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El verano de 2026, el más cálido en España desde al menos 1869, prolonga el calor durante cuatro meses

España ha registrado en 2026 el verano más cálido desde, al menos, 1869. La persistencia de las altas temperaturas ha llevado además las condiciones propias del verano fuera de los límites habituales de junio, julio y agosto, extendiéndolas desde la segunda mitad de mayo hasta la primera quincena de septiembre.

El balance climático presentado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sitúa la temperatura media del verano en la España peninsular en 24,5 °C, 2,4 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020. El dato supera además en 0,3 °C el récord registrado en 2025.

informe climatico estacional verano 2026

La sucesión de episodios de calor y su prolongación durante prácticamente cuatro meses plantea también nuevas exigencias para el comportamiento térmico de los edificios, la protección frente al sobrecalentamiento y los sistemas destinados a mantener unas condiciones interiores adecuadas durante periodos cada vez más largos.

El verano más cálido de una serie reconstruida hasta 1869

La serie climática oficial de AEMET comienza en 1961, pero una reconstrucción realizada por climatólogos de la Agencia permite ampliar el análisis hasta 1869. Según estos datos, no se habría registrado en España un verano con una temperatura media tan elevada en los últimos 157 años.

Las temperaturas estuvieron por encima de los valores normales en todo el territorio. En buena parte de la Península las anomalías se situaron entre +1,5 y +3,5 °C, mientras que en el nordeste llegaron a alcanzar entre +3,5 y +4,5 °C.

Por meses, junio fue el segundo más cálido de la serie, únicamente por detrás de 2025. Julio de 2026 fue el más cálido desde que existen registros y agosto ocupó la sexta posición.

La evolución de los últimos años muestra además una concentración de los valores más elevados en las últimas décadas: los diez veranos más cálidos de la serie oficial se han producido durante el siglo XXI.

Anomalías de temperatura media en verano español. AEMET

El calor se prolongó durante cuatro meses

Uno de los rasgos diferenciales de 2026 ha sido la duración de las condiciones estivales.

Entre el 19 de mayo y el 3 de junio, España registró temperaturas medias alrededor de 5 °C superiores a los valores habituales para esas fechas, con registros propios del mes de julio.

El calor continuó durante junio, julio y agosto y volvió a intensificarse al inicio de septiembre. Entre los días 2 y 7 de septiembre se registró una nueva ola de calor, mientras que las temperaturas se mantuvieron elevadas durante las jornadas posteriores.

AEMET considera así que las condiciones plenamente veraniegas se prolongaron durante aproximadamente cuatro meses, uno más de los que comprende el verano climatológico.

Durante junio, julio y agosto se produjeron tres olas de calor en Península y Baleares y otra en Canarias. Entre los episodios más prolongados figura el registrado entre el 28 de julio y el 20 de agosto, con 24 días de duración.

En el conjunto de 2026, AEMET ha contabilizado 61 días bajo condiciones de ola de calor en Península y Baleares, por encima de los 41 días registrados en 2022 y los 36 de 2025.

Las temperaturas máximas registradas entre las estaciones principales alcanzaron 44,2 °C en Murcia el 23 de julio, 43,9 °C en Granada/Aeropuerto y Alcantarilla/Base aérea y 43,7 °C en Valencia/Aeropuerto.

Más atención al sobrecalentamiento y la demanda de refrigeración de los edificios

La prolongación de los episodios cálidos aumenta el peso que adquiere el comportamiento de los edificios durante el verano. Ya no se trata únicamente de responder a máximas puntuales, sino de mantener condiciones adecuadas en el interior durante periodos de altas temperaturas cada vez más prolongados.

El diseño de la envolvente, el aislamiento térmico, la protección solar, las características de los huecos, la ventilación y la capacidad de disipar el calor acumulado condicionan la temperatura interior y, con ella, las necesidades de refrigeración.

Como hemos abordado anteriormente en Caloryfrio.com, el sobrecalentamiento de los edificios puede evaluarse mediante indicadores como el número de horas por encima de la temperatura de confort o los grados-hora de sobrecalentamiento. La simulación energética permite estudiar estas condiciones y valorar el comportamiento del edificio más allá de los cálculos anuales de consumo.

La arquitectura bioclimática incorpora también diferentes estrategias para limitar las ganancias solares y reducir las necesidades de refrigeración: protecciones solares, ventilación cruzada y nocturna, aislamiento térmico, control de la radiación o aprovechamiento de la inercia térmica, dependiendo de las condiciones climáticas y de las características de cada edificio.

Para el sector de la climatización, unos periodos estivales más largos amplían igualmente el tiempo durante el que los sistemas de refrigeración deben mantener las condiciones interiores, reforzando el interés por el dimensionamiento adecuado, la regulación y la eficiencia energética de las instalaciones.

El tercer verano más seco desde 1961

Las altas temperaturas estuvieron acompañadas de una notable escasez de precipitaciones. Durante el trimestre junio-agosto se recogieron de media 39,6 mm en la España peninsular, equivalentes al 56 % del valor normal para el periodo de referencia 1991-2020.

Fue el tercer verano más seco desde 1961, únicamente por detrás de 1994 y 2016.

Junio fue el tercer junio más seco de la serie histórica y julio, el más seco desde que existen registros. Agosto presentó un comportamiento diferente, con un carácter húmedo debido principalmente a diversos episodios tormentosos.

El año hidrológico 2025-2026 presenta, sin embargo, un balance más próximo a la normalidad. Hasta el 15 de septiembre se habían acumulado 643 mm en la España peninsular, un 6 % por encima del promedio. AEMET subraya la irregularidad de esta precipitación: aproximadamente la mitad se concentró entre el 15 de diciembre y el 15 de marzo.

AEMET prevé temperaturas por encima de lo normal durante el otoño

Las previsiones estacionales mantienen la señal cálida para los próximos meses. AEMET estima una probabilidad del 60-70 % de que el otoño climatológico sea más cálido de lo normal en España, frente a un 10 % de probabilidad de que sea más frío.

Para el trimestre formado por octubre, noviembre y diciembre, la probabilidad de temperaturas superiores a las normales alcanza el 70 % en buena parte del país.

Tras un verano que ha adelantado las temperaturas estivales hasta mayo y las ha prolongado hasta septiembre, estos datos refuerzan el debate técnico sobre cómo deben responder los edificios y sus instalaciones a unos periodos de calor más extensos, tanto mediante estrategias pasivas como mediante sistemas de climatización capaces de mantener el confort con un consumo energético contenido.

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