Entrevista a Jorge Morales de Labra: “La eficiencia energética es la gran olvidada en España”

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El sector energético en España ha pasado por un periodo de cambios normativos en los últimos años que no ha dejado indiferente a nadie. Ante la actual incertidumbre política, con un Gobierno aún por definir, el sector vive momentos de tensa espera. Para arrojar un poco de luz sobre el futuro del sector, hemos entrevistado a Jorge Morales de Labra, experto en regulación eléctrica.

Ingeniero industrial, ponente habitual en seminarios y conferencias y muy activo en redes sociales y medios de comunicación, Jorge Morales ha desarrollado varios proyectos en el sector eléctrico español y ha promovido y dirigido empresas con presencia en todas las ramas del sector eléctrico.

Actualmente es Director General de GeoAtlanter, miembro de la Junta Directiva de UNEF, Vicepresidente de la Fundación Renovables y miembro de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético.

El sector energético español ha pasado por un proceso de reformas legislativas que ha afectado de manera especial a las energías renovables ¿Cómo será el futuro del sector en general a partir de la constitución del nuevo Gobierno?

El sector eléctrico está sometido a múltiples cambios a nivel internacional y, por tanto, no es fácil prever lo que va a suceder en los próximos cuatro años. Mucho menos con la situación política que tenemos actualmente en España, con la incertidumbre de si va a haber un Gobierno en el corto plazo y, en el caso de que lo haya, si va a ser un Gobierno estable durante toda la legislatura o, por el contrario, que dure muy poco.

Podemos pasar de un día a otro de plantear un Gobierno donde varios partidos políticos se repartan los ministerios como si de una tómbola se tratara y donde, en consecuencia, lo más probable es que las personas responsables en cada Cartera no tengan experiencia previa en este sector; a pasar a un sistema totalmente opuesto donde esa negociación derive en un Gobierno técnico en el que los ministros sean expertos en la materia. En un sector complejo, como es el energético, la solución a esta cuestión en otra dirección será crítica para lo que pueda pasar después.

En todo caso, lo que sí creo que vamos a empezar a ver es que los programas electorales, en lo que a la parte de energía se refiere, se van a cumplir en mayor grado. Lo digo porque los gobiernos en minoría necesitan un pacto como guía de su acción y porque, además, en el ámbito energético la mayoría de los programas son muy parecidos. Por tanto, no creo que haya ningún problema para llegar a acuerdos en materia energética entre las diferentes fuerzas políticas.

El mecanismo de subastas bien utilizado puede dar buenos resultados, pero no ha sido el caso, se han visto claramente sus deficiencias.

¿Qué aspectos debería modificar el nuevo Ejecutivo para que los inversores recuperen la confianza y el sector se encamine hacia una senda de crecimiento y gane en eficiencia energética?

Hay muchas medidas que, desde mi punto de vista, son manifiestamente mejorables. Tantas que darían para sacar, al menos, un titular al mes; solo hay que saber qué tecla tocar para que suene la sinfonía, y hacerlo por orden. Una de las principales medidas a tomar es la regulación del autoabastecimiento de energía. Tenemos que empezar a abrir este campo en nuestro país, de manera racional, impulsándolo de manera decidida pero vigilando no fomentar que se produzcan a la vez subvenciones cruzadas entre consumidores. De hecho, hace unas semanas se ha dado un gran paso con la firma de un acuerdo entre todos los grupos parlamentarios, a excepción de PP y UPN, que también ha contado con el apoyo de 26 asociaciones de consumidores, empresarios, sindicatos, ecologistas y organizaciones sociales, que ya incluye el texto que se comprometen a aprobar en los primeros 100 días de Gobierno para modificar la actual ley del Sector Eléctrico en lo que se refiere al autoconsumo.

Otra medida imprescindible es la reforma del mercado eléctrico, concretamente del mecanismo de formación de precios de este mercado. Hay que saber qué va a pasar con las centrales de carbón y con las centrales nucleares, cómo gestionar el agua en las centrales hidroeléctricas y, algo muy importante, cómo se va a restablecer la confianza de los inversores, consecuencia de la mala regulación eléctrica de los últimos años. Esto solo se puede hacer introduciendo en la Ley una serie de medidas que impidan que los tribunales validen medidas retroactivas en el futuro como las que han admitido hasta ahora, porque el problema no ha sido solamente que el Gobierno haya dado un recorte a las renovables, sino que el Tribunal Supremo lo ha validado.

