Consejos de Resideo para las instalaciones de agua potable
El agua potable se considera uno de los recursos consumibles mejor controlados. En nuestro país, los Municipios son responsables de asegurar que el agua suministrada a través de cualquier red de distribución, cisterna, o depósito móvil en su ámbito territorial sea apta para el consumo en el punto de entrega al consumidor. La gestión del abastecimiento puede ser directa o indirecta (concesión a empresas abastecedoras, empresas municipalizadas, consorcios, etc.). Sin embargo, la calidad del agua está garantizada solo hasta que se entrega a la red de suministro doméstico. A partir de este momento, los propietarios de los inmuebles son los responsables de mantener la instalación interior del agua en perfectas condiciones, a efectos de evitar empeoramiento de la calidad desde la acometida hasta los grifos. (Cañerías, depósitos particulares, grifería, etc).




Mayor eficiencia energética y seguridad son dos de los aspectos clave que incluye la reciente actualización del
ISTA renueva su colaboración con Naturgy, con quien trabaja desde el año 2013, al lograr la asignación de un importante contrato para la instalación, gestión y monitorización de los dispositivos de medición, repartidores de costes y contadores de calefacción, en aquellas comunidades de vecinos donde la compañía energética presta servicio.
Giacomini presenta su nuevo suelo radiante con autofijación. Se trata de una solución que permite un gran ahorro de tiempo en la instalación gracias a la unión de tipo ‘gancho y bucle’ – conocido popularmente como Velcro o Klett.
Genebre presenta el nuevo filtro autolimpiante ‘Clean’ destinado a instalaciones de fontanería y a sistemas de calefacción. La referencia es una de las novedades de la Línea Hidrosanitaria de Genebre y forma parte del nuevo Catálogo 2021 de esta Línea de la compañía, que este año celebra su 40 aniversario.
En los últimos años se ha puesto de manifiesto, a través de diferentes estudios, la influencia que los espacios edificados tienen en la salud y el bienestar de las personas que los ocupan –la Comisión Europea señala ambos factores como indicadores básicos de la sostenibilidad del inmueble– y cuestiones como la calidad del aire interior, o el confort térmico y acústico han cobrado especial relevancia en cualquier proyecto constructivo.
