Aerotermia y VMC: las instalaciones clave de un edificio de consumo de energía casi nulo (EECN o NZEB)
- Escrito por Idoia Arnabat CALORYFRIO
Los hogares representan el 17,9 % del consumo de energía final en España y el 5,2 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el Estudio de consumo y gasto energético de los hogares españoles del IDAE. Según el mismo estudio, algo más de la mitad de la energía que consumen los hogares procede todavía de gas natural, gasóleo y GLP. Si se amplía el foco a todo el parque edificado europeo, viviendas y edificios terciarios, la Comisión Europea atribuye a los edificios el 40 % del consumo final de energía de la Unión y el 36 % de sus emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía.
Con estas cifras, reducir el consumo de energía de los edificios es imprescindible para cumplir los objetivos climáticos. Y hay dos palancas complementarias: que el edificio necesite muy poca energía, gracias a una envolvente bien aislada y hermética, y que la poca energía que necesite se cubra con sistemas eficientes y renovables. En este artículo explicamos qué es exactamente un edificio de consumo de energía casi nulo (EECN o nZEB) en España y por qué la aerotermia (con bomba de calor) y la ventilación mecánica controlada con recuperación de calor se han convertido en dos de sus piezas clave.

- Qué es un edificio de consumo de energía casi nulo (ECCN)
- ECCN y Passivhaus: no son lo mismo
- Del ECCN al edificio de cero emisiones
- Aerotermia: la generación térmica que encaja en un ECCN
- Ventilación mecánica controlada con recuperación de calor
- Aislamiento y hermeticidad: primero, la envolvente
- Fotovoltaica y autoconsumo para cerrar el balance
- Preguntas frecuentes
Qué es un edificio de consumo de energía casi nulo (ECCN)
La directiva europea de eficiencia energética de los edificios dejó en manos de cada Estado miembro la concreción del concepto de edificio de consumo de energía casi nulo (también llamado EECN o, por sus siglas en inglés, nZEB): un edificio con una eficiencia energética muy alta cuya escasa necesidad de energía se cubre, en muy amplia medida, con energía renovable producida in situ o en el entorno.
En España, esa definición está en el Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación (DB-HE), en su versión de 2019 (Real Decreto 732/2019): es ECCN todo edificio, nuevo o existente, que cumple las exigencias de limitación del consumo energético que el DB-HE fija para los edificios de nueva construcción. Dicho de otro modo, desde la entrada en vigor del DB-HE 2019, todo edificio nuevo que cumple el CTE es, por definición, un ECCN.
Esas exigencias se recogen en la sección HE0, que limita dos indicadores en función de la zona climática de invierno: el consumo de energía primaria no renovable (Cep,nren) y el consumo de energía primaria total (Cep,tot). Para uso residencial privado de nueva construcción, los valores límite son los siguientes:
| Indicador (kWh/m²·año) | α | A | B | C | D | E |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Cep,nren,lim (energía primaria no renovable) | 20 | 25 | 28 | 32 | 38 | 43 |
| Cep,tot,lim (energía primaria total) | 40 | 50 | 56 | 64 | 76 | 86 |
Fuente: tablas 3.1.a-HE0 y 3.2.a-HE0 del DB-HE. En territorio extrapeninsular (Illes Balears, Canarias, Ceuta y Melilla), los valores se multiplican por 1,25 (Cep,nren) y por 1,15 (Cep,tot). Para usos distintos del residencial privado, los límites dependen además de la carga interna media.
A estos límites se suman las exigencias de la sección HE1 sobre la envolvente: transmitancias máximas, coeficiente global de transmisión de calor (K), control solar y permeabilidad al aire. En concreto, en edificios nuevos de uso residencial privado con más de 120 m² de superficie útil, la relación de cambio de aire a 50 Pa (n50), que se mide con un ensayo de presurización tipo blower door, no puede superar 6 renovaciones por hora en edificios con compacidad V/A ≤ 2 m³/m² y 3 renovaciones por hora con V/A ≥ 4 m³/m², interpolando entre ambos valores.
