Certificado BREEAM: construcción sostenible mucho más allá de la eficiencia energética
BREEAM es un estándar reconocido internacionalmente, que evalúa y certifica el nivel de sostenibilidad de un edificio o espacio urbano. Un sistema que fomenta una construcción más sostenible, lo cual se traduce en beneficios a nivel de ahorro, salud y protección del medio ambiente, para todas las personas vinculadas al uso de dicho edificio o espacio urbano. El certificado BREEAM es una garantía de calidad, que demuestra el compromiso por construir de una forma más respetuosa y sostenible para todos, avalada por una entidad reconocida internacionalmente que en España está representada a través del Instituto Tecnológico de Galicia (ITG). En este artículo, te explicamos los aspectos más importantes de este sistema de certificación.

- El papel del asesor BREEAM
- Niveles de certificación BREEAM
- Criterios de evaluación del certificado BREEAM
- Parámetros de sostenibilidad para el Certificado BREEAM
- Relación y comparativa entre LEED y BREEAM
- Proceso para obtener la certificación BREEAM
El papel del asesor BREEAM
El Asesor BREEAM es un profesional de carácter técnico encargado de guiar un proyecto de construcción a través de todo el proceso de certificación bajo el estándar BREEAM. El asesor actúa como nexo entre el cliente, el equipo de diseño y BREEAM ES y su labor se divide fundamentalmente en dos áreas de actuación: la consultoría y la auditoría. Por su parte, BREEAM ES representa el sistema de certificación gestionado por el Instituto Tecnológico de Galicia (ITG), órgano encargado en España de adaptar los manuales a la legislación española, formar y supervisar a los asesores y tramitar los certificados. Existen cinco esquemas de certificación: Urbanismo, Vivienda, Nueva Construcción, en Uso y A medida
Funciones de consultoría del Asesor BREEAM
En su faceta como consultor, el asesor desempeña un papel estratégico desde las fases iniciales del proyecto, hasta la post-construcción. Sus responsabilidades principales incluyen:
- Pre-evaluación. Realiza un estudio inicial de los requisitos de sostenibilidad que cumple el proyecto en su estado actual. Para ello recopila la información disponible del cliente o el programa de necesidades.
- Planificación de la clasificación. En esta fase se define, en coordinación con el cliente, los objetivos de sostenibilidad y los criterios específicos que se deben cumplir para alcanzar una determinada clasificación BREEAM.
- Recomendaciones de diseño. El asesor orienta al equipo de diseño y para ello aporta soluciones técnicas e investiga estrategias que permitan aplicar correctamente las medidas de sostenibilidad fijadas.
- Coordinación de especialistas. Esta fase es fundamental para asegurar que se alcanzan los objetivos. Aquí el Asesor BREEAM identifica y elabora un listado de los técnicos especialistas necesarios para obtener ciertos créditos. El asesor además debe coordinar el trabajo de todos ellos.
- Gestión de evidencias. Se encarga de recopilar y organizar todas las evidencias documentales, como pueden ser fotos, planos, memorias, etc. Esta documentación es necesaria para justificar el cumplimiento de los criterios que se persiguen ante el organismo certificador (BREEAM ES a través de ITG).
Funciones de auditoría del Asesor BREEAM
Como auditor, el asesor es el único profesional reconocido para interactuar formalmente con BREEEAM ES en el proceso de certificación. Sus tareas clave son:
- Registro del proyecto. Realiza el registro oficial ante BREEAM ES, gestionando las tasas correspondientes y redactando el protocolo de comunicación del proyecto.
- Redacción de informes de evaluación. Elabora los informes técnicos necesarios para la obtención tanto del Certificado Provisional como del Certificado Final. Estos informes son remitidos a BREEAM ES para su verificación y validación final.
En esquemas como Obra Nueva y Vivienda, el Asesor BREEAM también puede intervenir en la fase de licitación, revisando pliegos para incluir aspectos de sostenibilidad y evaluando las ofertas técnicas de los licitadores. Durante la fase de construcción, realiza visitas a la obra para verificar in situ la implementación de las medidas y aportar la documentación fotográfica requerida para el informe final.
Niveles de certificación BREEAM
La metodología BREEAM utiliza una escala de clasificación estándar que permite a los clientes y otras partes interesadas comparar el comportamiento ambiental de un edificio con otros activos certificados bajo el mismo esquema. Los niveles de certificación se determinan en función del porcentaje total de puntos obtenidos tras aplicar las ponderaciones por categoría y cumplir con los requisitos mínimos exigidos.
