Rehabilitación y eficiencia energética de viviendas: Castilla-La Mancha destina 24,3 millones de euros
Castilla-La Mancha va a destinar 24,3 millones de euros en la mejora de la eficiencia energética, la rehabilitación y la sostenibilidad de las viviendas y bloques de viviendas, a través de los fondos Next Generation.
Las bases de dos nuevas convocatorias de ayudas estarán destinadas, por una parte, a la rehabilitación de edificios residenciales y de viviendas unifamiliares y, por otra, a la financiación de actuaciones u obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas unifamiliares o de viviendas pertenecientes a edificios residenciales.




El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) ha lanzado la convocatoria de 600 millones de euros en ayudas a municipios, diputaciones, cabildos y consells insulares para rehabilitar edificios públicos de titularidad local, dentro del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (Pirep) del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
La rehabilitación vive un momento único gracias al impulso de los fondos europeos destinados al sector de la construcción. En este contexto, las cubiertas serán uno de los elementos a los que se dedicarán más subvenciones debido al amplio margen de mejora energética que ofrecen, por ejemplo gracias a la instalación de aislamiento térmico.
Si tradicionalmente ya cobraba importancia el ahorro y uso racional de las energías, actualmente y cada vez a mayor velocidad, abordar esta cuestión se hace inaplazable. Pero el punto de partida para tomar cualquier decisión de mejora pasa por conocer nuestra posición actual.
Los beneficios de los techos verdes en las ciudades son múltiples. Por un lado, esta cubierta vegetal reduce el consumo de energía del edificio, al ayudar a la mejora de la climatización con una doble tarea: el aislamiento y la absorción del calor del sol. Por tanto, los tejados verdes ayudan a reducir el gasto en calefacción y en aire acondicionado. Además, retienen el agua de lluvia, aíslan del ruido exterior y previenen el temido efecto "isla de calor".
Numerosos estudios han demostrado que un sistema de ventilación completo y adaptado es fundamental en la lucha por mantener un buen clima en interiores. Con una renovación adecuada del aire, un sistema de ventilación completo ayuda a garantizar una buena calidad del aire, reduciendo así la propagación y concentración de virus, partículas, COV (compuestos orgánicos volátiles), CO2 y otros contaminantes.
