Logotipo Caloryfrio
Menu

Aislamiento en cubierta para obra nueva y rehabilitación: ¿en qué consiste?

Aislamiento en cubiertasLos edificios consumen el 41% de la energía total que se emplea en la Unión Europea, y en los edificios la calefacción y refrigeración se llevan casi la mitad del consumo energético. De esta mitad, el 30 % se estima que se pierde a través de las cubiertas, lo que significa que el 6% de toda la energía que se utiliza en la Unión Europea se pierde a través de las cubiertas de los edificios.

Además, la cubierta de los edificios es la parte de la envolvente más fácil y eficaz de rehabilitar y mejorar energéticamente, ya que por norma general requiere mantenimiento periódico, se puede actuar por el exterior sin afectar a la habitabilidad del edificio y la cantidad de aislamiento no resta espacio habitable. Y debido a la baja densidad del aislamiento, no supone una sobrecarga de la estructura existente.

Según el número de plantas, la incidencia de la mejora de la eficiencia energética de la cubierta sobre la del total del edificio varía. Hasta 4 plantas tiene una incidencia alta, a partir de 4 plantas la incidencia decae.

Por último, es una actuación con una relación coste/beneficio muy buena, que mejora notablemente el confort, nos puede permitir recuperar un espacio habitable fresco y confortable en verano, cálido y acogedor en invierno, y la inversión en aislamiento se recupera rápidamente gracias al ahorro energético.

Cómo aislar las cubiertas

Las cubiertas ofrecen muchas posibilidades para instalar o mejorar el aislamiento, según sea la situación de partida:

Obra nueva

En obra nueva las soluciones más empleadas son la cubierta convencional, con la impermeabilización por encima del aislamiento, y la cubierta invertida, con el aislamiento por encima de la impermeabilización. Ambas soluciones funcionan bien, y la elección de una u otra suele venir condicionada por el tipo de impermeabilización y de acabado.

Aislamiento de cubiertas en obra nueva

En edificación industrial se suele recurrir a soluciones prefabricadas, como paneles sándwich de caras metálicas, que aportan aislamiento, impermeabilización y cerramiento autoportante en un solo producto.

Diagrama interno de una cubierta

 

En cuanto a los espesores, el Apéndice E del DB-HE1 del CTE de 2013 recomienda los siguientes valores, en función de la resistencia térmica aportada por el resto de la solución, y el material de aislamiento empleado:

  • Zona alfa: 4-6 cm
  • Zona A: 5-7 cm
  • Zona B: 7-10 cm
  • Zona C: 10-14 cm
  • Zona D: 11-15 cm
  • Zona E: 13-17 cm

Zonas climáticas de invierno según el Código Técnico de la Edificación.

Rehabilitación

Las exigencias de aislamiento térmico en rehabilitación son menores, si bien hay que señalar que una de las ventajas del aislamiento en cubiertas es que es sencillo incrementar la exigencia mínima, ganando confort, ahorrando más en calefacción y refrigeración, y recuperando antes la inversión. La exigencia mínima recogida en el CTE 2013, en función de la zona climática de invierno, y de forma orientativa, es:

  • Zona A: 3-5 cm
  • Zona B: 4-6 cm
  • Zona C: 5-7 cm
  • Zona D: 5-8 cm
  • Zona E: 6-9 cm

En cuanto a las posibles soluciones, en rehabilitación la casuística es mayor, y por ello también es mayor el abanico de posibilidades que tenemos.

Aislamiento por el exterior

Si tenemos que acometer alguna reparación de la impermeabilización, o sustitución del acabado, o cualquier otra labor de mantenimiento por el exterior, es el momento de mejorar la eficiencia energética también.

En cubiertas planas y terrazas podemos trabajar sobre la capa existente, reparando la impermeabilización si fuera necesario, colocando aislamiento e instalando el acabado que deseemos: transitable, no transitable, ajardinado, etc.

Rehabilitación de cubiertas planas

En cubiertas inclinadas, podemos retirar la teja o la pizarra, instalar el aislamiento entre rastreles o directamente sobre el soporte, y volver a colocar el acabado deseado.

Rehabilitación de cubiertas inclinadas.

