Certificados de construcción sostenible; evaluación ambiental de los edificios
Lo que nadie duda a estas alturas es del impacto tanto directo como indirecto que los edificios tienen sobre el medio ambiente. Durante su construcción, ocupación, renovación y demolición, los edificios utilizan energía, agua y materias primas, generan residuos y emiten emisiones atmosféricas potencialmente dañinas. Estos hechos han impulsado la creación de estándares de construcción sostenible y ecológica, certificaciones y sistemas de calificación destinados a mitigar el impacto de los edificios en el entorno natural a través del diseño sostenible.




Un edificio de consumo casi nulo (EECN) es aquel que cumple dos principios fundamentales. Por un lado, que su nivel de eficiencia energética sea muy alto y por otro lado, que la baja cantidad de energía requerida por el mismo, proceda en muy amplia medida de fuentes de energía renovable, bien producidas in situ o en su entorno. Así lo define actualmente el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril. Esta definición no concreta los requisitos concretos que deben cumplir estos edificios en nuestro país. Para conocer la definición definitiva y los límites establecidos, debermos esperar a la actualización del CTE que llegará con retraso en 2019.
El Documento Técnico de Instalaciones en la Edificación sobre Edificios de Consumo de Energía casi nulo (DTIE 19.02) editado por la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR) aborda el concepto de los
Actualmente, en Zehnder, existe gran preocupación por la calidad del aire que respiramos y una continuada exposición a contaminantes, polen, polvo, etc. También en los espacios
Las
Los edificios son responsables de alrededor del 40% del total de la energía que consumimos y, por tanto, de la contaminación que este consumo genera. De hecho, la última Directiva 2018/844 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2018 por la que se modifica la Directiva 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios y la Directiva 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética recoge el compromiso de la UE de establecer un sistema energético, sostenible, competitivo y descarbonizado de aquí a 2050.
