Aislamiento de tuberías de aire acondicionado y climatización ¿por qué deben estar aisladas las instalaciones?

La respuesta a esta cuestión parece simple si asumimos la influencia del aislamiento de tuberías de aire acondicionado o conductos de climatización, sobre el estado y la vida operativa de las instalaciones. Ahora bien, es importante saber que ese estado no siempre puede evaluarse a simple vista sin un análisis detallado.
En términos generales, para poder realizar una adecuada evaluación del estado de las instalaciones, debemos tener presente que, los materiales para aislamiento térmico de tuberías, cumplen funciones esenciales: mejoran la eficiencia energética del equipo, evitan la condensación, brindan protección contra la corrosión, reducen las emisiones de ruido y mantienen el equipo industrial en funcionamiento.




15.000 millones de kilovatios hora es la cifra de ahorro energético que puede lograr la industria cada año entre 2021 y 2030, según la Asociación de Fabricantes de Lanas Minerales, si se mejoran las recomendaciones actuales de aislamiento térmico. Para ponerlo en contexto, equivale a la cantidad de petróleo (1.280 ktoe) que se necesitaría para circunnavegar la Tierra en un Boeing 747…. 2.509 veces.
El ruido es un problema desafiante, complejo y en continuo crecimiento, que origina impactos en la salud, en la calidad de vida y en la productividad de un gran porcentaje de población a nivel mundial.
Armacell, líder mundial en espumas flexibles para el mercado del aislamiento instalaciones y proveedor líder de espumas técnicas, ha anunciado el lanzamiento al mercado de ArmaFix Ecolight en su nuevo formato combi-pack.
URSA lanza una campaña divulgativa para informar del comportamiento ambiental de su gama de poliestireno extruido. Bajo el eslogan, “URSA XPS, el aislamiento que da el 100%”, la compañía ha reunido las características que hacen de este material un aislante idóneo para cumplir con los requisitos que marca la economía circular y los retos de descarbonización a los que se enfrentan los edificios.
La borrasca Filomena no solo ha dejado copiosas nieves y heladas, sino también un reguero de desperfectos en las estructuras de las cubiertas que, si no se supo prever con la inspección anual de la impermeabilización que recomienda AIFIM, ahora podría tener consecuencias materiales. Viviendas con goteras, humedades y daños en techos y soleras son solo algunos de los efectos que la peligrosa borrasca ha tenido en cientos de edificios de toda España.