Los niveles de certificación y sus umbrales de puntuación son los siguientes:
- Puntuación igual o mayor al 85%.
- Puntuación igual o mayor al 70%.
- Muy bueno. Puntuación igual o mayor al 55%.
- Puntuación igual o mayor al 45%
- Puntuación igual o mayor al 30%.
Si un proyecto obtiene una puntuación inferior al 30% o no cumple con los requisitos mínimos de sostenibilidad establecidos para la áreas fundamentales, se considera como sin clasificar.
En términos de impacto y reconocimiento en el mercado, cada nivel representa un estándar de práctica constructiva. Es decir, el nivel Excepcional se reserva para menos del 1% de los edificios y se considera un ejemplo de innovación. El nivel Excelente representa a un 10% de los mejores edificios en los que se han aplicado mejores prácticas. El nivel Muy bueno y Bueno, representan el 25% y el 50% de los edificios, en los que se ha implementado buenas prácticas avanzadas o buenas prácticas intermedias, respectivamente. Por su parte el nivel Correcto abarca el 75% de los edificios en los que se han aplicado buenas prácticas estándar.
Por último, es importante señalar que existen variaciones en cuanto a la clasificación en esquemas específicos. Por ejemplo, en el esquema BREEAM ES Urbanismo, el certificado provisional otorgado en el Paso 1 se califica únicamente como Apto o No Apto, basándose en el cumplimiento de criterios obligatorios, reservando la clasificación por niveles para el certificado final.
Criterios de evaluación del certificado BREEAM
La metodología BREEAM evalúa el comportamiento ambiental de los edificios a través de un sistema de puntuación con base científica. Dicho sistema se estructura en diez categorías ambientales de sostenibilidad: Gestión, Salud y Bienestar, Energía, Transporte, Agua, Materiales, Residuos, Uso del suelo y Ecología, Contaminación e Innovación. Con todo ello, la evaluación es un proceso que incluye una serie de aspectos a tener en cuenta:
Puntuación y ponderación
La evaluación se rige por un sistema de requisitos, puntos y ponderaciones que determinan la clasificación final del edificio:
- Requisitos y puntos. Cada categoría de las anteriores, contiene una serie de requisitos de evaluación que abordan impactos específicos. Se conceden puntos cuando el edificio demuestra que cumple con los niveles de mejores prácticas definidos para cada requisito. El número de puntos disponibles puede variar según la importancia del impacto que se pretende mitigar.
- Ponderación ambiental. No todas las categorías influyen del mismo modo en el cómputo global. BREEAM aplica una ponderación porcentual a cada categoría para reflejar su importancia relativa. Por ejemplo, la categoría de Energía suele tener un peso mayor con un 18%, en comparación a la categoría de Residuos, cuyo porcentaje equivale a un 7%.
- Cálculo de la nota final. En esta fase el Asesor BREEAM determina los puntos obtenidos en cada requisito individual. El porcentaje de puntos alcanzados en cada sección se multiplica por la ponderación de la categoría correspondiente para obtener la puntuación medioambiental global de dicha área. La suma de todas las puntuaciones de las categorías resulta en la puntuación BREEAM global.
Requisitos mínimos y puntos extraordinarios
Para garantizar que se alcanzan estándares básicos en áreas fundamentales, BREEAM establece una serie de requisitos mínimos obligatorios que deben cumplirse independientemente de la puntuación total alcanzada. Esto sucede en categorías como Energía, Agua y Residuos. Se trata de requisitos que deben cumplirse para optar a determinados niveles de clasificación.
Además, el sistema incentiva la excelencia mediante los puntos de Innovación. Considerados puntos extraordinarios, hasta un máximo de diez, que se otorgan cuando el edificio supera los criterios estándar mediante niveles ejemplares de mejores prácticas. También se pueden conseguir mediante la implementación de tecnologías y procesos innovadores aprobados específicamente por BREEAM. Cada punto extraordinario puede incrementar la clasificación global en un 1% adicional.
