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Aislamiento intermedio en fachadas con lana insuflada: cómo mejorar la eficiencia energética sin grandes obras

La serie de reportajes #URSAGuiaDeAplicaciones continúa recorriendo los distintos espacios y elementos constructivos de los edificios para descubrir cómo mejorar sus prestaciones mediante un aislamiento adecuado. Desde las cubiertas inclinadas hasta las fachadas ventiladas, pasando por las divisorias interiores y los suelos, cada entrega profundiza en una aplicación concreta y en las soluciones que ofrece el fabricante.

En esta ocasión, nos detenemos en una intervención especialmente interesante para la rehabilitación del parque residencial: el aislamiento intermedio de fachadas mediante lana mineral insuflada, una técnica que permite mejorar la envolvente térmica aprovechando las cámaras de aire existentes, sin necesidad de modificar sustancialmente la apariencia del edificio.

ursa guia aplicaciones 03 lana insuflada

Índice de contenidos

  1. El aislamiento de las fachadas, una prioridad en la rehabilitación energética
  2. ¿En qué consiste el aislamiento intermedio de fachadas con lana insuflada?
  3. URSA PUREFLOC CAVITY: lana mineral blanca para el aislamiento de cámaras
  4. Prestaciones térmicas, ahorro energético y estabilidad del aislamiento
  5. Aislamiento acústico: protección frente al ruido exterior
  6. Una instalación rápida y con pocas molestias
  7. Comportamiento frente a la humedad y permeabilidad al vapor
  8. Una solución para rehabilitación y obra nueva
  9. Rehabilitar la envolvente sin transformar la fachada

El aislamiento de las fachadas, una prioridad en la rehabilitación energética

Las fachadas constituyen una parte fundamental de la envolvente térmica de cualquier edificio. Su función va mucho más allá de delimitar el espacio interior y protegerlo frente a los agentes atmosféricos: también condicionan las necesidades de calefacción y refrigeración, el confort de los ocupantes y la eficiencia energética del inmueble.

En numerosos edificios residenciales construidos durante décadas anteriores, los cerramientos exteriores incorporan cámaras de aire que carecen de aislamiento o presentan unas prestaciones térmicas insuficientes para las exigencias actuales.

Esta circunstancia favorece el intercambio de calor entre el interior y el exterior. Durante el invierno, las pérdidas térmicas a través de las fachadas incrementan la demanda de calefacción, mientras que en verano las ganancias de calor pueden elevar las necesidades de refrigeración.

La mejora del aislamiento permite reducir estos intercambios térmicos y contribuir a mantener unas condiciones interiores más estables.

Sin embargo, no todos los edificios pueden acometer una intervención exterior mediante sistemas SATE o fachadas ventiladas. Las limitaciones arquitectónicas, las características del inmueble, las condiciones urbanísticas o las decisiones de las comunidades de propietarios pueden dificultar determinadas actuaciones.

En estos casos, el aislamiento insuflado en cámaras de aire representa una alternativa de rehabilitación que aprovecha la configuración del cerramiento existente y evita, cuando las condiciones son adecuadas, la necesidad de instalar una nueva capa de aislamiento sobre la fachada.

¿En qué consiste el aislamiento intermedio de fachadas con lana insuflada?

El aislamiento intermedio consiste en introducir un material aislante en el espacio disponible entre las hojas que conforman un cerramiento de fachada.

En lugar de colocar paneles sobre una superficie, como sucede en otros sistemas de aislamiento, se utiliza un material que se introduce mecánicamente en la cámara mediante una máquina insufladora.

Esta técnica permite distribuir el aislamiento por el interior de la cavidad, adaptándose a su geometría y rellenando los espacios disponibles.

URSA propone para esta aplicación su gama de lana mineral blanca URSA PUREFLOC, desarrollada específicamente para sistemas de aislamiento mediante insuflado o soplado.

En el caso de las fachadas con cámara, el producto recomendado es URSA PUREFLOC CAVITY, concebido para mejorar las prestaciones térmicas y acústicas del cerramiento aprovechando el espacio existente entre sus hojas.

Una de las principales ventajas del sistema es que permite actuar sobre la envolvente sin desmontar completamente los cerramientos ni modificar el aspecto exterior del edificio.

Además, al realizarse mediante pequeñas perforaciones, la intervención puede ejecutarse con una generación limitada de residuos y polvo, reduciendo las molestias para los ocupantes.

