Cómo contabilizar el consumo en una instalación de calefacción central

Repartidores costesMediante este protocolo se pretende ayudar a gestores energéticos a repartir los costes de una instalación térmica colectiva que proporciona servicios de calefacción y ACS.

El primer paso será disponer de sistemas de contabilización de los servicios de calefacción y de ACS, para ello se precisará de:

  • Contador de energía a la entrada de la vivienda, o bien repartidores de costes instalados en los principales emisores de la vivienda.
  • Contador de ACS individual. También podría calcularse el consumo de ACS como un porcentaje del consumo de AFS medida por el correspondiente contador individual.

Dado que estas instalaciones centralizadas tienen tiempo funcionando la comunidad de vecinos conoce los costes asociados a estos servicios. El reparto “proporcional” en base al consumo de cada vecino aunará los beneficios energéticos de una instalación colectiva con los beneficios de la contabilización y facturación individual.

El coste de explotación no puede dividirse únicamente en coste variable proporcional al consumo de energía de cada vivienda, pues existen costos fijos, justificados por la necesidad de mantener el servicio disponible para cada vecino tanto si consumo energía como si no lo hace.

Para repartir los consumos de cada vivienda se deben analizar los costes de la explotación de calefacción y ACS, pues tendrán componentes fijos, que deberán repartirse independiente del consumo de cada vecino, y componentes variables en función del consumo energético de cada vivienda.

Costos instalación térmica

Objetivo

Determinar el término fijo y variable en función del consumo con los que se deberá facturar a los vecinos que disfruten de la instalación centralizada de calefacción y ACS.

Modelo de recibo comunitario anual:

modelo de recibo
 

Así una vivienda desocupada, sin consumo, tendría un recibo mínimo como el siguiente:

Modelo recibo 2

Reparto entre costes de calefacción y de ACS

Cuando una instalación térmica es mixta con servicio de calefacción y ACS se deberá realizar un primer reparto de estos costes entre ambos servicios.

Para realizar esta división de costes entre ambos servicios en primer lugar habrá que ver “el peso” de cada servicio en el costo total. En muchos casos el consumo en calefacción será superior o al de ACS, o al menos el 50 %. Esta proporción dependerá de varios factores:

  • Zona climática, pues en zonas climáticas severas invernales, como las zonas D y E, tienen grandes consumos de calefacción.
  • La superficie calefactada.
  • La existencia o no de producción solar de ACS. Pues si existe ACS mediante energía solar térmica el consumo de ACS convencional se reduce.

El documento HE 1 en su tabla B1 y B2 del apéndice B indica las zonas climáticas en función de la provincia y la altitud de la población.

  • Zona climática A: Almería, Cádiz, Málaga, Melilla, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
  • Zona climática B: Alicante, Córdoba, Huelva, Sevilla, Castellón, Ceuta, Murcia, Mallorca, Tarragona y Valencia.
  • Zona climática C: Badajoz, Cáceres, Jaén, Toledo, Granada, Barcelona. Girona, Ourense, Bilbao, A Coruña, Donostia, Oviedo, Pontevedra y Santander.
  • Zona climática D: Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Lleida, Madrid, Tarragona, Cuenca, Huesca, Logroño, Salamanca, Segovia, Teruel, Valladolid, Zamora, Lugo, Palencia, Pamplona y Gazteiz.
  • Zona climática E: Ávila, Burgos, León y Soria.

Cada provincia podrá tener distintas zonas climáticas. Por ejemplo, Albacete capital, con una altitud de 677 sobre el nivel del mar es zona climática D, pero las poblaciones que se encuentran a una altitud menor a 450 m.s.n.m. serán zona climática C, y las de altitud superior o igual a 950 m.s.n.m. serán zona climática E. Así si la instalación está situada en una población con una altitud muy distinta de la capital de provincia habrá que consultar la tabla de zonas climáticas del documento básico de ahorro de energía del Código Técnico de la Edificación.

Así el costo imputable al servicio de calefacción respecto del total se establece según las siguientes tablas en los siguientes porcentajes, según la superficie de las viviendas calefactadas.

De tal modo que para el reparto del costo de combustible, y la mayoría de costos, se asignará al servicio de calefacción el indicado en las siguientes tablas respecto del coste total del combustible anual consumido.

Caso de instalaciones sin energía solar térmica para producción de ACS:


Tabla 1

Caso de instalaciones con energía solar térmica para producción de ACS:

Tabla 2

El resto de costos menos significativos en cuanto a importe se dividirán:

  • 50 % al servicio de calefacción.
  • 50 % al servicio de ACS.

O bien se podrá seguir el mismo criterio expuesto anteriormente.

Resumen del reparto entre servicio de calefacción y de ACS:

Tabla 3

Una vez repartidos los costos entre los servicios de calefacción y ACS, se deberá analizar la composición y reparto entre costos fijos y variables.

Los costos fijos se repartirán entre todos los vecinos, tanto si consumen calefacción y/o ACS, como si no lo hacen. Y los costos variables se repartirán proporcionalmente a los consumos energéticos de calefacción y litros de ACS consumidos.