Evaluación basada en evidencias
Un aspecto crítico de la evaluación es que todas las decisiones de certificación deben basarse en información verificada y creíble. Es decir, deben se deben basar en evidencias documentales. Para ello el Asesor BREEAM es el encargado de recopilar la documentación necesaria. Pueden ser planos, certificados, especificaciones técnicas, fotografías, etc., que se recopilan durante el tiempo que dura el proceso para demostrar de forma inequívoca el cumplimiento de los criterios ante el organismo certificador.
Fases de la evaluación
La evaluación se realiza normalmente en dos etapas del ciclo de vida del proyecto del edificio:
- Fase de diseño. Conduce a la obtención de una clasificación provisional y un certificado en fase de diseño.
- Fase de post-construcción. El Asesor BREEAM verifica que el edificio terminado se ajusta a lo evaluado anteriormente, permitiendo la emisión del certificado y clasificación final.
Parámetros de sostenibilidad para el Certificado BREEAM
La metodología BREEAM evalúa la sostenibilidad de una edificación y para ello considera diez categorías ambientales, las cuales representan los parámetros clave para mitigar los impactos del edificio y mejorar el bienestar de sus ocupantes. Cada categoría agrupa una serie de requisitos técnicos con base científica.
A continuación, se detallan los parámetros que componen la evaluación:
- Gestión
Esta categoría fomenta la adopción de prácticas de construcción sostenible desde las fases iniciales de diseño hasta la entrega y el seguimiento post-ocupación. Incluye la gestión de proyecto, el coste de ciclo de vida y las prácticas de construcción responsable.
- Salud y Bienestar
Se centra en mejorar la calidad de vida de los usuarios del edificio. Evalúa parámetros como el confort visual e iluminación natural, la calidad del aire interior, el confort térmico, la eficiencia acústica y la accesibilidad.
- Energía
Tiene como objetivo reducir el consumo energético operativo y las emisiones de CO2. Valora la eficiencia energética de las instalaciones, la monitorización del consumo y la integración de tecnologías bajas en carbono o renovables.
- Transporte
Impulsa el acceso a modos de transporte sostenibles para reducir la dependencia del vehículo privado.
- Agua
Promueve la reducción de la demanda de agua potable mediante la especificación de equipos sanitarios eficientes y sistemas de reciclaje como el aprovechamiento de aguas pluviales o grises. También incluye la monitorización y detección de fugas.
- Materiales
Incentiva el uso de materiales con bajo impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida. Se evalúa el aprovisionamiento responsable, como el uso de madera certificada o de materiales reutilizados, y el diseño orientado a la durabilidad y la resiliencia de la envolvente del edificio.
- Residuos
Aborda la gestión sostenible de los residuos tanto en la fase de construcción y demolición como durante el uso del edificio, fomentando el reciclaje y la minimización de desvíos a vertedero.
- Uso del suelo y Ecología
Fomenta la protección y mejora de la biodiversidad del emplazamiento. Prioriza el uso de suelos previamente urbanizados o contaminados frente al uso de terrenos naturales.
- Contaminación
Se enfoca en la prevención y control de la contaminación derivada del edificio. Esto incluye el impacto de los refrigerantes, las emisiones locales de NOx, la atenuación del ruido y la gestión de las escorrentías superficiales para minimizar el riesgo de inundación.
- Innovación
Reconoce la excelencia al superar los niveles de mejores prácticas estándar o al implementar soluciones y procesos innovadores aprobados por BREEAM.
Relación y comparativa entre LEED y BREEAM
Ambos sellos son sistemas voluntarios de la certificación de la sostenibilidad aplicado en el sector de la construcción, de reconocimiento internacional. Existen ejemplos certificados con ambos estándares a nivel mundial. Sin embargo, la metodología BREEAM presenta una serie de características diferenciales en su planteamiento y aplicación, especialmente en el mercado español.
Estos son los puntos clave si comparamos ambos estándares:
Origen y filosofía de aplicación
BREEAM es el método de evaluación y certificación de la sostenibilidad pionero a nivel mundial, ya que fue lanzado en 1990 por la entidad británica BRE (Building Research Establishment). Uno de los valores diferenciales de BREAM es el principio de Pensar global, Actuar Local. A diferencia de otros sistemas más rígidos, BREEAM se adapta al idioma, normativa y práctica constructiva de cada país. En España, el manual fue adaptado en 2010 por el Instituto Tecnológico de Galicia (ITG), incorporando la legislación nacional, como el CTE, y las particularidades del clima y mercado local.
