Nido estandariza el control de calidad con IA y fotos de obra para reducir fallos en la puesta en marcha de aerotermia
Un porcentaje significativo de instalaciones de aerotermia en vivienda unifamiliar y plurifamiliar sufre incidencias tras la puesta en marcha por la rapidez del montaje y la complejidad técnica del sistema. Nido introduce un método de verificación estandarizado que se apoya en IA y en una revisión experta a partir de fotografías in situ, con el objetivo de minimizar errores, mejorar la eficiencia y aportar transparencia al usuario final.




Ubicado en el número 246 del Paseo de la Dirección, el residencial Skyline se ha consolidado como un icono arquitectónico y de sostenibilidad en Madrid. Este proyecto de obra nueva, promovido por Stoneweg Living y diseñado por Touza Arquitectos, está formado por dos torres de 100 metros de altura que albergan más de 600 viviendas y que destacan por su diseño vanguardista y su compromiso con la eficiencia energética.
Uno de los principales problemas que se achacaban a las bombas de calor aerotérmicas era su funcionamiento a baja temperatura (30-50°C) mientras que las instalaciones convencionales domésticas de calefacción por caldera de gas o gasoil y radiadores clásicos funciona en un rango de temperaturas más altas (70-90°C).
Giatsu, marca reconocida por su apuesta constante por la innovación tecnológica, presenta su nueva gama de fancoils, diseñada para ofrecer soluciones eficientes y versátiles que se adaptan a cualquier tipo de espacio y necesidad de climatización.
La aerotermia, tal y como explica Daikin, se consolida como una de las principales fuentes de energía para lograr la descarbonización del parque residencial español. En el contexto de transición energética y lucha contra el cambio climático, esta energía renovable permite sustituir sistemas de calefacción convencionales (como gasóleo o gas natural) por equipos de bomba de calor mucho más eficientes, reduciendo el consumo energético y las emisiones desde el primer día.
Se estima que más del 60% de las viviendas españolas tiene una calificación energética E o inferior, lo que significa que consumen mucha más energía de la necesaria para proporcionar confort térmico. A esto se suma que muchos sistemas de calefacción y refrigeración aún funcionan con tecnologías antiguas que utilizan combustibles fósiles, que no solo son menos eficientes, sino también contaminantes. 