Gas caro, PEF a revisión y CAE hasta ×4: lo que dejó el VI Foro de Bomba de Calor de AFEC
- Escrito por María Domínguez
AFEC e Iberdrola celebraron el 21 de octubre en el Espacio Maldonado de Madrid el VI Foro de Bomba de Calor, bajo el lema "Energía que PROTEGE: soberanía, equidad y futuro" y con el precio del gas de fondo. Se habló de la revisión del factor de energía primaria (PEF), de los multiplicadores de CAE que prepara el MITECO para sustituir calderas por bombas de calor y de los impuestos que paga la electricidad frente al gas.
El presidente de AFEC, Francisco José Perucho, abrió la jornada recordando que el Plan de Promoción de la Bomba de Calor cumple diez años, en los que la climatización dejó de ser un artículo de lujo para convertirse en un producto de primera necesidad. Pidió una legislación clara que diga a la industria hacia dónde ir.

Europa gasta unos 150.000 millones al año en comprar gas
Javier Revuelta, VP Power & Renewable Consulting de Wood Mackenzie, arrancó con la foto macro: el gas domina el calor y el frío, donde las renovables llegan al 20 %, y Europa depende del gas importado en torno a un 80 %, por el que paga unos 150.000 millones de euros al año. El GNL, sobre todo estadounidense, gana terreno al gas ruso, pero con esto no se acaba con la dependencia. Para este invierno anticipó una situación tensa y dos años de gas a precios altos.
Si la electricidad costara solo el doble que el gas, añadió, con un COP típico de 3 a 4 la bomba de calor sería la opción más barata y el CAPEX dejaría de ser un problema.
El PEF, a revisión: el vigente tiene más de doce años
Samuel Pérez, experto senior en prospectiva tecnológica y transición energética en Iberdrola, presentó los cálculos del informe de AFEC sobre sistemas de calefacción, publicado hace dos años, y puso el foco en el PEF, el factor que convierte energía final en energía primaria.
El factor vigente tiene entre 12 y 14 años y se calculó con un mix eléctrico que todavía incluía carbón y más tecnologías poco eficientes; además, no es un número fijo: cambia con el mix en cada momento y lo que se usa es un cálculo de referencia.
La propuesta de actualización rebaja el factor de la electricidad de 2,3 a 1,3. Con él, el rendimiento de la bomba de calor en energía primaria queda en torno a 3, como mínimo el triple que otras tecnologías, y las emisiones por MWh de calor útil bajan de 83 a 6 kg de CO₂. Así, la bomba de calor es hasta cuatro veces más eficiente que una caldera de gas natural y emite siete veces menos; en costes operativos, el gas sale más de un 40 % más caro.
Pérez insistió en separar el PEF, un factor de conversión de energía final a primaria, del rendimiento del equipo: una caldera moderna aprovecha entre el 90 y el 95 % de la energía que recibe, y una bomba de calor entrega unas cuatro unidades por cada una que consume.
Con el nuevo valor, añadió, la bomba de calor podrá cumplir requisitos legales que antes no cumplía. Pidió que el próximo PEF, que estará en vigor durante años, se calcule con el escenario de 2030.
Solo el 10 % de las bombas de calor instaladas genera CAE
Héctor Acebes, jefe de proyecto CAE en Balantia, calculó con datos del sector que aproximadamente el 10 % de las bombas instaladas se presenta y llega a certificar el ahorro mediante CAE. Aun así, el sistema crece: 47 GWh en sus tres primeros años y 78 GWh en los nueve primeros meses de 2026.
El grueso de su charla fue el borrador del MITECO que, en desarrollo del real decreto 7/2026, fija factores multiplicadores para sustituir calderas por bombas de calor. Pidió prudencia: es un borrador, aunque la línea general está clara y no debería cambiar mucho.
El multiplicador depende de la actuación:
- ×2: vivienda unifamiliar, piso o apartamento.
- ×3: bloque con calefacción central.
- ×4: bloque que cambia calderas individuales por una bomba de calor centralizada.
Para consumidores vulnerables se aplica además un ×1,5.
El multiplicador sube el ahorro reconocido y, con él, el ingreso por certificado, aunque con un tope: el ahorro no puede superar el 70 % del consumo final. En las fichas nuevas, la demanda de calefacción se extrae del anexo 4, según provincia y tipo de vivienda, en lugar del certificado anterior. Acebes lo ilustró con una vivienda unifamiliar de unos 300 m²: con la ficha actual el ahorro es de unos 64.500 kWh; con la nueva fórmula el ahorro supera el tope del 70 %, así que se aplica el tope y se multiplica por dos, y sale unos 99.400 kWh (+54 %). El beneficiario final pasa de percibir unos 8.000 euros a unos 12.000.
A cambio, hay más exigencias. Solo valen para la vivienda habitual, que se acredita con las facturas del último invierno, y piden un contrato de mantenimiento, una inercia mínima de 15 litros por kW y, si la caldera no se retira, que quede fuera de servicio y con certificado.
Solo cuentan las bombas de calor hidrónicas; las aire-aire quedan fuera. El otro límite es el cupo: solo podrá presentarse el 10 % de las obligaciones de 2027. Acebes pidió no dejarlo para el último momento: las actuaciones de ahora ya pueden beneficiarse. El premio es mayor, advirtió, pero no basta con multiplicar por dos, tres o cuatro: hay que hacer un trabajo previo.
Pobreza energética: las ayudas no están llegando a quienes más las necesitan
Susana Criado, directora de Capital en Radio Intereconomía, entrevistó a Cecilia Foronda, directora del área de Energía y Personas de ECODES, sobre equidad y pobreza energética. En los hogares afectados, recordó Foronda, aumenta la dependencia de la electricidad con una electrificación nada eficiente: acumuladores, radiadores y estufas.