Es lamentable que en el último Real Decreto no se haya aprobado la obligación de tener contadores individuales en las calefacciones centrales, para que cada hogar pague en función de su consumo, porque cuando la UE establece esta obligación, no lo hace por capricho, sino porque sabe que esta medida conlleva a un ahorro inmediato en la factura energética de la vivienda.

España necesita aumentar la cuota de renovables para cumplir los objetivos europeos. En enero se celebró una subasta para la adjudicación de 700 MW, pero los resultados no fueron los esperados ¿Cree que se construirá alguna de las instalaciones adjudicadas? ¿Qué sistema debería emplearse la próxima vez para la adjudicación de potencia?

No tengo por qué pensar que no se van a construir. Entiendo que los empresarios que pujaron saben a lo que juegan. En este momento en España es posible construir instalaciones eólicas a precio de pool (sin ningún tipo de incentivo adicional) e instalaciones de biomasa a precio de pool más 50 euros megavatio hora (retribución por operación). El mecanismo de subastas bien utilizado puede dar buenos resultados, pero no ha sido el caso, se han visto claramente sus deficiencias. Entre ellas, no entiendo muy bien por qué la subasta ha dejado fuera algunas tecnologías como la solar, que están arrojando datos récord de precio (el menor de todas las tecnologías) en otras partes del mundo, ni tampoco entiendo el escasísimo volumen que se ha subastado. Son dos de las mejoras más evidentes.

El Gobierno en funciones acaba de aprobar un Real Decreto por el que se transpone parcialmente la Directiva Europea sobre Eficiencia Energética ¿Cree que las medidas recogidas en esta normativa son suficientes?

La eficiencia energética es la gran olvidada en España. Nuestro país tiene un potencial de ahorro y eficiencia energética enorme y prácticamente ningún Gobierno le ha prestado atención salvo en el papel. Los planes de ahorro y eficiencia energética siempre han sido muy grandilocuentes pero, en la práctica, no se han desarrollado, salvo en determinados sectores donde lo han hecho por el interés económico inmediato.

Es lamentable que en el último Real Decreto no se haya aprobado la obligación de tener contadores individuales en las calefacciones centrales, para que cada hogar pague en función de su consumo, porque cuando la UE establece esta obligación, no lo hace por capricho, sino porque sabe que esta medida conlleva a un ahorro inmediato en la factura energética de la vivienda.

Hay muchísimas casas plurifamiliares donde tienen las ventanas abiertas en pleno invierno porque hace mucho calor o viviendas vacías que tienen puesta la calefacción todo el año porque el pago está repartido en los gastos de comunidad. Todo eso provoca un gran derroche de energía que habría que evitar; pero para hacerlo lo primero que hay que hacer es medirlo. También habría que hacer más hincapié en la importancia de mejorar el aislamiento en los edificios, una medida que es fundamental para el ahorro energético.

Lo que sucede es que existe un problema de concienciación muy importante y también un problema de modelo, de que los números salgan y de que haya Empresas de Servicios Energéticos (ESE) que puedan financiar ese tipo de instalaciones a través del ahorro en los recibos energéticos. En la situación de incertidumbre que padecemos es muy difícil.

Lo que no puede ser que es una persona invierta en medidas energéticas en su casa, por ejemplo, para poner doble acristalamiento y resulte que la parte fija del recibo de la luz se le duplique (como ha sucedido en los últimos cuatro años)

La implantación del certificado energético se está llevando a cabo de manera desigual en España ¿Cree que falta información al respecto? 

Es fundamental que las tasadoras los incluyan en sus tasaciones y que sea la Administración la que les imponga esta obligación. Que cuando alguien, por ejemplo, vaya a alquilar un piso, además de saber que le va a costar 600 € al mes de alquiler, sepa que los costes energéticos le van a costar otros 100 más al mes. Esto cambiaría radicalmente la validez del certificado energético. Mientras esto no suceda, el desarrollo será muy lento. 

