Deceuninck: ventanas y confort en verano, cómo mejorar el bienestar térmico sin aumentar el consumo energético
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, mantener un clima agradable en el interior de las viviendas se convierte en una prioridad. Sin embargo, lograr un hogar confortable no tiene por qué traducirse en un mayor consumo energético. La calidad y prestaciones de las ventanas desempeñan un papel fundamental para mejorar el bienestar térmico, reducir la demanda de climatización y aumentar la eficiencia energética de los edificios.
Según los expertos, una parte importante de las ganancias de calor en una vivienda se produce a través de los cerramientos. Por ello, contar con ventanas que combinen un elevado aislamiento térmico, una excelente estanqueidad y soluciones eficaces de protección solar resulta clave para mantener espacios interiores más frescos durante el verano.
"La ventana es mucho más que un elemento constructivo; es una herramienta activa para mejorar el confort de las personas y optimizar el comportamiento energético de los edificios durante todo el año", señalan desde Deceuninck.










