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Aerotermia en edificios de viviendas y su rehabilitación energética

La aerotermia se ha convertido en una de las soluciones más utilizadas para sustituir calderas de gasóleo o gas cuando se acomete la rehabilitación energética de un edificio. Pero instalar una bomba de calor en un edificio existente no es lo mismo que hacerlo en obra nueva: la envolvente, los emisores que ya hay (normalmente radiadores), el espacio para la unidad exterior y los acuerdos de la comunidad de propietarios condicionan el resultado.

En este artículo repasamos qué aporta la aerotermia en una rehabilitación, qué hay que comprobar antes de instalarla, qué configuraciones son posibles en viviendas unifamiliares y edificios plurifamiliares, y qué normativa y ayudas aplican en 2026.

Unidad exterior de bomba de calor aerotérmica instalada en un edificio rehabilitado

Índice de contenidos

Qué es la aerotermia y cuándo cuenta como renovable

La aerotermia aprovecha la energía térmica contenida en el aire exterior. Para ello utiliza una bomba de calor, que mediante un ciclo termodinámico de compresión transfiere ese calor al interior del edificio para dar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) con un único sistema.

La bomba de calor consume electricidad para mover el compresor, pero entrega más energía térmica de la que consume. Esa relación se expresa con el COP (rendimiento instantáneo en unas condiciones de ensayo concretas) y, lo que es más útil para estimar consumos reales, con el SCOP o rendimiento estacional, que tiene en cuenta el clima y la temperatura del agua de calefacción a lo largo de toda la temporada.

No toda la energía que entrega una bomba de calor se considera renovable. Según la metodología de la normativa europea de renovables (anexo VII de la Directiva (UE) 2018/2001 y Decisión 2013/114/UE), una bomba de calor eléctrica computa como renovable si su rendimiento medio estacional (SPF) es superior a 2,5, y cuenta como renovable la parte de energía captada del aire: ERES = Qusable × (1 − 1/SPF). Este criterio es el que se utiliza, por ejemplo, para justificar la contribución renovable al ACS que exige el Código Técnico.

Ventajas de la aerotermia en la rehabilitación energética

Menor consumo de energía primaria no renovable

Al entregar varias unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, una bomba de calor bien dimensionada reduce de forma notable el consumo de energía primaria no renovable frente a una caldera de gasóleo o gas. El ahorro económico real, sin embargo, no es una cifra fija: depende del rendimiento estacional alcanzado (y por tanto de la temperatura de impulsión y del clima), del sistema al que sustituye y de los precios de la electricidad y del combustible en cada momento. Por eso conviene pedir al instalador un cálculo con los consumos reales del edificio antes de decidir.

Lo mismo ocurre con el plazo de amortización: varía mucho según la inversión, las ayudas obtenidas y el ahorro anual, por lo que debe calcularse caso a caso.

Sin combustión en el edificio

La bomba de calor no quema combustible, por lo que no produce humos ni emisiones directas de CO2 en el edificio y no necesita chimenea, depósito de combustible ni suministro de gas. Sus emisiones indirectas dependen del mix eléctrico, y el refrigerante que contiene tiene su propio potencial de calentamiento atmosférico, lo que hace importante elegir equipos con refrigerantes de bajo PCA y garantizar la estanqueidad del circuito.

Esto encaja con el objetivo de la Unión Europea, fijado en la Ley Europea del Clima (Reglamento (UE) 2021/1119), de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55 % en 2030 respecto a 1990.

Un solo sistema para todo el año

Una bomba de calor aire-agua reversible puede cubrir calefacción, ACS y, con los emisores adecuados (suelo radiante-refrescante o fancoils), también refrigeración. En una rehabilitación esto permite sustituir varios equipos por uno solo.

Mejora del certificado energético

Sustituir una caldera de combustible fósil por aerotermia suele mejorar la calificación del certificado de eficiencia energética, especialmente en los indicadores de consumo de energía primaria no renovable y emisiones. Esa mejora, acreditada con certificados antes y después de la obra, es además la llave de las deducciones fiscales que se explican más abajo.

