Pulso al mercado de la Aerotermia: retos y futuro de la tecnología clave para la transición energética
- Escrito por Idoia Arnabat CALORYFRIO
La aerotermia se ha consolidado como una de las grandes protagonistas de la transición energética. Su crecimiento en el mercado español refleja una tendencia imparable hacia la electrificación y la descarbonización de los edificios.
Sin embargo, su implantación todavía enfrenta retos: desde la necesidad de mayor conocimiento técnico entre profesionales e instaladores, hasta el acceso a ayudas y la adaptación de los usuarios finales a una nueva forma de entender el confort.
En este Pulso al Mercado analizamos el momento que vive esta tecnología desde tres ángulos complementarios. A través de sus voces, exploramos cómo el sector está evolucionando hacia un modelo energético más sostenible y preparado para los desafíos del futuro.
Participan en este reportaje:
- Ángel Fanarraga, Product Manager en HAIER
- Santiago Perera, director de negocio en Iberia y Latam de EUROFRED
- Gonzalo Pérez García-Burgos, CEO y Cofundador de COOLFY
Un mercado que avanza hacia la madurez
La evolución del mercado español de la aerotermia muestra una tendencia positiva, aunque más moderada que en años anteriores. Tras crecimientos muy intensos entre 2020 y 2023, el ritmo se ha estabilizado, reflejando una tecnología que comienza a asentarse. Para Ángel Fanarraga, Product Manager en Haier Europe, este proceso es natural: “La aerotermia ha pasado de ser una alternativa tecnológica a ser pieza clave del sector de la climatización, del agua caliente sanitaria y del sector energético en general”.
Desde el punto de vista del mercado, Santiago Perera, director de negocio en Iberia y Latam de EUROFRED, pone cifras a esta evolución: “Es cierto que llevamos un par de años en los que no tenemos los crecimientos del 40 o 50% de ejercicios anteriores. Este año acabaremos en un crecimiento entre el 3 y el 5%”. En su opinión, esta desaceleración responde a la entrada en una fase de madurez tras un crecimiento muy acelerado.
Una percepción algo más crítica aporta Gonzalo Pérez García-Burgos, CEO y Cofundador de COOLFY, quien detecta cierto freno en el mercado nacional: “La evolución de la aerotermia en España está un poco atrancada, no termina de despegar del todo, sobre todo comparado con otros países que están despegando más”. Aun así, coincide en que el recorrido del mercado español sigue siendo amplio.
Aerotermia y descarbonización: un binomio estratégico
Más allá de las cifras de mercado, la aerotermia desempeña un papel central en los objetivos de descarbonización del parque edificado. La sustitución de sistemas basados en combustibles fósiles por tecnologías electrificadas es una de las palancas clave para reducir las emisiones del sector residencial y terciario.
En este sentido, Pérez García-Burgos es contundente: “Al eliminar la caldera de toda la vida reduces drásticamente la emisión de CO₂”. Además, subraya un aspecto diferencial de esta tecnología: “Una misma aerotermia instalada sigue descarbonizando cada año, porque la red eléctrica es cada vez más eficiente y hay más energías renovables”.
Desde la industria, el representante de Eurofred destaca que la mejora ambiental no depende solo de la electrificación, sino también de la evolución tecnológica: “La aerotermia empezó con el gas R-410A, evolucionó al R-32 y ahora tenemos nuevos gases cada vez más benévolos con la atmósfera”. Fanarraga resume este cambio de paradigma desde el punto de vista del usuario: “Al plantear una alternativa electrificada y más eficiente estamos matando dos pájaros de un tiro”.
Retos técnicos, económicos y de conocimiento
A pesar de sus ventajas, la aerotermia todavía se enfrenta a barreras que dificultan su implantación masiva. Una de las principales es el desconocimiento, tanto por parte del usuario final como de algunos profesionales. “Tenemos que divulgar más lo que es la solución de la aerotermia”, apunta Perera, quien también menciona la necesidad de más prescripción y profesionales especializados.
Desde Coolfy, el foco se sitúa en las limitaciones prácticas: “Uno de los principales retos es el tamaño de la vivienda. Con la tecnología actual necesitas un espacio como para una nevera adicional”, explica Pérez García-Burgos. A esto se suma la complejidad técnica de la instalación y la escasez de mano de obra cualificada.
Para Fanarraga, representante de Haier, los retos se concentran claramente en dos ámbitos: “La formación profesional, porque es una tecnología nueva, y los incentivos y ayudas del gobierno”. Sin estos dos pilares, el despliegue de la aerotermia pierde velocidad.
