El sector fotovoltaico español está preparado para asumir el liderazgo de una transición energética justa
Tal y como se ha debatido en el VI Foro Solar de UNEF, a fotovoltaica ya es la forma más barata de producir energía eléctrica y su desarrollo supone una importante oportunidad de generar riqueza económica y de crear empleo local y de calidad, elementos esenciales para garantizar una transición energética justa. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) define unos objetivos ambiciosos que el sector está preparado para cumplir, a través de la instalación de grandes parques fotovoltaicos y del impulso del autoconsumo fotovoltaico en el sector residencial, agrícola, comercial y en edificios públicos, entre otros.





El Director General de Solarwatt España, Ernesto Macías, presentó ayer en Madrid el primer Observatorio Español del autoconsumo fotovoltaico. El estudio, elaborado por el Grupo Análisis e Investigación y financiado por la compañía solar, recoge el nivel de información y el grado de interés del consumidor español por este tipo de tecnología, actualmente la más instalada en el planeta.
En 2017, tan solo un 10 % del consumo de energía global provino de sistemas de energía renovables como eólicos, hidroeléctricos, solares y de biomasa; la tecnología fotovoltaica (PV de sus siglas en inglés) se plantea como una vía prometedora para la futura producción de energía verde, ya que tiene la mayor perspectiva de crecimiento entre los recursos de energía renovable: es abundante, limpia e inagotable, con alta disponibilidad en todo el mundo. En un día despejado de verano, la intensidad solar que llega a la tierra es de alrededor de 1000 W/m2 medidos en el ecuador.
La combinación de la tecnología solar con los sistemas de bomba de calor Viessmann, son la solución ideal para conseguir altas tasas de autoconsumo. El alto nivel de calidad de los módulos fotovoltaicos garantiza la eficiencia y longevidad de los sistemas fotovoltaicos Viessmann. Una opción para hacer frente al incremento de los costes de adquisición de la electricidad de los últimos años, además de la normativa regulatoria referente a los sistemas de generación conectados a la red.
La fotovoltaica ha sido la gran ganadora de la segunda subasta celebrada en 2017. Así, con más de 3.900 megavatios fotovoltaicos adjudicados, esta tecnología demuestra su plena competitividad.