Antes de instalar: envolvente, radiadores y temperatura de impulsión

El factor que más condiciona el éxito de la aerotermia en un edificio existente es la temperatura a la que hay que enviar el agua a los emisores. Cuanto más baja es esa temperatura, mejor rinde la bomba de calor: trabajando a unos 35 °C (suelo radiante) el rendimiento estacional es claramente superior al que se obtiene a 55 °C o más (radiadores convencionales).

Muchos edificios antiguos tienen radiadores dimensionados para calderas que impulsaban agua a 70-80 °C. Antes de elegir el equipo conviene seguir este orden:

  • Reducir primero la demanda. Mejorar el aislamiento de fachadas y cubierta, sustituir ventanas y reducir infiltraciones disminuye la potencia necesaria y permite trabajar con temperaturas de impulsión más bajas con los mismos radiadores. Si la rehabilitación incluye la envolvente, la bomba de calor debe dimensionarse para la demanda después de la obra, no para la de antes.
  • Comprobar los emisores existentes. Un técnico puede calcular si los radiadores actuales cubren la demanda con agua a 50-55 °C. A menudo basta con sustituir los radiadores de algunas estancias por otros de mayor superficie o por emisores de baja temperatura con ventilación asistida.
  • Valorar una bomba de calor de alta temperatura cuando no sea posible actuar sobre la envolvente ni sobre los emisores. Existen equipos capaces de impulsar agua a 65-75 °C, pero a costa de un rendimiento estacional menor, lo que debe reflejarse en el cálculo de consumos y del SPF.

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Tipos de instalación de aerotermia en edificios existentes

  • Aerotermia aire-agua. Es la configuración habitual para sustituir una caldera. La bomba de calor calienta el agua del circuito de calefacción (radiadores, suelo radiante o fancoils) y, a través de un acumulador, el ACS. Si es reversible, puede enfriar el agua del circuito en verano para dar refrigeración mediante suelo refrescante o fancoils. Más información en nuestra guía sobre bombas de calor aire-agua.
  • Aerotermia aire-aire. La bomba de calor transfiere el calor directamente al aire interior mediante unidades interiores (split, conductos). En modo refrigeración el ciclo se invierte y el calor del interior se expulsa al exterior. No produce ACS, por lo que en rehabilitación suele combinarse con otro sistema para el agua caliente. Consulta cómo funciona la bomba de calor aire-aire.
  • Sistemas híbridos. Combinan una bomba de calor con una caldera que actúa como apoyo en los días más fríos o cuando se necesitan temperaturas de impulsión altas. Son una opción de transición en edificios donde todavía no es viable actuar sobre la envolvente o los emisores. Lo explicamos en por qué elegir un sistema híbrido de calefacción.
  • Aerotermia con autoconsumo fotovoltaico. Una instalación fotovoltaica puede cubrir parte de la electricidad que consume la bomba de calor y reducir la factura. Hay que tener en cuenta que la producción solar es menor en invierno y nula por la noche, justo cuando la demanda de calefacción es mayor, por lo que la cobertura real depende del dimensionado, de la gestión de la instalación (programación de la producción de ACS en horas de sol, inercia térmica) y de si se incorporan baterías. En edificios de viviendas puede plantearse como autoconsumo colectivo en la comunidad.

Unidad exterior y unidad interior con acumulador de ACS de un sistema de aerotermia aire-agua

Edificios de viviendas: ¿instalación centralizada o individual?

En un bloque de viviendas hay dos grandes planteamientos, y la elección requiere un estudio previo de consumos, espacios y costes:

  • Instalación centralizada. Una o varias bombas de calor de gran potencia, a menudo instaladas en cascada en la cubierta, con depósitos de inercia y de ACS en una sala técnica. Es una alternativa directa para sustituir calderas centralizadas de gasóleo. Exige repartir los costes con contabilización individual de consumos (regulada por el Real Decreto 736/2020) y, en la producción centralizada de ACS, cumplir los requisitos de prevención de la legionelosis del Real Decreto 487/2022.
  • Instalación individual por vivienda. Cada propietario dispone de su propia bomba de calor. Da más autonomía, pero obliga a resolver la ubicación de muchas unidades exteriores en fachadas, patios o cubierta. Lo detallamos en instalación de aerotermia en pisos: qué tener en cuenta.

