Mantenimiento de la bomba de calor: qué revisar, cada cuánto y quién debe hacerlo
- Escrito por Idoia Arnabat CALORYFRIO
El mantenimiento de la bomba de calor es lo que separa un equipo que rinde como el primer día de otro que consume más, calienta peor y se avería antes de tiempo. La bomba de calor proporciona calefacción, refrigeración y, en muchos casos, agua caliente sanitaria, pero su rendimiento depende de que los filtros, los intercambiadores y el circuito de refrigerante estén en buen estado. Con revisiones periódicas se consigue una mayor eficiencia energética, un menor consumo y un menor gasto, porque se reduce la energía que necesitan los motores (ventiladores o bombas) para mover el aire y los fluidos.
El mantenimiento de las bombas de calor no es complejo ni costoso, como a veces se piensa por desconocimiento. Los sistemas de bomba de calor residenciales requieren un mantenimiento mínimo y sencillo. Eso sí, hay tareas que puede hacer el propio usuario y otras que, por normativa, corresponden a un profesional habilitado. A continuación vemos qué revisar, cada cuánto y quién debe hacerlo.

Plan de promoción de la bomba de calor:
En este artículo:
- ¿Por qué es importante el mantenimiento de la bomba de calor?
- Mantenimiento que puede hacer el usuario
- Mantenimiento que debe hacer un profesional
- ¿Cada cuánto hay que revisar una bomba de calor?
- Refrigerante: circuito cerrado, pero no exento de fugas
- Señales de que tu bomba de calor necesita una revisión
- Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante el mantenimiento de la bomba de calor?
Los filtros, las baterías o intercambiadores y los ventiladores trabajan moviendo y transfiriendo grandes caudales de aire. Si se ensucian u obstruyen, el equipo necesita más energía para dar la misma potencia y calienta o enfría más despacio. Un mantenimiento preventivo bien hecho reduce el consumo, evita averías costosas y alarga la vida útil del equipo, que depende, además, de las horas anuales de funcionamiento.
Además, es una obligación del titular. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece que el titular o usuario de la instalación es responsable de su mantenimiento y que este no puede sustituirse por la garantía del fabricante. Para entender mejor la normativa, consulta nuestro artículo sobre el RITE.
Mantenimiento que puede hacer el usuario
Antes de cualquier tarea, apaga el equipo y desconéctalo de la corriente. Así evitarás sustos y accidentes.
Limpieza de los filtros de la unidad interior
Si los filtros están sucios, la bomba de calor no calienta con la misma rapidez ni con la misma potencia. En los equipos split y de conductos, la limpieza es sencilla: se extrae el filtro, se aspira o se lava con agua fría y se deja secar a la sombra (nunca al sol, para que no se deforme y luego encaje mal) antes de colocarlo de nuevo en su posición. Con una o dos limpiezas al año suele bastar en uso doméstico; si el equipo trabaja muchas horas o está en un entorno con mucho polvo, conviene hacerlo con más frecuencia. Tienes el paso a paso en nuestra guía para limpiar los filtros del aire acondicionado.
Revisión visual de la unidad exterior
Comprueba que la unidad exterior está libre de objetos como hojas, papeles o plásticos que obstruyan las rejillas del ventilador o la batería, porque reducen la superficie de intercambio. Si limpias la batería con agua, hazlo sin deformar las aletas; si no tienes experiencia, déjalo en manos del instalador. En las zonas costeras, el salitre se acumula en los componentes y afecta al rendimiento y a la vida útil: aquí conviene un mantenimiento y una limpieza más frecuentes, realizados por personal especializado. Si la unidad cuelga de la fachada, verifica también el estado de sus soportes.
Condensados y desagües
La unidad interior genera condensados cuando trabaja en modo frío, y el desagüe puede atascarse y provocar malos olores, bacterias o fugas de agua. En invierno, la unidad exterior elimina el hielo con ciclos de desescarche y descarga agua. Mantén despejados ambos desagües y el entorno de la unidad para que el agua no se acumule ni se congele. Si el desagüe sigue obstruido, avisa al instalador.
Mantenimiento que debe hacer un profesional
Hay operaciones que requieren herramientas, conocimientos y, en algunos casos, certificación. Las realiza una empresa mantenedora habilitada. Entre las operaciones de mantenimiento preventivo que recoge la instrucción técnica IT 3.3 del RITE figuran la limpieza de evaporadores y condensadores, la comprobación de la estanquidad y de los niveles de refrigerante y aceite, y la revisión de bombas y ventiladores, del aislamiento térmico y del sistema de control. Además, el técnico puede medir el consumo eléctrico del compresor y de los ventiladores: un consumo superior al normal es una señal temprana de que algo empieza a fallar.
En las bombas de calor aire-agua (aerotermia), la revisión incluye también el circuito hidráulico: presión, filtros del circuito, purga de aire y funcionamiento de las bombas de circulación. Por su mayor complejidad técnica, es recomendable que lo revise un profesional.
¿Qué dice el RITE sobre quién debe mantener la instalación?
- Entre 5 kW y 70 kW de potencia térmica nominal total instalada (en calor o frío): el mantenimiento lo realiza una empresa mantenedora, según el «Manual de uso y mantenimiento» de la instalación.
- Más de 70 kW: además, el titular debe suscribir un contrato de mantenimiento con la empresa mantenedora, que emite cada año el certificado de mantenimiento.
- Más de 5.000 kW en calor o 1.000 kW en frío: el mantenimiento se realiza bajo la dirección de un técnico titulado competente (director de mantenimiento).
- Todas las operaciones se anotan en un registro de mantenimiento, que el titular conserva durante al menos cinco años.