LEED en cambio es de origen americano, desarrollado por el USGBC desde 1993, su primera versión se dio a conocer en 1998 en Estados Unidos. A diferencia de BREEAM, LEED se aplica como un estándar global único basado fundamentalmente en normativa americana, como por ejemplo, los estándares ASHRAE. No obstante, permite ciertos créditos de prioridad regional según la ubicación del proyecto, y en determinados créditos, da la opción alternativa de aplicar normativa o códigos locales.
Sistema de puntuación y ponderación
La diferencia fundamental entre un sello y otro radica en cómo se llega a la nota final. BREEAM utiliza un sistema de ponderación ambiental por categorías. Cada una de las 10 categorías tiene un peso porcentual sobre la nota final basado en su impacto científico. La suma de estas ponderaciones determina el porcentaje final de cumplimiento. LEED, en cambio, utiliza un sistema de puntos acumulativos directos. El edificio suma puntos en cada crédito, sobre un total de 110 puntos posibles, sin necesidad de ponderar por categoría al final del proceso de cálculo.
Proceso de certificación y rol del técnico
BREEAM se fundamenta en la figura obligatoria del Asesor BREEAM, un técnico independiente acreditado que actúa como auditor y único nexo con el organismo certificador. El asesor gestiona las evidencias y redacta los informes de evaluación que posteriormente son validados por BREAM ES (en proyectos que se certifiquen en España) que es quien realmente certifica. LEED en cambio, no exige un auditor externo físico durante el proceso. El equipo de diseño suele contar con un LEED AP (Accredited Professional), por el cual LEED premia su presencia en el equipo con 1 punto, y su función consiste en guiar el proyecto. Sin embargo, la revisión documental y la validación final la realiza directamente el GBCI (Green Business Certification Inc.) de forma remota.
Niveles de clasificación
Ambos certificados utilizan escalas de clasificación pero con diferentes umbrales y nomenclaturas:
- BREEAM. Incluye 5 clasificaciones que son: Correcto, Bueno, Muy Bueno, Excelente y Excepcional. Cada uno alcanza un nivel porcentual distinto que va aumentando conforme aumenta el nivel de excelencia. Siendo el nivel Excepcional el nivel máximo a partir del 85%.
- LEED. Incluye 4 clasificaciones en función de los puntos alcanzados : Certified (40-49), Silver (50-59), Gold (60-79) y Platinum (más de 80 puntos).
Fases y tipos de certificados
BREEAM ofrece un certificado provisional en fase de diseño y un certificado final en fase de post-construcción tras verificar que el edificio terminado cumple con lo proyectado. LEED en cambio se basa habitualmente en una certificación tras la construcción (créditos de proyecto y de fase de construcción), aunque permite una pre-certificación (a nivel de créditos proyecto) para facilitar la comercialización antes de terminar la obra.
Con todo ello se entiende que BREEAM destaca por su adaptabilidad técnica y lingüística al mercado español y un rigor de auditoría basado en el Asesor local, mientras que LEED es valorado por su reconocimiento internacional y sus estructura de puntos fijos estandarizadas a nivel mundial.
Proceso para obtener la certificación BREEAM
El proceso para obtener un certificado BREEAM es una metodología rigurosa. Esta se extiende desde las fases iniciales del proyecto hasta la entrega del edificio, fundamentada en la validación técnica de medidas de sostenibilidad. Este proceso se divide en dos etapas diferenciadas de evaluación: Diseño y Post-construcción.
A continuación, se detallan los pasos clave del proceso:
1. Nombramiento del Asesor BREEAM. Se debe realizar en una fase muy inicial del proyecto. Se asigna un Asesor BREEAM el cual representa la figura del técnico acreditado e independiente que actúa como nexo oficial con el organismo certificador (BREEAM ES).
2. Registro del proyecto. El asesor designado procede a realizar el registro oficial del proyecto ante BREEAM ES a través de su plataforma web. En este paso, se gestionan las tasas correspondientes y se establece el manual técnico que regirá todo el proceso de evaluación.
3. Pre-evaluación y planificación. El asesor realiza un estudio inicial o pre-evaluación para determinar los requisitos que cumple el proyecto en su estado actual. En coordinación con el cliente, se fijan los objetivos de sostenibilidad y se definen los criterios específicos que se deben alcanzar para lograr la clasificación deseada.
