AIFIm destaca la importancia de los sistemas de impermeabilización contra el cambio climático
La aparición de las “islas de calor urbanas” o la diferencia de temperatura que se está dando en áreas urbanas con edificación masiva, frente a los extrarradios o las zonas rurales, está generando un calentamiento en las superficies de las ciudades, que es más evidente en los meses de primavera y verano.
“Se trata de superficies caracterizadas por una baja reflectancia solar y una alta impermeabilidad, que, junto con el uso de materiales de alta densidad, está provocando la absorción de grandes cantidades de energía térmica que son liberadas en forma de calor”, constata Gonzalo Causin, presidente de la Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización (AIFIm).
Para contrarrestar las consecuencias que este calentamiento local puede producir en el cambio climático, AIFIm ha lanzado una campaña que pone en valor la instalación de “cubiertas frías” en los edificios y el empleo de los sistemas de impermeabilización como soluciones sostenibles para reducir el efecto de isla de calor en las ciudades.



Armacell ha anunciado la ampliación de su gama de soluciones de protección pasiva contra el fuego. Con los nuevos productos ArmaProtect es posible crear de forma rápida y sencilla sellantes de penetración fiables para tuberías y cables.
Unas de las exigencias básicas de la norma técnica de aplicación en edificios es la protección frente a la
URSA lanza al mercado su nuevo panel de altas prestaciones URSA TERRA Mur AluPlus P2003. Con una barrera de vapor de aluminio Kraft que presenta un factor de resistencia a la difusión del vapor del agua (Sd) de 67,5m, se convierte en una de las más eficaces del mercado.
España es, junto a Japón, el país con mayor índice de población del mundo expuesta a altos niveles de ruido. Alrededor de 9 millones de españoles sufren niveles medios de más de 65 decibelios (dBA), una cifra realmente preocupante que debe reducirse. Según revela la Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales (Afelma), esto se debe en gran medida, a la escasa exigencia a nivel normativo para que los edificios cuenten con un aislamiento acústico adecuado.
