El valor económico, social y medioambiental de la biomasa

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La Plataforma Tecnológica Española de la Biomasa, BIOPLAT, ha hecho público recientemente un informe sobre El sector de la Bioenergía en España en el que se recalca que el uso de las energías renovables -y de las biomasas, en particular- resulta esencial para asegurar un suministro de energía eficiente desde un punto de vista medioambiental.
 
España es uno de los países de la Unión Europea con menor autoabastecimiento energético por lo que una mayor expansión del sector de la bioenergía podría contribuir a una reducción energética exterior, a la generación de actividad económica y empleo así como a la cohesión territorial y a la fijación de población en áreas rurales con riesgo de despoblamiento, máxime teniendo en cuenta que nuestro país, cuenta además, con gran abundancia de recursos para la obtención de biomasa susceptibles de ser valorizados energéticamente.
 
El informe publicado por BIOPLAT y elaborado por la consultora AFI (Analistas Financieros Internacionales) ofrece una visión general, cuantificando los parámetros socioeconómicos y medioambientales clave del sector español de la bioenergía, tanto de la biomasa para la generación eléctrica y térmica como la generación de biocombustibles para el transporte. 
 
El aprovechamiento de la biomasa como actividad económica de marcado carácter industrial para la producción de energía, requiere movilizar una serie de recursos humanos y de capital por la relación de suministros que genera con los proveedores al tener que aprovisionar con biomasas de forma continua las instalaciones y otros servicios anexos.
 
Asimismo, la bioenergía desempeña un papel fundamental en la preservación del  medioambiente a través de la reducción de emisiones de CO2 fruto de la sustitución del uso de combustibles fósiles y por la valorización de determinados residuos de la biomasa generadores de emisiones difusas (excrementos del ganado generadores de metano) además de su impacto positivo en la gestión de los ecosistemas (por ejemplo, reducción de los incendios forestales a consecuencia de una gestión sostenible de los montes).
 
También resulta relevante su contribución en materia de política social en relación a la inserción laboral de colectivos vinculados a los núcleos rurales con pocas oportunidades de encontrar y mantener un empleo así como en lo referente al despoblamiento del medio rural o el ahorro económico que permite en el tratamiento de residuos.
 
Estas contribuciones son lo que en el estudio publicado por Bioplat se entienden como valores sociales y medioambientales de la bioenergía.
 

Impacto económico de la bionergía

Los datos analizados para la elaboración del informe extraídos del INE (Instituto Nacional de Estadística) y del IDAE (Instituto para la Diversificación de la Energía y el Ahorro) revelan que en conjunto, la aportación a la economía de la biomasa y el biogás para generación de electricidad en el años 2014 fue de 225 millones de euros y 3.200 puestos de trabajo.
 
Adicionalmente, en cuanto a la aportación a la economía española de biomasa para generación térmica en el sector industrial y residencial fue de 778 millones de euros y 11.073 puestos de trabajo.
 
Con respecto a los biocarburantes, el número de empleos creados en España por los sectores de bioetanol y biodiésel es de 4.259 puestos de trabajo. Así, el total de la contribución de la bioenergía al VAB (Valor Añadido Bruto) total de la economía español alcanzó los 1.420 millones de euros (0,3% del total) y en términos de empleo, los 18.532 puestos de trabajo (0,3% del total).
 

Valor medioambiental y social

La progresiva concentración de la actividad económica desde el último tercio del pasado siglo XX, ha generado importantes desequilibrios territoriales.
 
En este sentido, el uso de la bioenergía implica una importante aportación económica a determinadas localidades, sobre todo en el medio rural, que permiten, además, la permanencia de la población en su territorio y el mantenimiento de los ecosistemas locales. Incluso la propia FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, señala que la gestión forestal está contribuyendo decisivamente a frenar el proceso de deforestación de los bosques. La utilización de la biomasa forestal está permitiendo disminuir el número y tamaño de los incendios, así como evitando la generación de plagas derivadas del abandono y acumulación de residuos.
 
Finalmente y con respecto a la salud pública, la valorización energética a partir de las biomasas contribuye al ahorro en el reciclaje de residuos (o mejor dicho, en tratamiento, gestión, eliminación…) incidiendo de forma directa en la reducción de recursos que deben dedicar a esta función las arcas públicas. Esos residuos que se valorizan, dejan asimismo de suponer un problema al dejar de contaminar y por tanto, de constituir focos de generación de plagas, etc.
Todo ello, sin olvidar, la importante reducción de emisiones de gases perjudiciales para la salud.
 
Fuentes: BIOPLAT (Plataforma Tecnológica Española de la Biomasa) y AFI ( Analistas Financieros Internacionales)
 
Modificado por última vez enJueves, 11 Febrero 2016 09:48
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