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ECCN y Passivhaus: no son lo mismo
Es habitual confundir el ECCN con la casa pasiva, pero son conceptos distintos. El ECCN es una exigencia reglamentaria (el mínimo legal del CTE para obra nueva), mientras que Passivhaus es un estándar voluntario de certificación, desarrollado por el Passive House Institute, con criterios propios y más estrictos en algunos aspectos.
| Criterio | ECCN (CTE DB-HE 2019) | Passivhaus Classic |
|---|---|---|
| Carácter | Obligatorio en obra nueva | Voluntario (certificación) |
| Indicador energético principal | Cep,nren y Cep,tot según zona climática | Demanda de calefacción ≤ 15 kWh/m²·año (o carga ≤ 10 W/m²) y energía primaria renovable (PER) ≤ 60 kWh/m²·año |
| Hermeticidad (n50) | Entre 6 y 3 h⁻¹ según compacidad (residencial nuevo > 120 m²) | ≤ 0,6 h⁻¹ |
| Ventilación con recuperación de calor | No obligatoria en viviendas | Doble flujo con recuperación, pieza central del estándar |
Algunas cifras que circulan como «requisitos de un ECCN», como un límite de 120 kWh/m²·año de energía primaria o una hermeticidad inferior a una renovación por hora, no proceden del CTE: el primero corresponde al antiguo criterio de energía primaria del estándar Passivhaus, hoy sustituido por el indicador PER. Un edificio Passivhaus bien resuelto cumplirá holgadamente las exigencias de ECCN, pero un ECCN no tiene por qué alcanzar el nivel Passivhaus.
Del EECN al edificio de cero emisiones
El EECN no es el punto final. La Directiva (UE) 2024/1275, refundición de la directiva de eficiencia energética de los edificios (EPBD), introduce el edificio de cero emisiones: un edificio de eficiencia energética muy elevada, sin emisiones in situ procedentes de combustibles fósiles y con emisiones operativas nulas o muy bajas. Según la directiva, los Estados miembros deben garantizar que:
- los edificios nuevos propiedad de organismos públicos sean de cero emisiones a partir del 1 de enero de 2028;
- todos los edificios nuevos sean de cero emisiones a partir del 1 de enero de 2030;
- hasta entonces, todos los edificios nuevos sean, como mínimo, edificios de consumo de energía casi nulo.
El plazo general de transposición de la directiva venció el 29 de mayo de 2026. En España, la vía principal para incorporar la definición de edificio de cero emisiones es una nueva modificación del CTE, cuyo proyecto de real decreto se sometió a audiencia pública entre noviembre y diciembre de 2025 e incluye, además, un nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA). A fecha de esta actualización, esa modificación no se ha publicado en el BOE, por lo que el DB-HE 2019 sigue siendo la referencia vigente. Cuando se apruebe, previsiblemente endurecerá las exigencias de consumo y renovables: puedes consultar las novedades que podría traer el nuevo CTE.
Aerotermia: la generación térmica que encaja en un EECN
La aerotermia aprovecha la energía contenida en el aire exterior mediante una bomba de calor. El equipo no «produce» energía: la transfiere desde el aire exterior al interior de la vivienda (o al agua caliente sanitaria) consumiendo electricidad para mover el compresor. Por cada kWh eléctrico consumido entrega entre 3 y 4 kWh de calor útil, y no genera emisiones directas de CO₂ en el edificio, lo que la convierte en una tecnología muy eficiente y limpia.
La energía ambiente que captura la bomba de calor tiene la consideración de energía renovable en la normativa europea, aunque no todo el calor que entrega computa como tal. Siguiendo el criterio que recoge el propio DB-HE, la fracción renovable se calcula como ERES = Qútil × (1 − 1/SCOP). Con un SCOP de 3,5, por ejemplo, el 71,4 % del calor aportado se considera renovable. Además, el DB-HE aclara que esa captura de energía ambiente solo se produce en modo calefacción: en refrigeración, el calor se expulsa al exterior y no cuenta como aporte renovable.
Esto explica por qué la aerotermia es tan eficaz para cumplir el CTE:
- Reduce el consumo de energía primaria no renovable (HE0), el indicador que define al ECCN, porque buena parte del calor aportado es energía ambiente.
