con renovables, todo ello gestionado por la administración local que, en estos momentos, adquiere un papel relevante. “No se trata de competir en tecnologías, ya que todas suman y, por tanto, hay espacio para todas”.

Múltiples soluciones

Partiendo de la premisa de que “no hay kilovatio más barato que aquel que no se consume”, en el caso de los sectores residencial y terciario, la ponente señaló que una de las soluciones para el desarrollo de las ciudades son los edificios de consumo energético casi nulo -recogidos en la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios-, que se caracterizan porque el nivel de eficiencia energética es muy elevado y la cantidad de energía requerida está cubierta, en gran medida, por fuentes renovables.

La Directora de Energía del Ciemat también apostó por los District Heating & Cooling (redes de calor y frío), donde España “tiene muy poca tradición en su uso”. Según los datos elaborados por ADHAC para el Idae, hasta octubre de 2017 solo había 352 redes censadas en nuestro país, “un número muy pobre”, indicó Castaño, pero que evitan la emisión de 224.000 toneladas de CO2 al año y un ahorro medio del 82% en consumo de combustibles fósiles. Según los mismos datos, el 75% de las redes censadas solo se abastecen de renovables, el 25% se abastecen de combinaciones energéticas entre las que destaca el gas natural y tres de cada cuatro redes de calor y frío solo utiliza biomasa.

La solar fotovoltaica es, en opinión de Mª Luisa Castaño, otra de las tecnologías limpias para su uso en las ciudades, ya que ofrece “grandes posibilidades para su integración en edificios y otras estructuras”. Entre sus múltiples ventajas, citó su “fácil instalación, el uso que hace de recursos locales, reduce las pérdidas de distribución y la posibilidad del autoconsumo”, un tema éste último que ha saltado a la palestra en las últimas semanas a raíz de la aprobación de la normativa que elimina el ‘impuesto al sol’ y favorece el autoconsumo compartido. Además de la fotovoltaica, la representante del Ciemat también apostó por la minieólica, al considerar que es “competitiva en costes, fiabilidad y eficiencia en el entorno urbano”.

El transporte también se ha convertido en un sector esencial en la transición energética, con diferentes modelos de movilidad urbana - uso privado, público y compartido-, en los que prima el desarrollo de vehículos eléctricos y de aquellos que utilizan combustibles alternativos, “un modelo de negocio que ha sido posible gracias a la colaboración del sector con la administración”. No obstante, y pesar de que todas las previsiones apuntan al desarrollo del vehículo eléctrico, la Directora de Energía del Ciemat considera que “no va a ser posible transformar el 100% de la movilidad a eléctrica y, por tanto, vamos a tener que convivir con distintas movilidades”.

Uno de los graves problemas que también se da en las ciudades es el de la generación y gestión de los residuos. Valdemingómez, apuntó la ponente, “es el único ejemplo en España que ha sido capaz de utilizar los residuos para generar biogás que está inyectando en la red”. Los residuos industriales y agroalimentarios, los urbanos, los forestales y agrícolas, así como los ganaderos, indicó, “pueden ser el precursor de un combustible que hasta ahora no tenemos”. Además, señaló que España tiene una red de tuberías de gas muy elevada y “hay que utilizarla”.

A modo de conclusión, la Directora de Energía del Ciemat animó a las ciudades a establecer sus propios objetivos de introducción de renovables, más allá de los objetivos nacionales o regionales, utilizando todos los métodos a su alcance -códigos de construcción, reglas de conexión a red, planificación del uso del suelo, programas de vivienda pública, etc-, para favorecer su integración y dar ejemplo en el uso de las mismas, ofreciendo incentivos o préstamos a bajo interés para su promoción, con el apoyo esencial de las autoridades municipales.
 

Modificado por última vez enMartes, 06 Noviembre 2018 09:29
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