Nuevo modelo energético urbano; el proyecto Vilawatt se implanta en Viladecans

Proyecto Vilawatt en ViladecansEl consistorio de Viladecans (Barcelona) encabeza el proyecto europeo Vilawatt, incluido en la primera convocatoria de subvenciones del programa de Acciones Urbanas Innovadoras (UIA), en un proceso de transición hacia un nuevo modelo energético impulsado conjuntamente con 9 socios públicos y privados.

El proyecto pretende empoderar a la ciudadanía para luchar contra el cambio climático, para tomar decisiones sobre un servicio básico – poniendo en manos de las personas la compra agregada de energía y su modelo de comercialización – y para reforzar el tejido económico del barrio.

Tal y como expone Laura Pardo, técnica de proyectos europeos del Ayuntamiento de Viladecans, “la transición energética es uno de los ejes estratégicos de nuestra ciudad – junto con la promoción económica, la innovación educativa y la potenciación de un estilo de vida saludable - y pensamos que es preciso abordarlo de forma integral, puesto que consideramos que una transición energética únicamente se logra cambiando la manera de entender todas las fases del ciclo de la energía e implicando en ella a todos los actores”.

Uno de los aspectos más innovadores que lleva a cabo este proyecto es la puesta en marcha de una innovadora compañía energética – electricidad y gas - municipal que será gestionada también por las asociaciones de vecinos, comerciantes, empresas… que formarán parte de los órganos de gobierno.

Este nuevo operador energético comercializará un servicio abierto a toda la ciudadanía y se articulará como consorcio público con la participación de administraciones – ayuntamiento y área metropolitana – y asociaciones, y fomentará el ahorro energético para capitalizar ese dinero en renovaciones energéticas. La representante de la administración local explica que “la nueva compañía tendrá 3 funciones principales: servicio de gestión del suministro de energía (electricidad y gas) a través de la compra agregada para sus socios; servicios de formación, y servicio de asistencia a proyectos”.

Asimismo, Vilawatt pretende dinamizar el tejido económico de cada barrio donde se implante y este objetivo se va a articular, explica esta experta, “a través de la creación de una nueva moneda local que estará vinculada al ahorro energético y que únicamente se podrá gastar en los comercios locales”. Y es que los comercios y empresas locales han participado activamente en el proceso de creación de la compañía desde sus inicios, de manera que “se han podido integrar sus puntos de vista”.

Con el objeto de que esta acción puntual acabe siendo más amplia es primordial despertar conciencia entre la ciudadanía y debido a ello en su estrategia participativa “están presentes todos los actores sociales”. Desde las escuelas hasta los profesionales en activo, pasando por los parados, vecinos, entidades y asociaciones, familias en situación de pobreza energética, empresas, comercios, grupos políticos, comunidades que se están rehabilitando y aquellas que están en proceso de serlo…”todos – argumenta Laura Pardo – tienen un papel clave en el desarrollo del proyecto”. Es partiendo de esta premisa que se han habilitado “4 espacios de aprendizaje (espacios Vilawatt) alrededor de temas relacionados con la energía”:

  • Espacio Vilawatt comercios, con el objetivo de tratar aspectos vinculados a la red de comercios que aceptan la moneda local
  • Espacio Vilawatt profesionales, para consolidar una red de empresas vinculadas al sector de la construcción y la eficiencia energética;
  • Espacio Vilawatt escuelas, con el fin de fomentar el proyecto de ahorro 50/50 en los centros docentes de la ciudad
  • Espacio Vilawatt para la gente, que estará abierto a todo el mundo y pretende enfocar la energía desde una perspectiva atractiva y de fácil comprensión para cualquier habitante de Viladecans.

Rehabilitación energética de 3 edificios

Los objetivos de esa renovación en profundidad a nivel ahorro, eficiencia energética y sostenibilidad, explica Olga Barrachina, de Lima-Zerohub, se centran en, de un lado, “capacitar e invitar a participar a los ciudadanos de las necesidades de la eficiencia energética y la renovación en la vivienda” y, de otro, “conseguir que éstos tengan un rol más pro-activo en todo el proceso”. En el marco de la iniciativa se renovaran tres edificios “en profundidad”, con el objeto de lograr “que la reducción en el consumo energético se fije en un 70% y que el aporte de energía renovable alcance el 50%”.

