Certificaciones edificios sostenibles: LEED como metodología alternativa para lograr edificios más saludables
Un edificio sostenible es aquel que ha sido diseñado y construido para que su impacto en el medio ambiente sea el menor posible durante todo su ciclo de vida. Desde que se construye, incluyendo toda su vida útil, hasta su fin de vida o desmontaje. Pero además, un edificio sostenible se diseña y construye teniendo en cuenta la salud y el confort de los usuarios. Para ello es necesario haber tenido en cuenta factores relativos a la calidad del ambiente interior. Un concepto que integra aspectos relativos a la calidad del aire interior, pero también al confort térmico, acústico, lumínico o de calidad de vistas conectando el interior con el exterior.
No debemos de olvidar que la salud de las personas depende en gran medida del ambiente interior donde trabajamos, habitamos o realizamos cualquier tipo de actividad durante un tiempo prolongado. Y así lo constata la OMS (Organización Mundial de la Salud) cuando hace referencia al Síndrome del Edificio Enfermo (SEE).




Con la publicación el jueves 23 de mayo de la Orden de Sanidad SND/440/2020, se reactivan las obras de rehabilitación en viviendas habitadas, que eran la única actividad del sector de la construcción que permanecía suspendida por el estado de alarma.
Es evidente que existe una relación directa entre la
La EPA (Agencia de Protección Medioambiental) de Estados Unidos estima que el aire en nuestras viviendas está de 2 a 5 veces más contaminado que el aire exterior. Después de tantos días de confinamiento, seguramente nos hemos dado cuenta de esto, y de la importancia de vivir en un ambiente saludable. Nos ha dado la oportunidad de redescubrir nuestro hogar, reflexionar sobre su habitabilidad y cómo mejorarla.
A menudo se realizan obras de rehabilitación de gran presupuesto sin conocer el funcionamiento real del edificio o analizar los consumos reales de sus instalaciones. Esto es precisamente lo que puede solucionar una auditoría energética, antes de iniciar cualquier obra o proyecto en los edificios: saber en detalle cuánta energía se gasta, dónde y quizás lo más importante: cuánto cuesta. Sólo de esta manera se puede asegurar que una obra es realmente necesaria y centrada en los problemas reales de forma eficiente.
