Lana insuflada en vivienda unifamiliar, falso techo bajo cubierta y aislamiento bajo pavimento en solera - Ursa #ViviendaSostenible
- Publicado en Rehabilitación de Edificios
En ocasiones, los grandes cambios empiezan por acciones invisibles. En esta entrega de la serie URSA #ViviendaSostenible, nos adentramos en el estudio "Vivienda unifamiliar: insuflado con lana, falso techo y solera", donde se demuestra que no hace falta transformar la fachada de una casa para revolucionar su eficiencia energética. Actuar desde el interior, de forma limpia, rápida y eficaz, puede suponer un antes y un después en el confort y el ahorro del hogar.
¿Qué se analiza en este estudio?






En este nuevo caso de la serie URSA #ViviendaSostenible, veremos un estudio de rehabilitación de un edificio plurifamiliar en bloque con acciones que tienen lugar en la fachada, falso techo bajo forjado en primer suelo y cubierta invertida. Veremos cuáles son los beneficios técnicos y económicos de esta rehabilitación realizada con materiales aislantes.
El diseño de la cubierta de un edificio responde generalmente a criterios de adaptación al clima en el que se construye, pero también a criterios estéticos, normativos y al uso principal del edificio y los requerimientos del mismo. Es por ello por lo que existen diferentes tipologías de cubiertas. La clasificación más básica distingue entre cubierta plana y cubierta inclinada. Ambas pueden ser ventiladas y no ventiladas, o transitables, para personas y/o vehículos, y no transitables. También podemos hablar de cubiertas de diseño bioclimático, como las cubiertas ajardinadas, cubiertas reflectantes, también llamadas cubiertas frías, o cubiertas estanque. En este artículo nos centramos en las características principales de las cubiertas planas e inclinadas



La cubierta de un edificio es una de las partes más importantes del inmueble, ya que lo protege de los agentes atmosféricos externos como la lluvia, el viento o los rayos solares. Además de su papel de “defensa” del edificio, este elemento es clave para garantizar una gestión eficiente de la energía. Según datos de AIFIm, la Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización, cerca del 35% de la energía se pierde por la cubierta, si esta no está correctamente ejecutada.
La cubierta es uno de los elementos más importantes del edificio, ejerciendo de protección ante el agua, el sol, el viento o la nieve. También puede contribuir notablemente a la eficiencia energética del inmueble, siempre que esté correctamente construida –hasta el 30% de la energía de un edificio se puede perder por una cubierta mal aislada–.