Ayudas públicas y marco regulatorio
El papel de las ayudas públicas resulta determinante para mejorar la rentabilidad de las instalaciones y acelerar la adopción de la tecnología. “Nos apoyamos en las deducciones en el IRPF y en los CAEs”, detalla Pérez García-Burgos. “Con las dos ayudas, el precio se vuelve muy interesante para el particular”.
Sin embargo, el acceso a estas ayudas no siempre es sencillo. Perera señala que la burocracia sigue siendo una barrera importante: “Hay muchos instaladores que no se meten con este tema porque es todo muy farragoso y les cuesta muchísimo”. En su opinión, la simplificación administrativa es clave para dinamizar el mercado.
Fanarraga introduce una comparación internacional que refuerza esta idea: “En otros países, como Italia, el crecimiento del mercado ha sido gracias a incentivos que cubren gran parte de la cuota”. En España, añade, los CAEs y los fondos Next Generation deben terminar de consolidarse para generar confianza en el usuario final.
Demanda real y percepción del usuario final
La evolución del mercado está estrechamente ligada a la percepción del usuario. Aunque el conocimiento técnico sigue siendo limitado, la aerotermia ha ganado visibilidad en los últimos años. “No es tan importante que el usuario sepa el detalle técnico, sino que entienda que hay más eficiencia y menos gasto energético”, explica Fanarraga.
Desde la experiencia comercial, Pérez García-Burgos detecta un cambio significativo: “Los clientes ya vienen preguntando por aerotermia sabiendo lo que es. Ya han sido impactados por campañas y vienen más educados”. No obstante, reconoce que el principal freno sigue siendo el análisis económico y el retorno de la inversión.
Perera aporta una visión segmentada del mercado: “En el mercado residencial están creciendo los equipos multitarea, mientras que en el terciario destacan las compactas, las enfriadoras y los sistemas modulares”. Además, subraya el peso del canal de distribución, por el que se canaliza la mayor parte de las ventas.
Innovación, hibridación y digitalización
La innovación tecnológica continúa impulsando la evolución de la aerotermia. “Destacan los refrigerantes naturales como el R-744 o el R-290, y la digitalización y monitorización del sistema”, señala Perera, apuntando a sistemas cada vez más eficientes y controlables.
Fanarraga amplía esta visión hacia la integración de tecnologías: “El futuro no viene solo con la aerotermia, sino con la hibridación”. La combinación con fotovoltaica o con sistemas existentes permitirá mejorar aún más el rendimiento energético de los edificios.
Desde Coolfy, Pérez García-Burgos resume esta evolución con una idea clara: “La aerotermia se está comoditizando: cada vez es más asequible, más fácil de instalar y mejor adaptada a pisos”. Un proceso que, a su juicio, facilitará su adopción masiva.
El instalador, pieza clave del sistema
Todos los expertos coinciden en señalar al instalador como un actor central en el despliegue de la aerotermia. “La mano de obra cualificada es el gran cuello de botella”, afirma Pérez García-Burgos, quien defiende modelos de formación práctica y acompañamiento técnico.
Perera insiste en la necesidad de apoyo desde la industria y la distribución: “Tenemos que ir de la mano del instalador, formarlo y solucionar sus inquietudes”. La complejidad de la aerotermia exige un mayor nivel de especialización que otras tecnologías tradicionales.
Fanarraga apunta a un cambio de perfil profesional: “Nos estamos alejando del técnico que solo hace fontanería para pasar a un perfil de integrador”. Un rol más transversal, capaz de conectar distintas tecnologías y explicar su funcionamiento al usuario final.
Perspectivas de futuro: crecimiento sostenido
A medio y largo plazo, el consenso es claro: la aerotermia seguirá creciendo en España. “No crecerá al 20 o 30% como antes, pero tendrá un crecimiento sostenible del 9 o 10%”, asegura Perera, quien considera que el mercado ya ha demostrado su solidez.
Fanarraga se muestra especialmente optimista de cara a la próxima década: “Entre 2025 y 2030 tendremos un crecimiento punta que será récord en el mercado español”. Un crecimiento apoyado en normativa, tecnología y mayor capacitación profesional.
Pérez García-Burgos concluye con una comparación internacional reveladora: “Si lo comparas con países como Noruega, aquí no estamos ni al 10% de penetración”. Para él, con un marco de ayudas más ágil y un usuario cada vez más informado, la aerotermia está llamada a desempeñar un papel protagonista en el futuro energético de los edificios.
Como hemos visto, la aerotermia avanza hacia su madurez en el mercado español. Con retos aún por resolver, pero con una tecnología cada vez más eficiente, profesionales mejor preparados y un marco regulatorio en evolución, todo apunta a que su papel será clave en el futuro energético de los edificios.
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