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Refrigeración evaporativa: cómo prepararse para la llegada del verano

Evitar la legionela en veranoEvitar la proliferación de la bacteria de la legionela durante los meses de verano es posible con el correcto mantenimiento de los equipos. El mantenimiento, la profesionalización y la concienciación son fundamentales para garantizar la seguridad socio sanitaria en torres y condensadores evaporativos, así como en todos aquellos equipos susceptibles de albergar la bacteria

La bacteria de la legionela

Dado que la enfermedad de la legionela suele seguir un patrón estacional, registrándose un aumento de casos en la época estival como consecuencia del incremento de la temperatura, es fundamental incidir en la importancia del mantenimiento de los equipos susceptibles de alojar a bacteria, no solo para evitar la misma, sino también para optimizar su funcionamiento y favorecer el ahorro energético.

En este punto hay que recordar que la legionela no es un problema vinculado exclusivamente a las torres de refrigeración, sino que afecta a todas aquellas instalaciones contempladas en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis: fuentes públicas, sistemas de riego, spas, piscinas, vaporizadores o sistemas de agua caliente sanitaria.

Por otra parte, el hecho de que en España se reporten todos los casos ha hecho crecer durante años las alarmas en torno a los equipos de refrigeración evaporativa, pero lo cierto es que durante los tres últimos años ninguno de los brotes registrados en nuestro país ha estado relacionado con los mismos, no habiéndose establecido relación alguna entre los brotes de legionela y las instalaciones de refrigeración evaporativa. Es más, el informe Enfermedad del Legionario y Torres de Refrigeración y Condensadores Evaporativos en España, elaborado por el doctor Juan Ángel Ferrer, del Área de Prevención de Legionela de Microservice en colaboración con el Grupo de Fabricantes de Refrigeración Evaporativa de AEFYT (Asociación Española del Frío y sus Tecnologías) pone de manifiesto que no hay relación directa entre el número de torres de refrigeración y los casos de legionela detectados en nuestro país. El estudio concluye que el 58 % de los brotes están producidos por contagio desde las redes de agua caliente sanitaria frente solo un 27 % originados por torres de refrigeración.

Mantenimiento de los equipos

La legionela se combate en invierno, lo que significa que el mantenimiento debe realizarse todo el año. Los programas de mantenimiento que afectan a los diferentes equipos e instalaciones tienen por objetivo controlar las condiciones que favorecen las altas concentraciones de legionela en instalaciones de agua caliente sanitaria, piscinas, spas, nebulizadores, fuentes públicas y equipos de refrigeración evaporativa. Estas son:

  • Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados, aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
  • Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
  • Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la legionela.

Para garantizar un correcto mantenimiento y funcionamiento de los equipos de refrigeración evaporativa basta con:

  • Conocer y aplicar el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. El cumplimiento del Real Decreto es suficiente para asegurar el control bacteriológico y un funcionamiento óptimo. Las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes toman estas normas como base, aunque en muchos casos las amplían y mejoran.
  • Asegurar el correcto funcionamiento de los equipos. Llevando al día los controles y limpiezas periódicas recomendadas por los fabricantes. Es importante respetar escrupulosamente la periodicidad de las mismas.
  • Cuidar el diseño del equipo. Si el equipo tiene veinte años o más quizá ha llegado el momento de pensar en renovarlo. En la actualidad, el diseño de los equipos de enfriamiento evaporativo incluyen mejoras destinadas a eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, así como a minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos.
  • Vigilar el emplazamiento de la instalación. Los equipos de enfriamiento evaporativo no pueden situarse en zonas de paso de personas para evitar que el aerosol que emiten pueda llegar a ser inhalado por ellas. Existen dudas sobre que la bacteria pueda sobrevivir varios metros sin la presencia del medio hidríco que le proporcionan las microgotas, por lo que el emplazamiento es vital para que no puedan ser inhaladas.
  • Vigilar que los libros de control de mantenimiento estén al día y velar por que éste sea realizado por empresas de probada reputación.