En ambos casos, además, hay que revisar si la potencia eléctrica contratada y la instalación eléctrica existente admiten la nueva carga.

Unidad exterior: ubicación, ruido y acuerdos de la comunidad

La unidad exterior necesita un espacio con buena circulación de aire (cubierta, terraza, patio o fachada), accesible para el mantenimiento y con desagüe para el agua de condensación y desescarche que genera en modo calefacción. También hay que tener en cuenta:

  • Ruido: la ubicación debe respetar los límites de la ordenanza municipal y evitar molestias a vecinos; conviene revisar la potencia sonora del equipo y usar soportes antivibratorios.
  • Refrigerante: los equipos monobloc con propano (R290) tienen requisitos de distancias de seguridad y ventilación según las indicaciones del fabricante y las normas de seguridad aplicables.
  • Normas urbanísticas: la instalación en fachada puede requerir licencia o comunicación previa municipal, y en edificios protegidos puede estar limitada.

En edificios en régimen de propiedad horizontal, el artículo 17 de la Ley de Propiedad Horizontal fija las mayorías necesarias:

  • Desde el 22 de marzo de 2026, tras la modificación introducida por el Real Decreto-ley 7/2026, el artículo 17.1 incluye expresamente la aerotermia y la geotermia entre los sistemas, comunes o privativos, de aprovechamiento de energías renovables. Su instalación puede acordarse, a petición de cualquier propietario, con el voto de un tercio de los propietarios que representen un tercio de las cuotas. El coste no puede repercutirse a quienes no hayan votado a favor.
  • Las obras que mejoren la eficiencia energética acreditable mediante certificado energético pueden aprobarse por mayoría de propietarios que representen la mayoría de las cuotas, y obligan a todos, siempre que el coste repercutido a cada propietario, descontadas las ayudas, no supere doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.

Normativa aplicable

  • RITE (Real Decreto 1027/2007, modificado por el Real Decreto 178/2021): la instalación debe realizarla una empresa habilitada y, según la potencia, requiere memoria técnica (a partir de 5 kW) o proyecto (por encima de 70 kW), además de su registro ante la comunidad autónoma.
  • Código Técnico de la Edificación, DB-HE 4: en edificios existentes con demanda de ACS superior a 100 l/día en los que se reforme íntegramente el edificio o la instalación de generación térmica, o haya cambio de uso, se exige una contribución renovable mínima para el ACS. Una bomba de calor puede cubrirla si se justifica su carácter renovable (SPF superior a 2,5).
  • Reglamento (UE) 2024/573 de gases fluorados (F-Gas III): desde el 1 de enero de 2027 no podrán comercializarse bombas de calor monobloc ni split aire-agua de hasta 12 kW con refrigerantes fluorados de PCA igual o superior a 150, salvo cuando lo exijan requisitos de seguridad. Por eso los equipos con refrigerantes naturales como el R290 ganan peso en el mercado.
  • Directiva (UE) 2024/1275 de eficiencia energética de los edificios (EPBD): establece que, desde el 1 de enero de 2025, los Estados miembros no deben ofrecer incentivos financieros a la instalación de calderas autónomas de combustibles fósiles, y fija el objetivo de un parque edificado de cero emisiones en 2050. El plazo general de transposición terminó el 29 de mayo de 2026 y, a fecha de esta revisión, España no la ha incorporado íntegramente: la adaptación del CTE y el Plan Nacional de Renovación de Edificios estarían todavía en tramitación, por lo que sus nuevas obligaciones nacionales podrían cambiar el marco descrito en este artículo.

