Las aulas se recalientan: cómo el sombreado dinámico puede mejorar el confort en los colegios
Persianas bajadas, ventanas abiertas, ventiladores improvisados y alumnado intentando concentrarse con más de 30 ºC en clase. Esta escena empieza a repetirse cada vez con más frecuencia en muchos colegios e institutos españoles durante mayo, junio o septiembre.
El sobrecalentamiento en las aulas ya no es un problema puntual. El aumento de las temperaturas y las olas de calor más frecuentes están poniendo a prueba a unos edificios educativos que, en muchos casos, fueron diseñados pensando sobre todo en el frío del invierno y no en el exceso de calor.