Por último, hay que añadir que los avances técnicos registrados en los últimos años, fruto del esfuerzo de los fabricantes por garantizar la seguridad de estos equipos, contribuyen a un mayor rendimiento energético, garantizan un mantenimiento más sencillo y afianzan, en consecuencia, la seguridad socio-sanitaria.

Éste es el caso de los rellenos de alta eficacia que se han transformado con la utilización de materiales resistentes -polipropileno y poliéster-; los separadores de gotas de alta eficiencia, que han experimentado una evolución similar en cuanto eficacia a la hora de evitar la salida de gotas de agua al exterior; la mejora de la accesibilidad, a través de puertas amplias que facilitan la entrada de los técnicos; la evolución en los sistemas para facilitar el drenaje, la limpieza y la toma de muestras, que se traduce en bandejas inclinadas, plataformas y escaleras; y, por último, las ventanas, cuyo diseño evita el paso de luz o agua que lleva suciedad evitando que los rayos ultravioletas provoquen las condiciones necesarias para el desarrollo microbiológico en el interior de la torre.

El sector y su compromiso con el mantenimiento

La legionela se combate con el compromiso de todos. Una toma de conciencia que, en los últimos años, parece haberse generalizado entre todos los agentes del sector:

  • Los fabricantes están completamente concienciados con esta necesidad y han contribuido a incrementar la seguridad de los equipos, tanto mediante las instrucciones y consejos sobre mantenimiento que incorporan en los mismos, como gracias a una serie de avances técnicos que favorecen las tareas de mantenimiento.
  • La profesionalización resulta fundamental en este proceso. Instaladores y mantenedores disponen, en la actualidad, de la formación, herramientas y protocolos necesarios como para garantizar un mantenimiento adecuado que evite la presencia de la bacteria, su proliferación y su difusión al ambiente.
  • Mencionar, por último, la necesaria colaboración entre administración, asociaciones y fabricantes.

Calidad del agua tras la pandemia

Desde AEFYT se ha insistido en que el agua de red es uno de los principales focos de la legionela, una situación que podría acentuase, no ya solo por las altas temperaturas del verano, sino por las consecuencias de la crisis sanitaria originada a raíz del COVID-19.

Conforme se desprende de un estudio en el que trabajan investigadores de la Universidad de Purdue, el agua de las tuberías de los muchos edificios que han permanecido cerrados de manera prolongada durante la pandemia podría cambiar de calidad y contener cantidades excesivas de metales pesados y patógenos.

Estos cierres tendrían consecuencias en la seguridad del agua potable del edificio: la calidad química y microbiológica del agua presentaría potencialmente graves riesgos para la salud pública, con excesivas concentraciones de plomo, cobre y bacterias, que pueden incluir patógenos como la Legionella pneumophila.

En consecuencia, habrá que prestar especial atención al agua estancada en dichos inmuebles, analizar la posibilidad de que ésta traslade ciertos patógenos y valorar qué tipo de limpieza se requerirá en cada caso.

Conclusiones

Garantizar un correcto mantenimiento de los equipos a lo largo del año y aprovechar los avances técnicos que se han incorporado durante los últimos años en estas instalaciones son las claves para evitar la proliferación de la legionela.

Los equipos de refrigeración evaporativa son completamente seguros con solo aplicar las pautas establecidas por la normativa actual, lo que, unido a los beneficios que aportan, los convierten en la alternativa ideal tanto en materia de ahorro energético, como en protección medioambiental.

La solución pasa por dotar a ingenieros y propietarios de las herramientas y los protocolos necesarios para evitar la presencia de la bacteria, su proliferación y su difusión al ambiente, así como en realizar, a lo largo de todo el año, un correcto mantenimiento y limpieza de todos los equipos de riesgo contemplados en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio.

Artículo realizado por AEFYT. Para más información, haz clic en:
AEFYT
https://www.aefyt.es/

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