¿Qué opina de las medidas sobre el fomento de la rehabilitación en edificios para mejorar la situación del sector de la construcción y de los Planes Renove en edificios para mejorar la eficiencia energética?

Está claro que son medidas fundamentales porque producen ahorro y son rentables, lo que ocurre es que lo son a largo plazo. Además, suponen una salida laboral para muchas personas que perdieron su trabajo en el sector de la construcción durante los primeros años de la crisis y que podrían dedicarse a reformar el parque de viviendas español, que es muy antiguo y muy ineficiente, ya que la mayoría de los edificios fueron construidos antes del Código Técnico de la Edificación con unas condiciones de aislamiento energético pésimas, como lo demuestra el hecho de que muchos de ellos obtienen certificaciones normalmente de clase E o D, en el mejor de los casos.

El problema es que esto requiere de una inversión inicial fuerte, que no es fácil de llevar a cabo; pero que se podría conseguir implantando un modelo masivo de ESE. Para ello hace falta estabilidad en los recibos energéticos, sobre todo en el recibo de la luz. Lo que no puede ser que es una persona invierta en medidas energéticas en su casa, por ejemplo, para poner doble acristalamiento y resulte que la parte fija del recibo de la luz se le duplique (como ha sucedido en los últimos cuatro años), por lo que al final acaba pagando menos a pesar de consumir menos Esto supone una barrera a la inversión en cualquier tipo de medida de eficiencia energética y a la financiación de las ESE, que no se fían del ahorro que ellas mismas puedan obtener a través de estas medidas.

La pobreza energética es una de las lacras sociales que está afectando a miles de hogares en nuestro país ¿Qué medidas serían necesarias para reducir el número de hogares en situación de vulnerabilidad?

En el campo de la pobreza energética queda mucho por hacer. Estamos hablando de un problema muy grave que afecta a más de siete millones de personas en España y las medidas paliativas de emergencia no son suficientes, hay que pensar en el futuro. Una de las iniciativas más urgentes es diseñar un nuevo bono social, diferente al que tenemos ahora, que refleje un mínimo de energía vital, que dependa del número de personas que vivan en la vivienda y que, en función de los ingresos de la propia familia, pueda llegar incluso a estar subvencionado completamente.
Pensando a largo plazo, lo que hay que hacer es financiar inversión y no gasto. En el caso de viviendas protegidas con familias en situación precaria, en lugar de gastar 400 o 500 euros de dinero público en pagar la factura de la luz, hay que invertir en una instalación solar de autoconsumo, aunque cueste 4.000 euros, porque va a rebajar el recibo hasta los 100 euros al año y al final acaba siendo una solución definitiva, no paliativa. También sería necesario invertir en medidas de eficiencia para que la vivienda esté mejor aislada.

España tiene infinidad de recursos renovables y debería centrar su política energética en aprovecharlos 

Cambiando radicalmente de asunto, ¿qué opina del precio actual del barril de petróleo ¿Cree que puede ser un obstáculo para la transición energética? 

No lo creo. En todo caso podría retrasar algunos de los ámbitos de la transición, por ejemplo, el de la movilidad sostenible; pero, al final, los combustibles fósiles se van a ver desplazados. La situación que estamos viviendo ahora en el caso del petróleo es una constatación, por parte de los países productores, de que se va a quedar gran parte del petróleo bajo tierra y están urgiendo a colocarlo antes de que no valga nada. Afortunadamente, el mundo se ha dado cuenta de que hay otras alternativas. 

¿Cómo le gustaría ver a España, energéticamente hablando, en el año 2050?

Me gustaría que se desarrollara un plan energético y que las cosas no se hiciesen a bandazos. De esta manera sería perfectamente posible llegar al año 2050 a un sistema 100% renovable o estar muy cerca. La cuestión es planteárselo y dar los pasos necesarios para conseguir este objetivo. Técnicamente es posible y, económicamente, también. España tiene infinidad de recursos renovables y debería centrar su política energética en aprovecharlos y en minimizar el consumo de combustibles fósiles.


 

Modificado por última vez enViernes, 18 Marzo 2016 11:45
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