Bomba de calor para piscinas: funcionamiento, instalación y cálculo
Disponer de una piscina en nuestra vivienda es un plus en confort que no todos nos podemos permitir. Para aquellos afortunados que puedan tener una, resulta algo frustrante el no poder utilizarla durante gran parte del año porqué la temperatura del agua no está dentro de un rango adecuado de uso. En ciertas zonas climáticas de España, el periodo de uso puede quedar restringido a 2 o 3 meses máximo durante el año.
Una opción en la que podríamos pensar es en calefactar el agua de la piscina, para acercarla a una temperatura de confort adecuada (del orden de los 27 ⁰C). A nivel informativo, el RITE en su IT 1.1.4.3.2 nos marca un rango de temperaturas de uso para las piscinas de entre 24 y 30 ⁰C. Por otro lado en la IT 1.2.4.6.2 del mismo RITE se indica que, para el calentamiento del agua de piscinas exteriores, sólo podrán utilizarse fuentes de origen renovable. Esto ya nos prohíbe el utilizar para el calentamiento de estos volúmenes de agua calderas u otros sistemas que consuman energía fósil.
Vemos, por tanto, que si queremos calentar el agua de una piscina nos tendremos que apoyar en sistemas de origen renovable (aquellos definidos en la Directiva 2009/28/CE), siendo los más adecuados, la energía solar térmica o las bombas de calor aerotérmicas. Más allá del RITE, para la climatización de piscinas cubiertas, también habrá que cumplir la exigencia de contribución renovable mínima establecida en la sección HE4 del Código Técnico de la Edificación.




Cerca del 50% del consumo medio de energía de una vivienda en España se produce en climatización (calefacción y refrigeración), según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), lo que traducido a euros para una vivienda media puede suponer un gasto de entre 200 y más de 3.000€ al año –dependiendo de la zona climática, temperaturas de producción, calificación energética del edificio en cuestión, etc. – Un parque de equipos antiguo y muy poco eficiente, es la causa más habitual de los elevados consumos registrados, perdiéndose hasta el 40% de energía (o lo que es lo mismo, hasta el 40% del dinero gastado).
Una nueva bomba de calor aerotérmica monobloc aire-agua ha llegado: Omnia M 3.2 de Ferroli. Está nueva gama está disponible en diferentes potencias (de 6 a 16 kW) y es un equipo amigable con el medio ambiente ya que funciona con aerotermia, una energía limpia que aprovecha la energía contenida en el aire exterior. Además, emplea el refrigerante R32 que presenta un bajo impacto para el medio ambiente.
El IDAE publica por primera vez las estadísticas de bombas de calor que viene realizando desde el año 2014. El objetivo de la publicación es cumplir con lo estipulado en la Ley 12/1989 de la Función Estadística Pública que establece en su artículo 33 apartado g) que corresponde a los servicios estadísticos de los Departamentos ministeriales la publicación y difusión de los resultados y las características metodológicas de la estadísticas que realicen.
El Plan de Promoción de Bomba de Calor se sigue fortaleciendo día a día, prueba de ello son las 3 nuevas incorporaciones. En base a ello, se cuenta en 2021 con 26 empresas que ven en el Plan una importante plataforma para dar a conocer los beneficios de la tecnología Bomba de Calor.
Panasonic Heating & Cooling lanza el nuevo sistema T-CAP Monobloc R32 de la gama 