Se trata de un complejo proceso de rehabilitación energética con visión a largo plazo en el que se establecen unos pasos a seguir. Inicialmente se aborda la reducción del consumo mediante el cambio en hábitos y usos para, a continuación, “aplicar medidas para reducir la demanda energética con intervenciones pasivas, con aislamiento en la envolvente y/o control solar”. Y el proceso culmina interviniendo en el consumo directo a través de los equipos de clima y otros sistemas consumidores de energía en una vivienda.

Así pues, Vilawatt destina una parte importante de su esfuerzo a medidas pasivas: aislamiento de fachada y cubierta, nuevas ventanas, y sistemas de protección solar, puesto que al tratarse de viviendas construidas en fechas anteriores a la aplicación de cualquier normativa energética en edificación ninguna dispone de aislamiento en sus fachadas o cubiertas.

Aparte de la intervención en la envolvente, “se ha destinado una parte a reducir el consumo y aportar un porcentaje de energía renovable, mediante la instalación de equipos de bomba de calor de alta eficiencia para dar calor y frío.

También se actuará sobre la iluminación cambiando todo a LED y sobre el consumo eléctrico con nuevo frigorífico para cada vivienda”. El resto de intervenciones será distinto en cada edificio debido a que “se detectaron necesidades diferentes, a la vez que se buscó poder contar con diversas soluciones implantadas que luego pudieran facilitar un estudio comparativo entre ellas”.

Destacan los sistemas de ventilación mecánica con recuperador de calor en dos de los edificios, calentadores de agua caliente sanitaria (ACS) eléctricos de alta eficiencia en uno de los edificios, y un sistema de aerotermia aplicado, en concreto, en un local comercial de uno de los edificios con un alto consumo en energía para ACS y climatización.

Proyecto de transición con autonomía propia

Si bien el proyecto prevé un despliegue de acciones hasta finales de 2019, sus impulsores, expone Anaïs Bas, arquitecta en el Centro de Investigación y Transferencia Tecnológica (ETSAV-UPC) (Cíclica), pretenden que el trabajo realizado impulse futuras acciones que se puedan llevar a cabo de forma autónoma, es decir, “que se promueva la continuidad del proyecto de manera autofinanciada con los recursos y estructuras que el propio proyecto habrá creado”. Por ello se incide en “generar un compromiso a largo plazo, siempre trabajando en clave de futuro más allá del propio Vilawatt, como un proyecto de transición que tome autonomía propia”. La idea es empoderar a las personas en tiempo real, y que “nuestro rol como arquitectas sea el de integrar el usuario y ofrecerle herramientas para activar un cambio de visión, un cambio de conciencia en relación a como gestionamos los recursos”.

Asimismo, se trata de catalizar esta transformación a través de la formación. Y este es un objetivo que, explica, Cíclica aborda en todos sus proyectos con el lema “no es la ciudad la que es sostenible, sino que es la sociedad la que lo puede ser”.

Los retos son numerosos y diversos. Desde dar a entender que lo que plantea el proyecto responde a una necesidad hasta dar a conocer el impacto y el gran poder de los hábitos cotidianos a la hora de reducir el consumo, pasando por desbancar barreras y falsas creencias sobre el uso y gestión de la energía, generar conciencia de impacto colectivo en lugar de impacto individual (sobre todo en términos de ahorro), o contribuir a que la ciudadanía comprenda que el objetivo no es solo ahorrar dinero sino también hacer un uso más sostenible/consciente de la energía.

Estrategia con visión integral

La elaboración de un Plan Estratégico de Participación (PEP), argumenta Anaïs Bas, ha permitido contar con “una “guía de buenas prácticas” de participación que acompaña y ofrece una metodología de trabajo para todos los actores técnicos (responsables municipales y socios externos) a la hora de relacionarse con los actores sociales (ciudadanía organizada y no organizada).