- Cubre la contribución renovable mínima para ACS (HE4), que exige cubrir con renovables al menos el 70 % de la demanda anual de agua caliente sanitaria (60 % si la demanda es inferior a 5.000 l/día). Para que una bomba de calor eléctrica compute a estos efectos, su rendimiento medio estacional para ACS (SCOPdhw) debe ser igual o superior a 2,5, calculado a una temperatura de preparación no inferior a 45 °C.
- Da calefacción, refrigeración y ACS con un único sistema en el caso de las bombas de calor aire-agua reversibles.
Su eficiencia es máxima cuando trabaja a baja temperatura de impulsión, algo que un ECCN, con demandas bajas, facilita. Por eso combina especialmente bien con emisores de baja temperatura como el suelo o techo radiante, los radiadores de baja temperatura o los fancoils. También puede integrarse con captadores solares térmicos para ACS, aunque en ese caso los captadores actúan como un segundo generador, no como emisor. Si quieres profundizar en el impacto de esta tecnología en la calificación del edificio, puedes leer nuestro artículo sobre aerotermia y certificación energética.
Ventilación mecánica controlada con recuperación de calor
Cuanto más aislado y hermético es un edificio, menos aire se renueva por infiltraciones y más importante resulta garantizar la calidad del aire interior de forma controlada. El CTE ya lo exige a todas las viviendas: la sección HS3 del Documento Básico de Salubridad obliga a disponer de un sistema general de ventilación híbrido o mecánico; la ventilación natural por ventanas solo es admisible como sistema complementario.
La solución más habitual en vivienda nueva es la extracción mecánica de simple flujo: el aire entra por aberturas de admisión en las estancias secas y se extrae por baños y cocinas. El problema es que ese aire exterior entra a la temperatura de la calle, y en un ECCN, con pérdidas por la envolvente ya muy reducidas, la ventilación pasa a ser una de las principales partidas de la demanda de calefacción.
La ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor resuelve ese problema: impulsa aire exterior filtrado a las estancias secas y extrae el aire viciado de las húmedas, haciendo pasar ambos flujos por un intercambiador donde se cruzan sin mezclarse. Así, el aire nuevo se precalienta en invierno (y se preenfría en verano) con la energía del aire que se expulsa. Sus ventajas en un ECCN:
- Reduce las pérdidas de calor por ventilación y, con ellas, la demanda de calefacción y el consumo de energía primaria.
- Garantiza la renovación continua del aire, controlando CO₂ y humedad sin depender de abrir ventanas.
- Filtra el aire exterior, algo relevante en entornos urbanos con contaminación o polen.
- Permite el enfriamiento gratuito nocturno en verano si el equipo incorpora bypass.
Conviene precisar que la recuperación de calor no es obligatoria en viviendas: el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) solo la exige cuando el caudal de aire expulsado por medios mecánicos supera 0,5 m³/s, un umbral propio de edificios terciarios. En vivienda es una decisión de proyecto, muy recomendable cuando se busca un ECCN con márgenes holgados o una certificación como Passivhaus. Para que funcione bien, la envolvente debe ser hermética y el sistema, equilibrado (mismo caudal de impulsión que de extracción). Puedes ampliar información sobre los tipos de equipos en nuestra guía de recuperadores de calor.
Aislamiento y hermeticidad: primero, la envolvente
Ni la mejor bomba de calor ni el recuperador más eficiente compensan una envolvente deficiente. El orden lógico de diseño de un EECN es reducir primero la demanda y después cubrirla con sistemas eficientes. Las estrategias pasivas, como una orientación adecuada, el aprovechamiento de la radiación solar en invierno y la protección solar en verano, junto con un buen aislamiento sin puentes térmicos y carpinterías eficientes, reducen las necesidades de calefacción y refrigeración.
