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Gasificación de la biomasa ¿por qué si es una tecnología desconocida?

instalación de gasificación de biomasa: Fuente: ANKURA la hora de valorizar una determinada tipología de biomasa para la generación de energía (térmica y eléctrica) o para la obtención de bioproductos de valor añadido, como el biochar o, incluso, el hidrógeno verde, una de las alternativas es la gasificación. Sin embargo, se trata de una tecnología no solamente desconocida, sino además, con mala prensa debido a numerosos proyectos que no han obtenido los resultados esperados.

¿A qué puede deberse esto? si la gasificación comporta innumerables ventajas respecto de otras tecnologías de conversión termoquímica de la biomasa como la combustión, tales como versatilidad, flexibilidad, eficiencia energética o modularidad, entre otras.

Cada proyecto requiere de un análisis en profundidad para analizar desde los puntos de vista técnico y económico, además de medioambiental, cuál puede ser la mejor solución o alternativa. En primer lugar conocer el recurso en profundidad, desde un punto de vista físico-químico (humedad, granulometría, PCI, contenido en cenizas, etc.), además de otros aspectos tales como disponibilidad o estacionalidad, por ejemplo.

A continuación, se puede seleccionar la mejor tecnología en función de los objetivos que se persigan, es decir, se demanda calor y energía eléctrica de manera simultánea para autoconsumo; o, por el contrario, se requiere una elevada producción de energía eléctrica para inyección a red. Incluso el objetivo podría ser eliminar un residuo/subproducto de la manera más competitiva y sostenible posible.

La gasificación puede encajar en uno de estos supuestos, cuando se disponga de un residuo/subproducto que se desee valorizar y, a la vez, el poseedor del mismo (agroindustria, empresa, productor, …) demanda energía eléctrica y térmica de manera simultánea. En este caso puede ser una solución rentable y sostenible, puesto que va a conllevar unos ahorros económicos (costes de gestión de la biomasa y energéticos) y a generar nuevos ingresos (venta del biochar y del excedente de energía eléctrica). También podría valer para desplazar un combustible fósil, por ejemplo gas natural en una caldera para un proceso industrial, o para generar el famoso hidrógeno verde a partir del syngas generado en el proceso de gasificación.

¿Qué es gasificación?

¿Y qué es la gasificación? ¿qué se obtiene de ella? La gasificación es un proceso termoquímico que consiste en someter a la biomasa, en este caso, a elevadas temperaturas, del orden de 1.000 ºC, en una atmósfera pobre de oxígeno, de manera que experimente 4 fases o etapas: secado, pirólisis, combustión y gasificación. Los productos resultantes son tres: una fase sólida formada por cenizas y char, una líquida compuesta por agua e hidrocarburos de distinta naturaleza; y, otra gaseosa, denominada syngas y formada por una mezcla de CO, CO2, H2, CH4 y N2 principalmente.

El Syngas

El syngas, el gas renovable que queda como producto principal de la gasificación, debe ser sometido a una serie de procesos en función de su posterior aplicación. En el caso de aplicaciones térmicas, es suficiente con un enfriamiento y filtrado. Si se va a inyectar en un grupo motogenerador (cogeneración), es necesario someterlo a un conjunto de tratamientos para extraerle las partículas, el agua y los hidrocarburos. Si va destinado a producir H2 y CO2 verdes, es necesario someterlo a un proceso de reformado con vapor a presión que permite convertir el CO en CO2 y H2 verdes.

 

Biochar

Biochar obtenido del proceso de gasificación. Fuente: BIOLIZA

Por tanto, a modo de conclusión, ¿dónde puede encajar bien esta tecnología? En industrias del sector agroalimentario y de la madera, que sean generadoras de biomasa y demandantes de energía, siempre bajo modelos de autoconsumo (con venta o no de excedentes) bajo el paradigma de la economía circular.

Es decir, considerando el residuo o el subproducto como una materia prima de un nuevo proceso (la gasificación) el cual se integrará en la nueva industria (“bioindustria”) y generará valor añadido, bien a través de ahorros económicos, bien a través de nuevos ingresos. Sin perder de vista en ningún momento, el tema de la reducción de emisiones de CO2, además del cumplimiento de la normativa vigente en materia de emisiones a la atmósfera y de cualquier otra que afecte a este tipo de instalaciones industriales modulares.

 
 
Modificado por última vez enViernes, 04 Junio 2021 10:58

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