URSA PUREFLOC CAVITY: lana mineral blanca para el aislamiento de cámaras

URSA PUREFLOC CAVITY es una lana mineral de vidrio blanca diseñada específicamente para el aislamiento mediante insuflado de cámaras de aire en cerramientos.

El producto permite aprovechar el espacio existente entre las hojas de la fachada para mejorar sus prestaciones térmicas y acústicas, sin necesidad de desmontar completamente el cerramiento.

Su naturaleza mineral y su estructura fibrosa permiten combinar aislamiento térmico y acústico en una misma intervención.

El producto forma parte de la familia URSA PUREFLOC, desarrollada para diferentes aplicaciones de aislamiento en rehabilitación y obra nueva. Entre sus características destacan su comportamiento frente al fuego, su permeabilidad al vapor de agua y su capacidad de adaptación a las cavidades de los cerramientos.

A diferencia de los productos presentados en paneles o mantas, la lana insuflada se instala directamente en la cavidad mediante un procedimiento mecánico. De esta manera, no es necesario acceder físicamente al interior de toda la cámara para colocar el aislamiento.

El resultado depende tanto de las prestaciones del material como de la correcta ejecución de los trabajos, especialmente del control de la densidad de instalación y de la distribución uniforme de las fibras.

Esta solución permite aprovechar una parte del cerramiento que, en muchos edificios existentes, no está contribuyendo suficientemente a limitar las pérdidas y ganancias térmicas.

Prestaciones térmicas, ahorro energético y estabilidad del aislamiento

Una de las características técnicas más relevantes de URSA PUREFLOC CAVITY es su conductividad térmica declarada (λD) de 0,034 W/(m·K), un parámetro que expresa la capacidad del material para limitar la transmisión de calor.

Cuanto menor es este valor, mayor es la resistencia térmica que proporciona un mismo espesor de aislamiento. Por tanto, el aprovechamiento de la cámara existente permite mejorar las prestaciones del cerramiento sin incrementar su grosor exterior.

Gracias a esta conductividad térmica, URSA PUREFLOC CAVITY puede contribuir a conseguir un ahorro energético de entre el 30 % y el 60 %, dependiendo de las características del edificio y de la intervención realizada. Este rango debe entenderse como una estimación condicionada por factores como la composición del cerramiento, el aislamiento previo y las condiciones de uso del inmueble, y no como un ahorro garantizado en todas las instalaciones.

El producto presenta una densidad nominal de instalación de 35 kg/m³ y cuenta con clasificación S1 frente al asentamiento, una característica especialmente relevante en aplicaciones verticales, donde resulta fundamental mantener la estabilidad del material una vez insuflado en la cámara.

La solución se encuadra en la norma UNE-EN 14064, correspondiente a productos aislantes térmicos formados in situ a partir de lana mineral.

En materia de seguridad frente al fuego, URSA PUREFLOC CAVITY dispone de clasificación A1 de reacción al fuego, la máxima clasificación de la Euroclase para este parámetro. Esta prestación constituye una característica técnica relevante en la selección de materiales de aislamiento para la envolvente de los edificios.

Aislamiento acústico: protección frente al ruido exterior

Las fachadas no solo deben ofrecer protección térmica. También constituyen una barrera frente al ruido procedente del tráfico, la actividad urbana y otras fuentes sonoras exteriores. La estructura fibrosa de URSA PUREFLOC CAVITY contribuye a mejorar el comportamiento acústico de los cerramientos, al incorporar un material absorbente en una cámara que anteriormente podía encontrarse vacía. URSA destaca que esta solución permite reducir la transmisión del ruido y mejorar el confort interior. La mejora acústica efectiva dependerá de la composición completa de la fachada, sus encuentros constructivos y el estado de las carpinterías.

Una instalación rápida y con pocas molestias

Uno de los aspectos que diferencia al aislamiento insuflado de otros procedimientos de rehabilitación es su forma de instalación.

El proceso comienza con una inspección del cerramiento para comprobar la existencia, continuidad y dimensiones de la cámara de aire. Esta evaluación previa es imprescindible para determinar si la solución resulta adecuada y establecer las condiciones de ejecución.

Una vez comprobada la viabilidad de la intervención, se realizan pequeñas perforaciones en las paredes que permiten introducir la manguera de insuflado.

Mediante una máquina específica, la lana mineral se transporta hasta el interior de la cámara y se distribuye de forma controlada para rellenar el volumen disponible.

