Humedades por condensaciones interiores en edificios anteriores a 1980 - Estudio práctico
En España el número de edificios residenciales existentes según el censo del 2011 realizado por el Instituto Nacional de Estadística es cercano a 9,7 millones de edificios con 25,9 millones de viviendas. El 40 % fueron construidos entre el año 1939 y 1979. Si a esto se le suma los edificios construidos con anterioridad al año 1939, se obtiene que un 57% del total de los edificios residenciales fueron construidos sin tomar en cuenta criterios térmicos, anteriores a la aparición de la norma NBE- CT-79 [1]. El fenómeno de pared interior fría es habitual en estos tipos de edificios debido a sus cerramientos sin aislamiento y diferentes tipologías de puentes térmicos no resueltos. A esto se suma un sensible aumento de la estanquidad al aire de las viviendas debido a la sustitución de las ventanas por carpinterías modernas mucho más herméticas en estancias sin ningún tipo de sistema de ventilación en origen.




AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes) reivindica en el Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora el 5 de junio, la contribución del aislamiento térmico en la consecución del objetivo de eficiencia energética de los edificios. La asociación considera que una mayor
La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 junto a la ausencia de vacuna y tratamiento eficaz y seguro, han puesto de manifiesto la necesidad urgente de tomar medidas preventivas para evitar el contagio. De entre las acciones preventivas diarias se incluye la desinfección de superficies con productos virucidas. Y entre las diferentes opciones el ozono se ha planteado como una alternativa. Pero ¿Es el ozono el método más efectivo y seguro de desinfección? ¿Existe algún riesgo para las personas? La Federación Española de Empresas de Calidad Ambiental Interior (FEDECAI) se ha pronunciado al respecto.
Antiguamente se pensaba que el aumento del uso de aislamiento térmico en los edificios para mejorar el confort y la eficiencia energética podía perjudicar la Calidad del Aire Interior. Esta creencia se sustentaba en que el aislamiento térmico incrementa la estanqueidad de la envolvente, reduciendo las infiltraciones y las renovaciones de aire, al tiempo que los propios materiales de aislamiento podían emitir substancias perjudiciales al ambiente interior. Sin embargo, tal y como nos explicaremos a lo largo de este artículo, el aislamiento térmico sí que ayuda a mejorar la Calidad del Aire Interior de los espacios habitables, además de ser necesario para alcanzar las prestaciones de eficiencia energética, salubridad y habitabilidad de los edificios.
Las personas pasan generalmente más del 80% de su tiempo en espacios interiores y de ese tiempo, gran parte de la población activa desarrolla su jornada laboral de 8 horas diarias en una oficina. La salud de las personas depende en gran medida del ambiente interior donde trabajamos, habitamos o realizamos cualquier tipo de actividad durante un tiempo prolongado. Y así lo constata la OMS (Organización Mundial de la Salud) cuando hace referencia al Síndrome del Edificio Enfermo (SEE).
A finales de 2016, la Comisión Europea presentó un nuevo paquete de medidas con el objetivo de proporcionar el marco legislativo estable necesario para facilitar la transición de energía limpia. Este paquete supone una revisión de ocho directivas, incluidas la DEEE, la Directiva de Eficiencia Energética y la Directiva de Energías Renovables. En la
