Mantenimiento de la bomba de calor: qué revisar, cada cuánto y quién debe hacerlo
El mantenimiento de la bomba de calor es lo que separa un equipo que rinde como el primer día de otro que consume más, calienta peor y se avería antes de tiempo. La bomba de calor proporciona calefacción, refrigeración y, en muchos casos, agua caliente sanitaria, pero su rendimiento depende de que los filtros, los intercambiadores y el circuito de refrigerante estén en buen estado. Con revisiones periódicas se consigue una mayor eficiencia energética, un menor consumo y un menor gasto, porque se reduce la energía que necesitan los motores (ventiladores o bombas) para mover el aire y los fluidos.
El mantenimiento de las bombas de calor no es complejo ni costoso, como a veces se piensa por desconocimiento. Los sistemas de bomba de calor residenciales requieren un mantenimiento mínimo y sencillo. Eso sí, hay tareas que puede hacer el propio usuario y otras que, por normativa, corresponden a un profesional habilitado. A continuación vemos qué revisar, cada cuánto y quién debe hacerlo.










