Casas pasivas prefabricadas ¿Es posible hacer una casa Passivhaus prefabricada?
La prefabricación, o la construcción industrializada, se perfila como una de las piezas clave en la llamada 4ª Revolución Industrial, o la “Construcción 4.0”. El objetivo, según el Instituto Global McKinsey (MGI), es dejar atrás métodos de construcción tradicionales obsoletos, propiciar un cambio de marcha en el sector y mejorar la productividad entre el 50% y el 60%, mediante -entre otras cosas- la optimización de recursos basada en la prefabricación y el “residuo cero”.
Paralelamente, tenemos el fenómeno de las “casas pasivas”, o viviendas certificadas bajo el estándar Passivhaus, un sello de certificación que busca el máximo confort y calidad de aire interior para los usuarios, con un consumo energético casi nulo. Se caracteriza por un trabajo detallado en fase de proyecto y un control rigoroso en obra para garantizar una alta calidad constructiva, y se basa en 6 principios:




Durante los últimos años observamos cómo cada vez son más los edificios que apuestan por medidas de eficiencia energética para disminuir el impacto ambiental, mejorar el confort térmico y aumentar el aislamiento acústico de los edificios.
La noticia sobre la expansión de la nueva variante del SARS-CoV-2, llamada Ómicron, está provocando inseguridad general y en concreto, en los espacios interiores donde pueda haber concurrencia de personas. No obstante, las medidas preventivas en ventilación y tratamiento de aire continúan siendo efectivas para su limpieza y desinfección. La existencia de la nueva variante significa que el virus muta: transforma algunas de sus proteínas para poder entrar en nuestro organismo más fácilmente.
El recuperador de calor TECNA SABIANA ENY-SHP-150 cuenta con la certificación del Passive House Institute, avalando las extraordinarias prestaciones de eficiencia energética (Clase energética A) y confort que aporta este equipo en las instalaciones de ventilación mecánica controlada de viviendas.
El rendimiento energético de un recuperador de calor depende de varios factores: el tipo de ventiladores, el control de equilibrio de caudales con tecnología de anemómetro, el tamaño del intercambiador de calor, la aerodinámica conseguida en el equipo, el tamaño del equipo (mejor si es más grande)... Pero, ¿cómo puedo, por ejemplo, reducir el caudal en las zonas de día y dar el suficiente caudal solo a la zona de noche al acostarnos? La contestación es sencilla: con una válvula de zonificación día/noche. Esta es la nueva tendencia en optimización de consumo energético en ventilación.
Se entiende por arquitectura pasiva aquella que permite conseguir los objetivos de confort térmico interior sin la intervención de un mecanismo o dispositivo activo que consuma energía. Es decir, aprovechando los recursos disponibles de forma gratuita y sin consumo energético. Por lo tanto, a través de la propia arquitectura.