Las ayudas no llegaron a quienes más las necesitan: según Foronda, solo el 0,61 % de las medidas del Plan de Recuperación, incluidas las de bombas de calor, llegó a hogares en situación de vulnerabilidad. Estas familias no pueden adelantar la inversión ni esperar tres años a que les ingresen la ayuda, y necesitan que alguien las acompañe a elegir el equipo y a tramitar el papeleo.
ECODES pide ayudas que cubran también el acompañamiento y la gestión y fórmulas que eviten el desembolso inicial, como una especie de leasing con pago mensual para quienes viven de alquiler. En las comunidades de vecinos propone una rehabilitación por fases que ponga primero la bomba de calor, como solución de urgencia, sin esperar a que todos se pongan de acuerdo.
Sobre el bono social, Foronda recordó que solo lo recibe en torno al 25 % de quienes podrían tenerlo, y pidió concederlo de forma automática por renta y subir el tope de kWh con descuento, que se queda corto cuando la casa se electrifica. ECODES no apoya subvencionar las tarifas de gas, porque así la electrificación no compite en igualdad.
Mesa de debate: fiscalidad, ayudas locales y edificio
La mesa de debate la moderó Marta San Román, directora general de AFEC, con Revuelta, Patxi Calleja, director de regulación de Iberdrola, y Francisco Blanco, concejal del Ayuntamiento de Valladolid.
Revuelta: España “ha reseteado”
Revuelta admitió que el ritmo de instalación es algo más lento que en otros países, por una primera década mal planteada, con unas renovables carísimas en 2008-2009. Ahora, dijo, el país ha “reseteado” y vuelve a tenerlo todo: sol, viento, espacio y redes.
Calleja: el sistema eléctrico tiene que servir a la demanda
El sector eléctrico, dijo Calleja, está para servir y acompañar el cambio de la demanda, ya venga de la bomba de calor, del coche eléctrico o de los centros de datos. Recordó que el 85 % de la electricidad se produce en España, que es más competitiva que el gas y que la UE ni produce ni controla el gas.
Lo que falta, según él, es el plan de 2027, el de la reelectrificación. Que la red limite el crecimiento de un país desarrollado le parece falta de visión, y como muestra dijo que cada día se desperdicia energía renovable por no poder conectarla a la demanda, la que consumen entre seis y siete millones de viviendas.
Valladolid: 50 % menos de IBI durante cuatro años
Francisco Blanco explicó que Valladolid ofrece bonificaciones fiscales, ayudas a la inversión inicial y medidas de acompañamiento, entre ellas una bonificación del 50 % del IBI durante cuatro años, que aplica a través de sus ordenanzas fiscales. Defendió incentivar decisiones eficientes aunque suponga menos ingresos municipales: “se bajan impuestos, pero puede haber un ahorro del gasto”.
Calleja: las ayudas son "medicinas"; la enfermedad es la fiscalidad
Calleja calificó las ayudas de "medicinas contra una grave enfermedad que tiene España", y el síntoma que citó es fiscal: la electricidad paga hoy más de siete veces más impuestos que el gas. Con las tarifas actuales, dijo, la factura de la electricidad es unas tres veces la del gas sin que el coste del producto lo sea, y con los mismos impuestos y ayudas que el gas sería la mitad. Calculó además que quien sustituye una caldera de gas por una bomba de calor paga a lo largo de la vida del equipo unos 7.600 euros más en impuestos, 5.400 de ellos por la diferencia fiscal entre electricidad y gas. Mientras eso no cambie, concluyó, las ayudas solo mitigan los síntomas.
ETS2 y EPBD
Preguntado por el ETS2, el sistema de comercio de emisiones que penalizará el consumo de combustibles fósiles y cuya puesta en marcha se ha retrasado, Revuelta se mostró contrario a las penalizaciones y partidario de incentivos y descuentos. Sobre la EPBD, Calleja afirmó que "sin bomba de calor no se pueden conseguir los objetivos de descarbonización y los de autonomía y competitividad nacional". Las ayudas, añadió, son buenas, pero están mal diseñadas y son "poco redistributivas".
Cómo llegar a la ciudadanía
Blanco pidió un plan estable en el tiempo, con requisitos fáciles de cumplir y poca burocracia. Revuelta apuntó que el instalador es crucial en la concienciación, porque da mucha más confianza que cualquier comunicación institucional: es quien va a casa, mira la factura y hace las cuentas, "la última milla". Pidió formarlo para que sepa explicar la inversión.
Cierre institucional: Víctor Marcos (MITECO)
La jornada la cerró Víctor Marcos, director general de planificación y dirección energética del MITECO, que apuntó que la bomba de calor tiene un papel fundamental en el sector residencial y en el industrial, porque la electrificación permite separarse de las crisis energéticas internacionales, proteger a los consumidores vulnerables y a las empresas, y ganar competitividad. La decisión final, recordó, la toman ciudadanos, autónomos y empresas, y a los poderes públicos les toca facilitarla.
¿Te ha resultado útil? Compártelo
Artículos relacionados
- Ya está disponible el programa del VI Foro de Bomba de Calor, que abordará la soberanía, la equidad y el futuro energético
- El VI Foro de Bomba de Calor analizará cómo la electrificación de la climatización protege hogares, sistema energético y el futuro sostenible
- Vuelve el Foro Bomba de Calor en 2026: AFEC e Iberdrola convocan la VI edición el 21 de octubre
- La bomba de calor se consolida como activo estratégico para la electrificación de los usos térmicos
- AFEC: III Foro Bomba de Calor "Alianzas industriales para la descarbonización del calor"