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Ayudas y deducciones fiscales en 2026

La sustitución de una caldera por aerotermia puede acogerse a las deducciones del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, prorrogadas por el Real Decreto-ley 7/2026:

  • 20 % de las cantidades invertidas en la vivienda habitual o alquilada (base máxima de 5.000 € anuales) si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración. Aplicable a obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • 40 % (base máxima de 7.500 € anuales) si se reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o se alcanza la calificación energética A o B. Mismo plazo.
  • 60 % para propietarios de viviendas en edificios de uso predominantemente residencial en los que se actúe sobre el conjunto del edificio y se logre una reducción del 30 % del consumo de energía primaria no renovable o la calificación A o B. Aplicable a cantidades satisfechas hasta el 31 de diciembre de 2027.

En todos los casos la mejora se acredita comparando el certificado de eficiencia energética anterior a la obra con el emitido después. A estas deducciones pueden sumarse, según el caso, los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y las convocatorias autonómicas o municipales vigentes, por lo que conviene revisar su compatibilidad antes de iniciar la obra.

Para resolver todas estas cuestiones, recomendamos consultar siempre a un instalador de aerotermia habilitado, que realice el cálculo de cargas, dimensione el equipo y elija la solución más adecuada para cada edificio.

Preguntas frecuentes

¿Se puede instalar aerotermia con los radiadores de siempre?

En muchos casos sí, especialmente si se mejora antes el aislamiento del edificio y los radiadores pueden cubrir la demanda con agua a 50-55 °C. Si no es así, se pueden sustituir algunos radiadores por modelos de baja temperatura o recurrir a una bomba de calor de alta temperatura, asumiendo un rendimiento estacional algo menor respecto a la misma bomba de calor con temperatura de impulsión menor. 

¿Cuánto se ahorra al cambiar una caldera por aerotermia?

No hay una cifra única. El ahorro depende del rendimiento estacional de la bomba de calor, de la temperatura de impulsión, del clima, del sistema sustituido y de los precios de la energía. Lo recomendable es pedir un estudio con los consumos reales del edificio.

¿Cuántos vecinos tienen que votar a favor para instalar aerotermia en la comunidad?

Tras la modificación del artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal por el Real Decreto-ley 7/2026, la instalación de sistemas de aerotermia puede aprobarse con el voto de un tercio de los propietarios que representen un tercio de las cuotas. El coste no puede repercutirse a quienes no hayan votado a favor. 

¿La aerotermia es siempre una energía renovable?

La energía ambiente que la bomba de calor capta del aire es renovable. Dado que la bomba de calor también necesita energía para funcionar, normalmente electricidad, no toda la energía térmica que entrega se contabiliza como renovable. La normativa europea calcula como renovable la energía captada del ambiente y exige además un rendimiento estacional mínimo al equipo. 

¿Qué deducciones fiscales hay para instalar aerotermia en 2026?

La sustitución de una caldera por aerotermia puede acogerse a las deducciones del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, prorrogadas por el Real Decreto-ley 7/2026:

  • 20 % de las cantidades invertidas en la vivienda habitual o alquilada (base máxima de 5.000 € anuales) si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración. Aplicable a obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • 40 % (base máxima de 7.500 € anuales) si se reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o se alcanza la calificación energética A o B. Mismo plazo.
  • 60 % para propietarios de viviendas en edificios de uso predominantemente residencial en los que se actúe sobre el conjunto del edificio y se logre una reducción del 30 % del consumo de energía primaria no renovable o la calificación A o B. Aplicable a cantidades satisfechas hasta el 31 de diciembre de 2027.

¿Mejora la calidad del aire al sustituir una caldera por aerotermia?

Sí. Una bomba de calor eléctrica no utiliza combustión y, por tanto, elimina en el punto de uso las emisiones directas asociadas a ella, entre ellas CO₂, monóxido de carbono (CO) y óxidos de nitrógeno (NOx), nocivos para la salud. Sustituir una caldera de combustión por aerotermia elimina esa fuente local de emisiones y los riesgos asociados a los productos de la combustión. La calidad del aire interior depende además de otros factores, especialmente de una ventilación adecuada.

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Modificado por última vez enViernes, 25 Septiembre 2026 09:17

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