La metodología del PEP es determinante a la hora de impulsar estrategias para activar y fomentar los derechos de participación de los principales actores implicados”. Su objetivo principal es la definición de una estrategia con visión integral “que impulse una mirada a escala transversal y que, a su vez, contemple diseñar la participación desde todos los ámbitos del proyecto; que promueva la toma de conciencia e interiorización de esta dimensión global por parte de cada actor técnico; que aporte herramientas metodológicas y prácticas para el desarrollo de la participación comunitaria; que diseñe las estrategias de forma colaborativa entre actores técnicos y sociales; que asegure que las formas de trabajo integran la perspectiva comunitaria – como, por ejemplo, la equidad, el trabajo desde el concepto de vínculo, transformación o empoderamiento -, y que asegure el alcance de los resultados esperados del proyecto, en concreto, la autonomía de la comunidad participante”.

En ese afán por lograr la concienciación energética en centros municipales y en comunidades de vecinos se ha apostado por generar una cultura energética para que la ciudadanía tome conciencia sobre la importancia de la rehabilitación. Es lo que desde Cíclica denominan “comunidades promotoras”.

El trabajo con las comunidades promotoras se basa “en un programa formativo estructurado en varias sesiones, diseñado para que las comunidades puedan mejorar sus edificios y el uso de sus viviendas, y puedan conocer las diferentes vías de financiación y subvenciones para rehabilitar energéticamente sus edificios”. La vía más efectiva para llegar a ellas es a través de la Oficina Local de Vivienda Viurbana, donde se cuenta con la ayuda de sus técnicos y el apoyo indispensable del mediador comunitario. El hecho de ser comunidades que están en proceso de rehabilitación y mediación, y el poder tener una figura referente “permite establecer más fácilmente un vínculo con ellas”.

Además, se trabaja con el personal de 9 escuelas de educación primaria y un centro de promoción económica para “sensibilizar sobre la importancia de hacer un uso eficiente de la energía y fortalecer la cooperación entre todas las personas que utilizan el edificio, entendiendo que el ahorro es un incentivo o motivación - que además lleva a un proceso de cohesión de la comunidad - a la sensibilización e interiorización de conocimientos para después poder exportarlos a los hogares y a otros ámbitos”.

Tanto en lo que se refiere al trabajo con las comunidades promotoras como con los centros municipales, el principal objetivo es mejorar la eficiencia energética de los edificios para que tengan más confort y consuman menos y, por tanto, “no se trata de ahorrar luz, sino de iluminar mejor consumiendo menos electricidad.”

Y, concluye Anaïs Bas, señalando que aprendiendo a ajustar la energía que se consume a las necesidades de cada usuario es posible “encontrar la medida justa de lo que es confortable a través del cambio de hábitos y promoviendo la rehabilitación energética para reducir la dependencia de recursos fósiles. Si entendemos la dimensión de nuestro cuerpo como la necesidad, y entendemos la indumentaria como nuestro consumo, no deberíamos ponernos prendas de tallas más grandes, igual que no deberíamos consumir más de lo que necesitamos”.

Una colaboración público-privada

Los 9 socios públicos y privados del proyecto que, junto con el Ayuntamiento de Viladecans, impulsan en la ciudad este proceso de transición hacia un nuevo modelo energético son:

  • Ubiquat Tecnologies. Socio encargado del codiseño de la moneda energética local.
  • Cercle Gespromat. Socio a cargo de la gestión de la mediación social y los aspectos legales, financieros y técnicos relacionados con la renovación de edificios.
  • EGM Estalvi & Eficiència energètica. Consultora energética local que se encargará del estudio y análisis de datos para crear un sistema de información energética.
  • LIMA. Entidad que fomenta la construcción sostenible y que aportará su experiencia en el diseño constructivo de bajo impacto ambiental.
  • VIGEM y VIMED. Como empresas municipales que son, dan apoyo en la gestión e implementación técnica del proyecto.
  • CÍCLICA. Sociedad cooperativa que dará apoyo a las actividades específicas relacionadas con la implicación de las comunidades.
  • Agència d’Ecologia Urbana de Barcelona. Socio clave en la definición e implementación del operador energético local.
  • Institut Català de l’Energia (ICAEN). Ayudará a definir el modelo de contrato de ahorro energético.

 

Modificado por última vez enViernes, 16 Noviembre 2018 13:04
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