El DB-HE lo cuantifica en la sección HE1 mediante el coeficiente global de transmisión de calor (K), cuyo valor límite en residencial privado nuevo oscila entre 0,43 y 0,86 W/m²·K según la zona climática y la compacidad del edificio. Sistemas como el SATE (aislamiento térmico por el exterior) ayudan a cumplirlo porque envuelven el edificio de forma continua y minimizan los puentes térmicos, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Como curiosidad, el propio HE1 permite eximir del límite de K a los edificios cuyas demandas de calefacción y refrigeración sean ambas inferiores a 15 kWh/m², una cifra que coincide con el umbral de demanda del estándar Passivhaus.
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Fotovoltaica y autoconsumo para cerrar el balance
La combinación de aerotermia y energía solar fotovoltaica es una de las más utilizadas en vivienda nueva. La bomba de calor funciona con electricidad y la fotovoltaica la genera in situ, de modo que la parte del consumo de la bomba de calor que coincide en el tiempo con la producción solar se cubre con energía renovable del propio edificio.
La energía solar fotovoltaica permite generar electricidad de una manera prácticamente gratuita, una vez amortizada la inversión. Esto quiere decir, que la electricidad generada va alimentar el sistema de aerotermia, convirtiendo la climatización en un sistema de consumo casi cero.
Para verificar el HE0, el DB-HE aplica un factor de exportación nulo, es decir, solo cuenta la electricidad renovable que se consume en el propio edificio, no la que se vierte a la red. Por eso interesa dimensionar la instalación y programar el funcionamiento de la bomba de calor (por ejemplo, acumulando ACS en las horas centrales del día) para maximizar el autoconsumo.
En cuanto al marco normativo, el autoconsumo está regulado desde 2019 (Real Decreto 244/2019), y la sección HE5 del CTE ya obliga a incorporar generación eléctrica renovable en los edificios nuevos de más de 1.000 m² construidos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un edificio de consumo de energía casi nulo (EECN)?
Es un edificio con una eficiencia energética muy alta cuya reducida necesidad de energía se cubre en gran medida con renovables. En España, el DB-HE del Código Técnico de la Edificación considera ECCN a todo edificio, nuevo o existente, que cumple las exigencias de limitación del consumo energético fijadas para la obra nueva.
¿Qué valores de consumo debe cumplir una vivienda EECN?
Depende de la zona climática de invierno. En vivienda nueva peninsular, el consumo de energía primaria no renovable no puede superar entre 20 kWh/m²·año (zona α) y 43 kWh/m²·año (zona E), y el consumo de energía primaria total, entre 40 y 86 kWh/m²·año. En Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla los límites son algo más altos.
¿Es obligatorio instalar ventilación con recuperador de calor en una vivienda EECN?
No. El CTE obliga a que todas las viviendas tengan un sistema de ventilación híbrido o mecánico, pero la recuperación de calor solo es obligatoria según el RITE cuando el caudal de aire expulsado mecánicamente supera 0,5 m³/s, algo propio de edificios terciarios. En vivienda es una opción muy recomendable para reducir la demanda de calefacción.
¿La aerotermia es una energía renovable?
La energía ambiente que la bomba de calor capta del aire es renovable. Dado que la bomba de calor también necesita energía para funcionar, normalmente electricidad, no toda la energía térmica que entrega se contabiliza como renovable. La normativa europea calcula como renovable la energía captada del ambiente y exige además un rendimiento estacional mínimo al equipo. Para contar como aporte renovable al ACS en el CTE, la bomba de calor eléctrica debe tener un SCOP para ACS igual o superior a 2,5.
¿Qué cambia con el edificio de cero emisiones?
La Directiva (UE) 2024/1275 exige que los edificios nuevos de organismos públicos sean de cero emisiones desde el 1 de enero de 2028 y todos los edificios nuevos desde el 1 de enero de 2030, sin emisiones in situ de combustibles fósiles. En España se incorporará mediante una modificación del CTE que, a fecha de esta actualización, está pendiente de publicación en el BOE.
Artículo actualizado en septiembre de 2026 conforme al DB-HE 2019 vigente y a la Directiva (UE) 2024/1275. La modificación del CTE que transpone esta directiva está pendiente de publicación en el BOE; actualizaremos este contenido cuando se apruebe.
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