Durante los trabajos deben supervisarse la cantidad de material introducida, la densidad de instalación y el correcto llenado de las cavidades. Una vez finalizado el insuflado, se sellan los orificios realizados.

La intervención no requiere, por regla general, instalar andamios ni acometer grandes obras, lo que facilita su aplicación en viviendas ocupadas. Según URSA, el procedimiento genera poco escombro y una cantidad reducida de polvo, permitiendo que los residentes puedan permanecer en la vivienda durante los trabajos.

No obstante, la facilidad de ejecución no elimina la necesidad de un diagnóstico previo. Deben comprobarse las condiciones de humedad, la existencia de obstáculos en la cámara y la presencia de instalaciones u otros elementos que puedan condicionar el insuflado.

La correcta distribución del material es fundamental para obtener una mejora homogénea del aislamiento.

Comportamiento frente a la humedad y permeabilidad al vapor

URSA PUREFLOC CAVITY presenta un comportamiento no higroscópico y es permeable al vapor de agua. Estas características contribuyen al comportamiento higrotérmico del cerramiento, aunque no sustituyen las medidas de protección frente a filtraciones ni el análisis de posibles condensaciones. Antes de insuflar una cámara, es necesario comprobar que no existen problemas de humedad activa que deban resolverse previamente y evaluar las condiciones particulares de la solución constructiva.

El insuflado mejora el aislamiento de la parte corriente del cerramiento, pero no elimina los puentes térmicos existentes en frentes de forjado, pilares, contornos de huecos o encuentros con la cubierta. Tras la intervención, estos puntos pueden concentrar el riesgo de condensación superficial y hacerse más visibles en una inspección termográfica.

Antes de ejecutar los trabajos, se recomienda identificar los puntos singulares y valorar la necesidad de medidas complementarias mediante una evaluación higrotérmica específica. 

Una solución para rehabilitación y obra nueva

Aunque el aislamiento insuflado resulta especialmente interesante para la rehabilitación energética, su aplicación no se limita a edificios existentes.

URSA PUREFLOC CAVITY también puede utilizarse en cerramientos de nueva construcción que contemplen el aislamiento de cámaras mediante insuflado.

El fabricante identifica expresamente su utilización en paredes de doble hoja de fábrica de ladrillo, trasdosados y tabiques de yeso laminado, siempre que la configuración constructiva permita su correcta instalación mediante insuflado.

Además de sus prestaciones de aislamiento térmico y acústico, URSA PUREFLOC CAVITY incorpora una característica relevante desde el punto de vista de la composición de los materiales de construcción: contiene como mínimo un 60 % de material reciclado.

Este porcentaje está acreditado mediante su Certificado de Calidad Ambiental, lo que permite disponer de un dato cuantificado y verificable sobre la composición del producto.

Rehabilitar la envolvente sin transformar la fachada

La mejora energética de los edificios exige disponer de diferentes soluciones capaces de adaptarse a sus características constructivas.

Mientras que los sistemas de aislamiento por el exterior permiten actuar de forma continua sobre la envolvente, el aislamiento intermedio mediante insuflado ofrece una alternativa cuando existe una cámara de aire susceptible de rellenarse.

Su principal atractivo reside en combinar una intervención relativamente sencilla con mejoras en el comportamiento térmico y acústico de los cerramientos, manteniendo la configuración general de la fachada.

Con URSA PUREFLOC CAVITY, URSA incorpora a su catálogo una solución específica para este tipo de actuaciones, con una conductividad térmica declarada de 0,034 W/(m·K), clasificación S1 frente al asentamiento, reacción al fuego A1 y un contenido mínimo del 60 % de material reciclado acreditado mediante su Certificado de Calidad Ambiental.

Estas características, junto con las ventajas de instalación propias de la lana mineral insuflada, hacen de esta solución una alternativa para intervenir sobre cerramientos de doble hoja en los que resulte viable el relleno de la cámara.

De esta forma, la rehabilitación energética puede comenzar también en espacios que permanecen ocultos dentro de los cerramientos, pero que desempeñan un papel importante en el comportamiento del edificio.

La serie #URSA_GuíaDeAplicaciones continúa así mostrando cómo la elección del aislamiento adecuado para cada elemento constructivo puede contribuir a crear edificios más eficientes y confortables.

Para ampliar la información sobre esta solución y sus características técnicas: 

Logo URSA

ursa guia aplicaciones 02 fachada ventilada

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Modificado por última vez enMartes, 20 Octubre 2026 11:42

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