Para el mantenimiento puedes recurrir a un instalador profesional de climatización.
¿Cada cuánto hay que revisar una bomba de calor?
Los filtros se limpian una o dos veces al año. La revisión profesional tiene una periodicidad mínima que fija el RITE según la potencia y el uso: en viviendas, cada cuatro años hasta 12 kW y cada dos años entre 12 y 70 kW. El manual del fabricante puede exigir revisiones más frecuentes.
El RITE fija unas periodicidades mínimas para las operaciones de mantenimiento preventivo (tabla 3.1 de la IT 3.3), que dependen del uso del edificio y de la potencia útil nominal del equipo. Para los equipos de aire acondicionado, que incluyen las bombas de calor en modo refrigeración, son estas:
| Potencia útil nominal (Pn) | Viviendas | Resto de usos |
|---|---|---|
| Hasta 12 kW | Cada 4 años | Cada 2 años |
| Más de 12 kW y hasta 70 kW | Cada 2 años | Anual |
| Más de 70 kW | Mensual | Mensual |
Son periodicidades mínimas: el «Manual de uso y mantenimiento» del fabricante puede exigir revisiones más frecuentes. En instalaciones de hasta 70 kW con supervisión remota en continuo, la periodicidad puede ampliarse hasta dos años siempre que estén garantizadas la seguridad y la eficiencia energética. Y si tu bomba de calor se utiliza también para calefacción, ten en cuenta que la misma tabla recoge una revisión anual para el resto de instalaciones de calefacción: consulta con tu empresa mantenedora qué programa corresponde a tu equipo.
Refrigerante: fugas poco habituales pero ¿qué hacer si ocurren?
Una bomba de calor correctamente instalada y estanca no necesita recargas periódicas de refrigerante. Pero si el equipo pierde potencia, no alcanza la temperatura de consigna o acumula hielo de forma anormal, puede haber una fuga. En ese caso hay que localizarla y repararla, no limitarse a rellenar el gas.
Cualquier intervención que implique abrir el circuito (control de fugas, reparación, mantenimiento o recuperación del refrigerante) debe hacerla personal con certificación en gases fluorados. Los requisitos mínimos de certificación de las personas físicas y de las empresas que trabajan para terceros, y el reconocimiento mutuo de los certificados entre países, los fija el Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2215, que deroga el anterior Reglamento (UE) 2015/2067. Quien tenga un certificado emitido con la norma anterior solo puede seguir usándolo si actualiza sus conocimientos al nivel que exige la nueva. En España, la expedición de estos certificados se desarrolla en el Real Decreto 115/2017, pendiente de sustitución por un nuevo real decreto que el Ministerio para la Transición Ecológica tramita; mientras no se publique en el BOE, sigue aplicándose.
Además, el Reglamento (UE) 2024/573 sobre gases fluorados obliga al operador de los equipos a realizar controles de fugas cuando la carga alcanza las 5 toneladas de CO₂ equivalente (10 toneladas si el equipo es hermético y así está etiquetado). La frecuencia mínima es anual entre 5 y 50 toneladas, semestral entre 50 y 500 toneladas y trimestral a partir de 500 toneladas, y los intervalos se duplican si el equipo dispone de un sistema de detección de fugas. La carga y el potencial de calentamiento del gas figuran en la etiqueta del equipo; los equipos domésticos de carga reducida pueden quedar por debajo de estos umbrales, pero la comprobación de la estanquidad sigue formando parte del mantenimiento profesional.
Señales de que tu bomba de calor necesita una revisión
Aunque hayas cumplido con los plazos, solicita la revisión de un instalador si observas alguno de estos síntomas:
- El equipo tarda más en calentar o enfriar la estancia o no alcanza la temperatura de consigna.
- La factura de la luz sube sin que haya cambiado el uso.
- Se forma hielo de manera anormal en la unidad exterior.
- Aparecen ruidos o vibraciones extraños, malos olores o fugas de agua.
- El equipo muestra códigos de error.
Preguntas frecuentes sobre el mantenimiento de la bomba de calor
¿Es obligatorio el mantenimiento de la bomba de calor?
Sí. El RITE responsabiliza al titular de la instalación de su mantenimiento y establece periodicidades mínimas. A partir de 5 kW de potencia térmica nominal total instalada exige expresamente que lo realice una empresa mantenedora habilitada, y por encima de 70 kW, además, un contrato de mantenimiento.
¿Cada cuánto hay que hacer el mantenimiento de una bomba de calor?
Los filtros, una o dos veces al año en uso doméstico. Las revisiones del profesional, según la tabla 3.1 de la IT 3.3 del RITE y el manual del fabricante: en equipos de hasta 12 kW de aire acondicionado, cada cuatro años en viviendas y cada dos en otros usos; entre 12 y 70 kW, cada dos años en viviendas y anualmente en otros usos.
¿La garantía cubre el mantenimiento?
No. Según el RITE, el mantenimiento es responsabilidad del titular y no puede sustituirse por la garantía.
¿Hay que recargar el gas de la bomba de calor todos los años?
No. El circuito es cerrado y no necesita recargas rutinarias. Si falta refrigerante, hay una fuga que debe localizar y reparar personal con certificación en gases fluorados.
¿Puedo limpiar yo mismo la unidad exterior?
Puedes retirar hojas u objetos que obstruyan las rejillas con el equipo apagado y desconectado. La limpieza de la batería y el mantenimiento en zonas costeras, por el salitre, es mejor que lo haga personal especializado.
Plan de promoción de la bomba de calor:
** Si tu bomba de calor no rinde como antes, pide ayuda a un profesional: en Caloryfrio puedes encontrar instaladores de climatización habilitados para revisar y mantener tu equipo.
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