El camino para reducir las emisiones de las aplicaciones de refrigeración comercial ante el cambio climático
Todos hemos visto en algún momento los titulares que destacan los efectos devastadores del cambio climático si no se llevan a cabo los esfuerzos suficientes para reducir las emisiones a la atmósfera, que vaticinan un futuro catastrófico. A pesar de esto, se debe tener mucho cuidado en evitar reacciones que, a simple vista, pueden parecer la opción más correcta pero que, sometidas a escrutinio, son realmente un error con graves consecuencias.




El enfriamiento adiabático utiliza un principio termodinámico simple: se aprovecha la tendencia que tiene el aire a absorber humedad, reduciendo su temperatura en el proceso, pero no así su energía interna. De este modo hemos conseguido una corriente de aire frío con un aumento de su humedad relativa.
La eficiencia del amoniaco como refrigerante convierte a este fluido una de las grandes tendencias de uso en las nuevas instalaciones frigoríficas. Sus ventajas tienen que ver con su compatibilidad con el medio ambiente -al no agotar la capa de ozono y no contribuir al calentamiento global-, con sus propiedades termodinámicas -que hacen que necesite de poca energía para llevar a cabo los procesos de enfriamiento- y con su coste.
El relleno es el material que ocupa el interior de la torre de refrigeración. Sobre la superficie del relleno se realiza el intercambio de temperatura del agua que llega a la torre del circuito de refrigeración para ser refrigerada, transfiriendo el exceso de temperatura al aire que circula dentro de la torre de enfriamiento en forma de vapor. Torraval, fabricante de torres de refrigeración, nos muestra en este artículo un caso de sustitución de un relleno en mal estado en una planta siderúrgica.
Completada en 2018, la nueva instalación del Data Center DC 10 en Ostermiething (Austria) es el primer centro de datos al que el Consejo Austriaco de Edificación Sostenible (ÖGNI) ha concedido un Certificado de Oro para la sostenibilidad. Mientras que la refrigeración natural con agua de río juega un papel clave en la ecosostenibilidad del sistema, la capacidad de refrigeración continua requerida está garantizada por medios mecánicos - con cuatro enfriadores de amoníaco GEA BluAstrum.
