Calderas de biomasa y pellets ▷ Tipos, precios, ventajas e instalación
Las calderas de biomasa utilizan como fuente de energía combustibles naturales como materiales de calefacción un ejemplo son los pellets de madera, huesos de aceituna, residuos forestales, cáscaras de frutos secos, etc. para generar calefacción (por radiadores, aire o suelo radiante) y agua caliente a una vivienda o edificio de viviendas. Es por ello que se las considera las calderas de combustión más ecológicas del mercado.




Cada año, al llegar el invierno, los hogares ponen de nuevo a prueba sus sistemas de calefacción. Y el resultado es un incremento de la demanda urgente en calderas diseñadas para la sustitución de equipos antiguos. Thermor cuenta con una extensa gama de modelos concebida con el objetivo de poder ofrecer una solución óptima para cada necesidad de instalación.
Manautec, único Servicio Técnico Oficial para la marca Manaut en la Comunidad de Madrid, pone a disposición de sus clientes una Extensión de Garantía Total de 5 años para mantener completamente ajustado su nuevo equipo de calefacción.
AIC Calefacción Ibérica ha introducido en la península la gama de calderas murales de acero inoxidable Nesta Chrome. Disponibles en potencias de 60 a 150 kW están siendo reconocidas en el mercado como las mejores de su categoría por diseño y prestaciones, como lo atestiguan las numerosas instalaciones realizadas en los últimos meses.
Saunier Duval presenta un nuevo concepto de caldera que integra la más avanzada tecnología para ofrecer el máximo confort con el mínimo consumo (hasta un 35% de ahorro en calefacción respecto a calderas de no condensación y un 10% más de eficiencia en ACS que el resto de calderas de condensación).
La principal fuente de contaminación ambiental, que puede afectar a la calidad del aire interior de los edificios, es consecuencia directa del uso de combustibles sólidos. Con el fin de descarbonizar el parque inmobiliario, reduciendo las toneladas de emisiones de C02 que emiten al año las instalaciones contaminantes, el verano es la época perfecta del año para sustituir las calderas más contaminantes por otras más eficientes energéticamente, ya que los equipos dejan de estar en funcionamiento y no se ocasionan molestias a los vecinos por el apagado de la calefacción. 