Aislamiento intermedio

En ocasiones entre el espacio habitable interior y el exterior de la cubierta existen espacios no habitables: desvanes, espacios entre tabiques palomeros o tabiques conejeros… Cuando es posible acceder a este espacio, es sencillo, rápido y barato instalar aislamiento térmico bien en el suelo, en forma de paneles, mantas, proyectado o a granel, o bien en el techo, proyectado o con fijación mecánica.

Aislamiento entre tabiques palomeros.

Aislamiento interior

Y cuando no estamos en ninguno de los supuestos anteriores, aún podemos mejorar el aislamiento de nuestra cubierta actuando por el interior, aprovechando el falso techo existente, o creando uno para fijar el aislamiento en su interior.

Aislamiento en el falso techo.

Cubiertas ligeras

Las cubiertas ligeras, normalmente de fibrocemento o de chapa grecada, habituales en edificación industrial y agropecuaria, merecen un capítulo aparte.

  • Podemos actuar por el exterior, doblando la cubierta, o haciendo una “cubierta deck”.

Cubierta deck

  • Podemos aislar por el interior, proyectando espuma de poliuretano o mortero de lana de roca.

Aislamiento de cubierta industrial por el interior.

  • Podemos actuar por ambas caras para encapsular la cubierta y evitar emisiones de fibras de amianto en cubiertas de fibrocemento antiguas.
  • Hay soluciones específicas para evitar las ganancias de calor en verano debidas a la insolación, llamadas “Cool Roof”, basadas en acabados exteriores con alto índice de reflectancia solar, que reducen notablemente las temperaturas estivales bajo las cubiertas ligeras, y que pueden combinarse con las soluciones de aislamiento tradicional para reducir también las pérdidas en invierno.

Cool roof

Precauciones en obra

Como norma general, al instalar aislamiento en cubiertas conviene tener en cuenta los siguientes aspectos.

  • No todos los aislamientos térmicos sirven para aislamiento en cubierta: En función de dónde vaya a ir situado el material y de los requerimientos a los que se vea sometido, deberemos exigir determinadas prestaciones:
  • Resistencia a compresión mayor de 300 kPa en caso de cubiertas visitables o transitables
  • Baja absorción de agua en caso de aislamiento exterior y cubiertas invertidas
  • Compatibilidad química con las capas existentes en cubierta, o necesidad de capas separadoras en su caso.
  • Necesidad de fijación mecánica o adhesiva en cubiertas inclinadas.
  • La continuidad del aislamiento es importante: Habrá que cuidar al máximo las posibles juntas, reducir los puentes térmicos ocasionados por los rastreles, instalando un mínimo de aislamiento por debajo, escoger bien los elementos de fijación, etc.
  • Cuidado con las condensaciones intersticiales: Especialmente en aquellas soluciones con capas que aporten mucha resistencia al paso del vapor de agua en la cara fría, como puede ser una cubierta convencional con impermeabilización no transpirable. En estos casos, será necesaria la interposición de una barrera de vapor en la cara caliente.
  • Atención a los puntos singulares: Encuentros con petos, cumbreras, chimeneas, bajantes, desagües, canalones, juntas de dilatación, lucernarios… en función del tipo de cubierta y del producto de aislamiento escogido, el tratamiento de todos estos puntos puede ser especialmente crítico.

Y siempre una protección: Como norma general los productos de aislamiento no están preparados para quedar expuestos a la intemperie más de un breve periodo, por lo que al final siempre deberán quedar convenientemente protegidos.

Prestaciones cubiertas

La importancia de la correcta instalación

El aislamiento de cubiertas es quizás el más exigente de todos, y por ello la correcta puesta en obra es fundamental. La Norma UNE 92325 recoge los criterios a tener en cuenta para realizar un correcto control de la puesta en obra de cada aislamiento en cada solución constructiva, incluyendo todas las de cubierta.

En cualquier caso, la mejor forma de garantizar la correcta puesta en obra es contar con un instalador profesional, homologado por la Asociación AISLA o por el fabricante, o con una certificación de calidad emitida por tercera parte, que pueda acreditar la formación, la competencia y la profesionalidad. Porque solo está bien aislado si está bien instalado.

Articulo realizado por Álvaro Pimentel, Ingeniero Industrial y Secretario General de AISLA.

Modificado por última vez enMartes, 15 Octubre 2019 09:56
volver arriba

Búsquedas de Interés

Síguenos en Redes