Combustible

Empleando las tablas 1 y 2 se reparte el costo del combustible entre los servicios de calefacción y de ACS. Este será el costo principal en la explotación de la instalación térmica. 

Una vez asignada la parte del coste imputable a la calefacción y al ACS deberá analizarse la parte considerada como costo fijo y costo variable. Pues no todo el costo podrá ser considerado como variable, debido a que la explotación energética tendrá gastos fijos, pues la instalación deberá estar funcionando tanto si los vecinos están consumiendo o no.

Así, dentro de cada servicio, calefacción y ACS, el combustible se considera un costo con un porcentaje fijo y otro variable, que deberemos valorar esta proporción.

El consumo variable dependerá de la lectura de los contadores de energía y/o ACS.

El porcentaje que se asignará como costo fijo dependerá de la zona climática.


Tabla 4

Este coste fijo debe existir pues existen pérdidas por distribución y además otros aspectos como:

  • El rendimiento del sistema depende del consumo, siendo el rendimiento inferior a cargas parciales.
  • Las viviendas sin calefacción, también están consumiendo calefacción, al “robarle” calor a las viviendas calefactadas provocando un mayor consumo en las viviendas colindantes calefactadas.
  • Las viviendas desprotegidas, como las situadas en los extremos del edificio tienen una mayor necesidad de calefacción que se debe compensar.

El coste fijo debe repartirse proporcionalmente siguiendo algún criterio, como por ejemplo:

  • Potencia instalada, aunque resulte injusta con las viviendas desprotegidas.
  • Cuota de participación, pues se entiende que el consumo será proporcional a la superficie de la vivienda.

Durante la explotación de la instalación, si algún vecino aumenta la potencia instalada, se debería aumentar su costo fijo.

Consumo eléctrico

Es imputable a los servicios de calefacción y ACS, siendo su mayor parte independiente del consumo. Por tanto, se considera un costo fijo al 95 ó 100 %.

Mantenimiento

El mantenimiento es obligatorio, y debe llevarse a cabo tanto si existe consumo como si no lo hay.

El mantenimiento se puede dividir en 2 tipos:

  • Mantenimiento preventivo: Se considera costo fijo al 100 %.
  • Mantenimiento correctivo: Se considera un costo fijo al 90 ó 100 %, pues en parte depende del uso de las instalaciones.

Agua fría

Se empleará agua para el llenado de la instalación térmica (poca cantidad), y básicamente para el servicio de ACS.

Para el servicio de ACS depende directamente del consumo de ACS de los vecinos. Será un costo variable, al 100 %, e imputable únicamente al servicio de ACS.
Para el llenado de la instalación térmica será un costo muy pequeño e independiente de los consumos de calefacción y ACS. Este costo, casi despreciable, se puede repartor como un costo 100 % fijo entre los servicios de calefacción y de ACS.

Administrativos

Pueden existir otros costos como:

  • Elaboración de recibos individuales.
  • Parte proporcional de los gastos del personal contratado por la comunidad: portero, administrador, etc.
  • Financieros.
  • Otros gastos.

Estos costos se consideran como fijos al 100 %. Y se repartirán al 50 % entre los servicios de calefacción y ACS.

Reparto de costos de calefacción

Deberá existir en cada instalación individual un contador de energía, o bien, disponer de repartidores de costos sobre los principales emisores de calor.

En el servicio de calefacción existen pérdidas por distribución que serán menores que en el servicio de ACS.

Para determinar la parte fija se observará la zona climática determinándose este coste de acuerdo con la tabla 4, que volvemos a reproducir:

Tabla 5

Reparto de costos de ACS

Desde los años 80, la reglamentación dispuso la necesidad de colocar contadores de ACS para el reparto de costos.

Pero el costo no es puramente variable, pues además existen (por desgracia) grandes pérdidas por recirculación, las cuales serán más significativas en consumos pequeños. 

Dentro de los costos del servicio de ACS, este se dividirá, por tanto, en costos fijos que serán entre el 40-50 % como fijo, y costos variables, dependientes del consumo de ACS, que oscilarán entre el 50-60 %.

La proporción de costo fijo dependerá de la zona climática determinándose este coste de acuerdo con la tabla 4, que volvemos a reproducir:

Tabla 6

Resumen de costes fijos y variables

Tabla 7

Procedimiento de gestión

Empleando los datos de los últimos años, y en primer lugar se elaborará un presupuesto contabilizando todos los gastos de calefacción y de ACS. No puede determinarse el costo hasta que no hayan finalizado las campañas de ambos servicios.

Se realizará un reparto en base a la cuota de participación incluyéndose ese importe en los recibos mensuales de los vecinos. La finalidad será que existan fondos para hacer frente a los gastos que se irán produciendo a lo largo de la temporada.

Una vez finalizado el año se regularizará en base al consumo de cada vecino. Liquidándose el saldo positivo o negativo de manera individual.

 Y se preparará el presupuesto para el año siguiente.

 A través de este enlace se puede descargar el documento con todo el proceso y un ejemplo realizado con este procedimiento:

Artículo redactado por Javier Ponce, Miembro del Comité Técnico de la Asociación C.N.I. y Director de FORMATEC



 

 

 

 
Modificado por última vez enViernes, 12 Enero 2018 13:55
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