4. Evaluación en fase de diseño (certificado provisional). Durante la fase de proyecto básico o de ejecución, el asesor evalúa el comportamiento previsto del edificio. El equipo de diseño entrega al asesor la documentación técnica necesaria, en un proceso de recopilación de evidencias, la cual servirá para demostrar el cumplimiento de los criterios. Dichas evidencias documentales pueden ser planos, memorias, compromisos, declaraciones, etc.). Posteriormente, el Asesor BREEAM, redacta un informe detallado que remite a BREEAM ES para su validación. Y tras superar el proceso de calidad, se emite un certificado que confirma la clasificación provisional en fase de diseño.
5. Evaluación en fase de post-construcción (certificado final). Esta fase se completa tras la finalización efectiva de la ejecución de la obra y confirma el comportamiento final conforme a obra del edificio (as built). Para ello el Asesor BREEAM realiza visitas periódicas a la obra para verificar mediante pruebas fotográficas y documentos finales, que lo proyectado se ha ejecutado realmente. Por último, realiza un informe final que recoge las evidencias finales y que una vez validado por el organismo certificador, se emite el certificado definitivo y la clasificación final del edificio.
6. Garantía de calidad. Un aspecto crítico en cada fase es el control de calidad realizado por BREEAM ES. El organismo revisa de forma independiente los informes del asesor para asegurar que las evaluaciones son sólidas, creíbles y que cumplen con la normativa internacional bajo la cual BREEAM está acreditado.
Preguntas frecuentes sobre BREEAM
¿Cuáles son las categorías de la certificación BREEAM?
BREEAM evalúa el comportamiento ambiental a través de 10 categorías: Gestión, Salud y Bienestar, Energía, Transporte, Agua, Materiales, Residuos, Uso del suelo y Ecología, Contaminación e Innovación.
¿Cuál es la diferencia entre BREEAM v7 y v6?
Ambas se refieren a versiones de BREEAM. Un sistema de certificación que se actualiza y evoluciona a través de las versiones consecutivas que se van publicando y aplicando en los procesos de certificación. Cada una de las diferentes versiones suponen un salto cualitativo para la mejora del estándar y el avance hacia una construcción mucho más sostenible. En concreto el salto de la versión v6 a la v7, responde a la necesidad de alinear los edificios con los objetivos de descarbonización total para 2050 y la Taxonomía de la Unión Europea.
¿Qué significa el sello BREEAM "Muy Bueno"?
Este nivel de certificación se otorga a edificios que alcanzan una puntación igual o mayor al 55%. En términos de mercado, representa a un 25% de los edificios, situándose en el estándar de buenas prácticas avanzadas. Alcanzar este nivel puede suponer un incremento medio del coste de la ejecución de aproximadamente un 2%.
¿Cuáles son las calificaciones de BREEAM?
La escala de clasificación estándar es la siguiente: Excepcional (≥85%), Excelente (≥70%), Muy bueno (≥55%), Bueno ((≥50%), Correcto (≥30%) y Sin Clasificar (<30%). Por lo tanto, BREEAM no suma puntos de forma lineal, sino que divide el impacto ambiental en categorías y cada categoría tiene un peso específico sobre el total dependiendo de su importancia ambiental.
¿Qué certificaciones ambientales existen en España?
VERDE es un sistema de certificación ambiental de los edificios de origen nacional, desarrollado por el GBCe (Green Building Council España) y totalmente alineado con la normativa española y los sistemas constructivos propios de nuestro país. Además VERDE convive en España, fundamentalmente con otras dos certificaciones más, BREEAM ES, adptada y gestionado en España por el ITG y LEED, de origen americano. Tanto BREEAM como LEED tienen reconocimento internacional. Otras certificaciones emergentes son WELL, Passivhaus (estándar de construcción de alta eficiciencia energética) y DGNB.
¿Cuáles son los tres tipos de certificación?
Basándose en el ciclo de vida y esquemas operativos, se distinguen:
- Certificado provisional obtenido en la fase de diseño.
- Certificado final, obtenido en la fase de post-construcción.
- Certificado en uso, para edificios existentes y en funcionamiento, el cual evalúa el edificio, su gestión y la del ocupante.
Imagen: vivienda unifamiliar Villa Moraira, promovida por Dicam Casas Bioclimáticas









